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24.07.2026 Morelos.- El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que el alcalde de Temoac, Morelos, Valentín Lavín Romero, asesinado el pasado 22 de julio dentro de la presidencia municipal, era objeto de una investigación federal por sus presuntos vínculos con grupos del crimen organizado que operan en la región oriente del estado.
Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum en Cuernavaca, el titular de la SSPC dio a conocer que una de las principales líneas de investigación sobre el homicidio del edil contempla la posible relación entre el ataque y las indagatorias que ya se seguían en su contra.
“Es importante señalar que el presidente municipal de Temoac se encontraba bajo investigación por posibles vínculos con células delictivas”, declaró García Harfuch. Precisó que dichas investigaciones apuntaban a organizaciones conocidas como Los Aparicio y Los Huazulco, señaladas por las autoridades por su presunta participación en secuestros, extorsiones, narcomenudeo y homicidios en diversos municipios de la región oriente de Morelos.
El funcionario explicó que las pesquisas no comenzaron tras el asesinato del alcalde, sino que ya existían diversas carpetas de investigación abiertas por autoridades federales y estatales. Entre ellas figura el análisis de posibles vínculos familiares con integrantes de esas organizaciones criminales.
García Harfuch recordó que Andrea Angelina “N”, alias “La Patrona”, suegra del alcalde y ex tesorera municipal, fue detenida en una investigación distinta y es considerada por la Fiscalía de Morelos como presunta operadora de una de estas estructuras delictivas. Asimismo, señaló que el suegro del presidente municipal también fue detenido como parte de las investigaciones.
El secretario añadió que otra línea de investigación está relacionada con denuncias presentadas desde hace meses por organizaciones sociales de la región. Recordó que el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y del Agua de Morelos, Puebla y Tlaxcala solicitó en marzo que se investigara al alcalde por su presunta responsabilidad intelectual en el asesinato de dos activistas.
Además, informó que existía otra carpeta de investigación por su presunta relación con el homicidio de un actor político ocurrido el año pasado, caso en el que, según las indagatorias, la víctima había recibido amenazas atribuidas a personas cercanas al entorno familiar del edil.
Respecto al ataque ocurrido esta semana, García Harfuch indicó que la principal hipótesis apunta a un posible ajuste de cuentas entre grupos delictivos que mantienen una disputa por el control de la región. No obstante, aclaró que la Fiscalía General del Estado de Morelos mantiene abiertas todas las líneas de investigación y que aún no hay una conclusión definitiva sobre el móvil del crimen.
Valentín Lavín Romero fue asesinado a balazos dentro de la presidencia municipal de Temoac cuando se disponía a salir del inmueble. De acuerdo con las primeras investigaciones, dos hombres armados ingresaron al edificio con cascos de motociclista para ocultar su identidad, dispararon directamente contra el alcalde y huyeron del lugar. Hasta el momento no se ha informado sobre personas detenidas por estos hechos.
El caso ha cobrado especial relevancia porque Lavín Romero ya había sobrevivido a un atentado armado ocurrido el 31 de enero de este año, tras el cual contaba con medidas de protección. Según reveló el titular de la SSPC, el Gabinete de Seguridad también había recibido nuevas denuncias relacionadas con el alcalde durante mayo, lo que fortaleció las investigaciones que ya estaban en curso.
Las declaraciones de García Harfuch colocan el asesinato del alcalde de Temoac dentro de un contexto más amplio de infiltración del crimen organizado en gobiernos municipales, un fenómeno que continúa siendo uno de los principales desafíos para las autoridades de seguridad en México. Tan sólo en lo que va del actual sexenio, el homicidio de presidentes municipales ha encendido las alertas sobre la vulnerabilidad de los gobiernos locales frente a la violencia criminal y la disputa territorial entre grupos delictivos.


