* Reescribe la plástica prehispánica en la entidad.
Coatepec, Ver.- El descubrimiento de un complejo arquitectónico y escultórico de características inéditas en el municipio de Coatepec se perfila como uno de los hallazgos arqueológicos más relevantes de los últimos años en Veracruz. Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) localizaron vestigios de un antiguo asentamiento cívico-ceremonial cuya singularidad estética y simbólica podría modificar las interpretaciones existentes sobre el desarrollo cultural de las sociedades que habitaron la región central del actual territorio veracruzano durante el periodo Clásico Temprano, entre los años 200 y 600 después de Cristo.
El hallazgo fue realizado en el fraccionamiento San Lucas como parte de trabajos de salvamento arqueológico efectuados antes del avance de obras urbanas. Sin embargo, lo que inicialmente parecía una intervención preventiva terminó revelando una evidencia material que, de acuerdo con los especialistas, carece de antecedentes conocidos dentro del registro arqueológico estatal.
En el centro del descubrimiento se encuentra una plataforma monumental de aproximadamente 30 metros de longitud construida con lajas y bloques de piedra caliza cuidadosamente trabajados. Uno de los aspectos que más ha llamado la atención de los investigadores es el acabado blanco de textura yesosa presente en diversas superficies, resultado de un proceso de cocción inducida que generó un efecto ornamental poco común en los conjuntos arquitectónicos conocidos de la región.
Los muros conservan además una decoración geométrica elaborada mediante líneas, diseños cuadrangulares y elementos pétreos circulares integrados a los flancos de la estructura. Esta combinación de recursos constructivos y decorativos constituye un rasgo excepcional para el contexto arqueológico veracruzano y abre nuevas interrogantes sobre las influencias culturales que convergieron en la zona durante los primeros siglos de nuestra era.
Los arqueólogos responsables del proyecto, Alberto Vázquez Domínguez y Lino Espinoza García, han destacado que la relevancia del hallazgo no radica únicamente en la magnitud de las construcciones, sino en la información que estas aportan sobre los sistemas de representación simbólica y las relaciones sociopolíticas existentes en la época.
“La arquitectura descubierta presenta atributos que no corresponden a los patrones registrados previamente para esta región. La combinación de materiales, los acabados inducidos mediante procesos térmicos y la ornamentación geométrica observada sugieren una tradición estética propia o, al menos, una expresión local que hasta ahora no había sido documentada. Esto obliga a replantear varias hipótesis relacionadas con la interacción cultural entre las poblaciones asentadas en la zona montañosa central de Veracruz y otros centros de desarrollo mesoamericano”, señalaron los especialistas involucrados en las investigaciones preliminares.
Junto al basamento emergió también una escultura monolítica de 1.88 metros de altura que constituye una de las piezas más sobresalientes del descubrimiento. El relieve muestra una compleja escena ritual integrada por personajes de alto rango social y elementos asociados al poder, la legitimación política y las creencias religiosas.
La narrativa iconográfica representa a dos individuos de élite sentados y portando atuendos suntuosos mientras reciben un líquido considerado sagrado, vertido por una entidad situada en un plano superior. Los investigadores han observado que uno de los personajes presenta rasgos que podrían vincularse con tradiciones artísticas de filiación mayoide, un elemento particularmente relevante debido a las implicaciones que tendría para comprender los contactos culturales de larga distancia durante el periodo Clásico.
“Estamos frente a una composición escultórica excepcional por su nivel narrativo y por la riqueza de sus símbolos. La escena refleja relaciones jerárquicas claramente definidas y la participación de personajes investidos de autoridad ritual. Además, algunos rasgos estilísticos parecen establecer conexiones con expresiones artísticas desarrolladas en otras regiones mesoamericanas, lo que podría aportar nuevas evidencias sobre redes de intercambio ideológico y cultural que hasta ahora permanecían insuficientemente documentadas para esta zona de Veracruz”, explicaron los arqueólogos encargados del proyecto.
La importancia científica del sitio se amplía con el hallazgo de diversos materiales asociados a actividades ceremoniales. Durante las excavaciones fueron recuperadas pequeñas ofrendas de maíz carbonizado, vasijas depositadas de manera intencional bajo estructuras arquitectónicas y una cuenta fragmentada elaborada en piedra verde, objeto que tradicionalmente ha sido vinculado con conceptos de prestigio, fertilidad y poder en numerosas culturas mesoamericanas.
Estos materiales permitirán realizar estudios especializados orientados a determinar aspectos relacionados con la cronología precisa del asentamiento, las prácticas rituales desarrolladas por sus habitantes y las conexiones que pudieron mantener con otros centros culturales contemporáneos.
“Cada uno de los elementos recuperados posee un enorme potencial informativo. El análisis de los restos orgánicos, las cerámicas y los objetos de piedra permitirá reconstruir aspectos fundamentales de la vida ceremonial, económica y política de quienes ocuparon este espacio. Nos encontramos ante una oportunidad extraordinaria para comprender procesos históricos que aún permanecen poco conocidos en la región central veracruzana”, indicaron integrantes del equipo de investigación.
Actualmente, las estructuras y piezas descubiertas permanecen bajo resguardo especializado mientras se desarrollan procesos de estabilización, consolidación y análisis interdisciplinario. Los estudios de laboratorio incluirán evaluaciones arqueométricas, análisis de materiales constructivos y exámenes iconográficos destinados a precisar la filiación cultural del conjunto.
Para la comunidad arqueológica, el hallazgo representa mucho más que la recuperación de monumentos antiguos. La singularidad arquitectónica del complejo, la calidad artística de la escultura y la riqueza simbólica de los materiales asociados apuntan a la existencia de una tradición cultural cuyo alcance todavía comienza a delinearse.
De confirmarse las hipótesis iniciales, el sitio de San Lucas en Coatepec podría convertirse en una referencia obligada para comprender la diversidad cultural que caracterizó a Mesoamérica durante el periodo Clásico Temprano y, al mismo tiempo, abrir una nueva etapa en el estudio de la plástica prehispánica veracruzana, una de las manifestaciones artísticas más importantes del México antiguo.


