Historia feminista transforma el análisis del pasado: Ana Lau Jaiven .

*La investigadora ofreció la conferencia inaugural del diplomado organizado por el Centro de Estudios de Género (CEG), donde subrayó la necesidad de cuestionar los enfoques tradicionales.

*El programa académico aborda teoría feminista, estudios de género y teoría queer desde una perspectiva crítica.

/ Paola Cortés Pérez / Fotos: Omar Portilla Palacios /

27/03/2026, Xalapa, Ver.- La historia feminista surge como respuesta a la invisibilización de las mujeres en la historiografía tradicional que durante décadas ha privilegiado relatos centrados en figuras masculinas y acontecimientos políticos o militares, destacó Ana Lau Jaiven, profesora e investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco (UAM-X). 

Como parte del inicio del Diplomado “Debates feministas contemporáneos sobre estudios de género y teoría queer”, organizado por el Centro de Estudios de Género (CEG) de la Universidad Veracruzana (UV), impartió la conferencia magistral “¿Qué significa escribir una historia feminista?”, c como un espacio de reflexión crítica sobre los aportes teóricos y metodológicos del feminismo en las ciencias sociales. 

Luz del Carmen Jiménez Portilla, coordinadora del CEG, detalló que el diplomado se desarrollará a lo largo de seis módulos con una duración total de 148 horas –del 25 de marzo al 18 de noviembre–, en los que participarán académicas y académicos de distintas instituciones. 

Por último, dijo que el objetivo es profundizar en los debates contemporáneos del feminismo, la teoría de género y la teoría queer, desde una perspectiva crítica y situada. 

 

Luz del Carmen Jiménez Portilla, coordinadora del Centro de Estudios de Género

 

Hacia una reconstrucción crítica de la memoria  

Ana Lau Jaiven, una de las historiadoras y referentes del pensamiento feminista más destacadas de México, por sus contribuciones en la institucionalización de los estudios de género, subrayó la necesidad de replantear tanto las preguntas como las formas de interpretar el pasado.  

Escribir una historia feminista, dijo, implica reconocer a las mujeres como personas sujetas de la historia, diversas y atravesadas por condiciones de clase, etnia, edad o sexualidad, rompiendo con la idea de una experiencia femenina homogénea. 

Asimismo, señaló que esta perspectiva ha permitido incorporar temas antes considerados marginales, como la vida cotidiana, los afectos, el cuerpo, la sexualidad y las relaciones de poder. 

La docente de la UAM-Xochimilco enfatizó que esta rama de la historiografía no sólo busca visibilizar a las mujeres, sino transformar los marcos teóricos de la disciplina histórica, para ello, recurre a herramientas analíticas como la categoría de género, la interseccionalidad y enfoques transdisciplinarios que permiten cuestionar las estructuras jerárquicas y los sistemas de dominación presentes en las sociedades. 

Mencionó que uno de los principales retos consiste en integrar la historia de las mujeres dentro de la historia general sin reducirla a un apartado aislado, sino como parte fundamental de los procesos sociales; esto implica, replantear conceptos, periodizaciones y fuentes, así como desarrollar nuevas lecturas de los archivos que consideren tanto lo dicho como lo omitido. 

La investigadora invitó a la comunidad estudiantil y académica a continuar construyendo conocimiento que permita comprender las desigualdades históricas y contribuir a la transformación social, destacando la importancia de repensar la historia como un campo en constante revisión.