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07.09.2026 Ciudad de México.- La investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) sobre una presunta red dedicada al contrabando de hidrocarburos sumó nuevos elementos luego del cateo a una bodega que era arrendada por Manuel Roberto Farías Laguna en la Ciudad de México.
La fiscal general de la República, Ernestina Godoy Ramos, informó este lunes que durante la diligencia fueron localizados objetos de lujo, listados relacionados con aduanas marítimas, expedientes de personal naval y de altos mandos de la Secretaría de Marina, además de documentación de seguridad nacional clasificada como reservada y confidencial y armas que, de acuerdo con la Fiscalía, no contaban con el registro correspondiente.
El hallazgo forma parte de las indagatorias que la FGR mantiene abiertas por el denominado huachicol fiscal, esquema mediante el cual hidrocarburos ingresan al país con declaraciones que permiten modificar su tratamiento fiscal y evitar el pago de los impuestos correspondientes.
De acuerdo con la explicación presentada por Godoy, la investigación comenzó a tomar forma en 2024, cuando el entonces secretario de Marina, almirante Rafael Ojeda Durán, hizo llegar al entonces titular de la FGR, Alejandro Gertz Manero, información sobre posibles actividades ilícitas relacionadas con integrantes de la institución naval.
Uno de los principales resultados posteriores de las investigaciones fue el aseguramiento de un buque en Altamira, Tamaulipas, que transportaba millones de litros de hidrocarburo. La Fiscalía ha utilizado ese caso como parte de la evidencia para reconstruir una estructura que, según sus indagatorias, no se limitaba al traslado de combustible, sino que involucraba distintas etapas de la operación, desde la importación hasta su distribución.
Godoy sostuvo que Manuel Roberto Farías y su hermano Fernando Farías Laguna aparecen como figuras relevantes dentro de esa estructura. Ambos son identificados en la investigación con el sobrenombre de “Los Primos”. La Fiscalía sostiene que, junto con otras personas, habrían tenido capacidad para intervenir en procesos relacionados con aduanas marítimas, movimientos de personal y operaciones vinculadas con el ingreso y comercialización de hidrocarburos.
Uno de los aspectos señalados por la fiscal es la presunta intervención de Manuel Roberto Farías en nombramientos y promociones dentro de áreas estratégicas. Según la versión presentada por la FGR, esa influencia habría alcanzado posiciones de la Agencia Nacional de Aduanas de México y de la Secretaría de Marina.
La información localizada en la bodega adquiere relevancia dentro de esa línea de investigación debido a que entre los documentos asegurados se encuentran listas de aduanas marítimas y expedientes correspondientes a personal naval y altos mandos de la institución.
También fueron encontrados documentos considerados información de seguridad nacional bajo las categorías de reservada y confidencial. La Fiscalía no detalló públicamente el contenido específico de esos archivos, debido precisamente a su clasificación.
Además de los documentos, los agentes localizaron armas que, según la información proporcionada por la FGR, no tenían el registro correspondiente, así como diversos artículos de lujo.
La Fiscalía investiga si los objetos y documentos encontrados guardan relación con las actividades atribuidas a la estructura de contrabando de hidrocarburos y con las funciones que desempeñaban las personas señaladas en la investigación.
De acuerdo con la reconstrucción presentada por Godoy, el mecanismo investigado contemplaba el traslado de hidrocarburos desde Texas hacia México. Los cargamentos eran registrados bajo conceptos como aceite o aditivos, una clasificación que habría permitido obtener un tratamiento fiscal diferente al que correspondía al combustible.
La Fiscalía también sostiene que servidores públicos y agentes aduanales presuntamente recibían pagos para permitir el ingreso de determinados cargamentos. Las inspecciones habrían sido utilizadas de manera irregular mediante revisiones superficiales, manipulación de volúmenes o procedimientos que facilitaban la liberación de los productos.
Otra de las prácticas investigadas consiste en la programación de arribos de embarcaciones y la presunta manipulación de sistemas de vigilancia para impedir que quedaran registros de algunas descargas.
Una vez que el hidrocarburo llegaba a tierra, según la investigación, era distribuido a través de empresas constituidas legalmente. La FGR busca establecer la participación de otras compañías utilizadas presuntamente para triangular recursos y otorgar una apariencia lícita a los ingresos derivados de la comercialización del combustible.
Las pesquisas han permitido ubicar operaciones relacionadas con esta estructura en Tamaulipas, Baja California, Colima, Sonora y la Ciudad de México. La Fiscalía mantiene abiertas líneas de investigación para identificar a accionistas, representantes legales y personas que habrían participado en las diferentes etapas de la operación.
El caso tiene como antecedente el aseguramiento de un buque con millones de litros de hidrocarburo en Altamira. La FGR considera que ese operativo permitió avanzar en la identificación de una estructura más amplia y determinar que el ingreso irregular de combustible requería la participación de personas encargadas de logística, aduanas, almacenamiento, distribución y manejo financiero.
El cateo de la bodega constituye una nueva diligencia dentro de esa investigación. La documentación asegurada será analizada por los investigadores para establecer su procedencia, contenido y posible relación con las personas y operaciones bajo investigación.
Godoy señaló que las indagatorias no implican responsabilizar a toda la Secretaría de Marina por las conductas atribuidas a determinados servidores públicos. La fiscal sostuvo que las responsabilidades, en caso de acreditarse, corresponden de manera individual a quienes hayan participado en actos ilícitos.
La investigación permanece bajo conocimiento del Poder Judicial, por lo que las acusaciones formuladas contra los involucrados deberán ser acreditadas mediante las pruebas correspondientes y conforme al debido proceso.
Con el hallazgo de documentos de seguridad nacional, expedientes de personal naval, información relacionada con aduanas, armas y objetos de lujo, la bodega ubicada en la capital del país se incorporó como uno de los puntos relevantes dentro de las nuevas líneas de investigación de la FGR sobre el entramado de contrabando de hidrocarburos atribuido a los hermanos Farías Laguna.

