Hallan en Puebla granja clandestina de criptomonedas; investigan posible vínculo con crimen organizado

Banner

*
12.09.2026 Puebla.- Una instalación clandestina dedicada a la minería de criptomonedas fue localizada y asegurada en el municipio de Tlaola, en la Sierra Norte de Puebla, donde autoridades federales y estatales encontraron cerca de 300 equipos especializados, infraestructura eléctrica de media tensión y antenas de internet satelital.

El inmueble fue asegurado el 6 de septiembre durante un operativo coordinado por la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de Marina (Semar) y la Secretaría de Seguridad Pública de Puebla. De acuerdo con el Gobierno estatal, en el sitio había aproximadamente 300 unidades de procesamiento gráfico (GPU), un transformador de pedestal, alrededor de 80 terminales de media tensión y ocho antenas de internet satelital.

La investigación busca determinar si los activos virtuales generados mediante los equipos pudieron ser utilizados para dar apariencia legal a recursos obtenidos de actividades ilícitas. Hasta ahora, las autoridades no han informado de personas detenidas ni han identificado públicamente a un grupo criminal como responsable de la instalación.

Uno de los principales puntos bajo investigación es el suministro de electricidad. La instalación se encontraba en las inmediaciones del complejo hidroeléctrico de Nuevo Necaxa y las autoridades indagan si la granja utilizaba de manera ilegal infraestructura eléctrica para alimentar los equipos de minería.

La minería de criptomonedas requiere grandes cantidades de energía debido al funcionamiento continuo de equipos especializados. En este caso, el volumen de infraestructura encontrado llamó la atención de las autoridades por el consumo que habría requerido mantener operativas las aproximadamente 300 GPU.

La instalación también contaba con ocho antenas de internet satelital, además de la infraestructura eléctrica, lo que permitía mantener conectados los equipos empleados para la generación de activos digitales.

El hallazgo adquiere relevancia debido a que no se trata de un caso aislado en la región. De acuerdo con una investigación de Reuters, ésta sería la cuarta operación clandestina de minería de criptomonedas localizada en la zona desde principios de 2025. Las autoridades investigan además la posible existencia de otros establecimientos similares en municipios de Puebla y estados vecinos.

El uso de criptomonedas como mecanismo para mover recursos de origen ilícito se ha convertido en una preocupación para las autoridades debido a la facilidad para realizar transferencias entre diferentes usuarios y jurisdicciones. Sin embargo, en el caso de Tlaola, la hipótesis de que la instalación haya servido para lavar dinero continúa bajo investigación y no constituye hasta ahora una conclusión judicial.

La propia Secretaría de Seguridad Pública de Puebla señaló que las pesquisas buscan establecer si los activos virtuales generados mediante los equipos fueron utilizados para otorgar apariencia de legalidad a recursos relacionados con actividades delictivas.

Especialistas consultados por Reuters señalaron que la magnitud de la infraestructura encontrada implica una inversión considerable y conocimientos técnicos para instalar, mantener y operar una granja de minería de este tipo. El analista de seguridad David Saucedo consideró que este tipo de operaciones muestran una mayor sofisticación de las organizaciones criminales, aunque la investigación oficial todavía debe establecer quién se encontraba detrás del inmueble.

El caso también pone bajo la lupa el robo de electricidad como una fuente de financiamiento para actividades relacionadas con la minería digital. A diferencia de la minería de criptomonedas, que no está prohibida en México, la utilización ilegal de infraestructura eléctrica constituye un delito.

La investigación continuará bajo resguardo de las autoridades federales y estatales, mientras se analiza el origen de los equipos, la procedencia de los recursos utilizados para instalar la operación, el destino de los activos virtuales generados y la posible existencia de conexiones con estructuras dedicadas al lavado de dinero o a otras actividades del crimen organizado.

La información oficial disponible hasta el momento confirma el aseguramiento de la granja y la apertura de líneas de investigación relacionadas con el uso ilegal de energía y el posible blanqueo de recursos, pero no establece todavía de manera definitiva qué organización criminal estaría detrás de la operación.