Hezbolá bombardea Israel y provoca represalias

*En 2024 de igual manera Hezbolá intentos acabar con el stock israelí de misiles interceptores para que luego llegará la andanada de Irán.

02.03.2026.- La tensión en Medio Oriente se intensificó tras el anuncio de Hezbolá de haber lanzado una ofensiva con cohetes y drones contra territorio israelí. El grupo libanés, respaldado por Irán, aseguró que la acción fue una represalia directa por el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, ocurrido durante la operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Teherán.

Según el comunicado de la organización, se trató de “una andanada de misiles y un enjambre de drones” dirigidos contra objetivos israelíes, en defensa del Líbano y como respuesta a los ataques previos de Israel.

Las autoridades israelíes confirmaron que uno de los misiles impactó en la ciudad de Beit Shemesh, cercana a Jerusalén, causando la muerte de nueve personas y dejando al menos 48 heridos, entre ellos una niña en estado grave. Además, once personas permanecen desaparecidas tras el ataque, lo que convierte este episodio en uno de los más letales desde el inicio de la ofensiva contra Irán.

La respuesta de Israel fue inmediata. El ejército lanzó bombardeos contra posiciones de Hezbolá en el sur del Líbano y reforzó la presencia militar en la frontera, mientras el gobierno advirtió que cualquier nueva agresión será respondida con mayor contundencia.

El primer ministro israelí señaló que “no habrá tolerancia frente a quienes intenten aprovechar la coyuntura para atacar a nuestro pueblo”, en referencia a la escalada que se vive tras la muerte de Jamenei.

El conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán se ha extendido a otros actores regionales, en particular Hezbolá, que históricamente ha mantenido una alianza estratégica con Teherán.

La ofensiva y las represalias han reavivado el temor de que la violencia se expanda más allá de las fronteras inmediatas y arrastre a otros países del Golfo, donde ya se han registrado ataques con misiles en días recientes.

La comunidad internacional ha expresado preocupación por el riesgo de una guerra abierta en la región. Naciones Unidas convocó a una reunión urgente del Consejo de Seguridad para evaluar la situación, mientras gobiernos europeos y latinoamericanos han pedido un alto al fuego inmediato y el retorno a la vía diplomática. Sin embargo, la dinámica actual muestra un escenario de escalada en el que las represalias cruzadas parecen imponerse sobre cualquier intento de negociación.

La muerte de civiles en Beit Shemesh y los bombardeos en el sur del Líbano confirman que la confrontación ha entrado en una fase crítica, donde las víctimas se multiplican y la estabilidad regional se ve cada vez más comprometida.