Histórica nevada sepulta autos y viviendas en Kamchatka, Rusia

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18.01.2026 Rusia.- La península de Kamchatka, en el extremo oriental de Rusia, enfrenta una situación sin precedentes tras la mayor acumulación de nieve registrada en 146 años. Las intensas precipitaciones han dejado autos, viviendas y comercios completamente sepultados, superando los récords históricos de 1880 y generando un escenario de emergencia para las autoridades locales y la población.

Durante la semana del 12 al 17 de enero de 2026, las nevadas alcanzaron niveles extraordinarios, con acumulaciones superiores a los tres metros en zonas urbanas y rurales. En ciudades como Petropavlovsk-Kamchatski, capital regional, las calles quedaron bloqueadas y el tránsito vehicular se paralizó.

Los equipos de emergencia trabajan sin descanso para despejar las principales avenidas y garantizar el acceso a hospitales y centros de abastecimiento, mientras que brigadas militares han sido desplegadas para apoyar en la remoción de nieve y en la atención a comunidades aisladas.

Las imágenes difundidas por medios locales muestran automóviles completamente cubiertos, con apenas visibles los techos o antenas, y casas que parecen enterradas bajo montículos de nieve.

Los habitantes han improvisado túneles para poder salir de sus viviendas y acceder a los servicios básicos. El aeropuerto de Petropavlovsk suspendió operaciones durante dos días debido a la imposibilidad de mantener despejadas las pistas, lo que afectó el suministro de alimentos y medicinas.

El gobernador de Kamchatka, Vladimir Solodov, declaró estado de emergencia y pidió apoyo al gobierno federal para enfrentar la crisis. Según las autoridades meteorológicas rusas, la acumulación de nieve registrada supera todos los antecedentes desde 1880, cuando se documentó la última gran nevada de magnitud similar.

Los expertos atribuyen el fenómeno a una combinación de tormentas provenientes del océano Pacífico y un descenso abrupto de las temperaturas, que favoreció la precipitación continua durante varios días.

En el desarrollo de la emergencia, se han reportado daños en infraestructura eléctrica y de comunicaciones, con cortes de energía en varias localidades. Las escuelas permanecen cerradas y las autoridades recomendaron a la población evitar desplazamientos innecesarios. En las zonas rurales, algunos poblados quedaron incomunicados, lo que obligó al uso de helicópteros para trasladar víveres y atender a personas enfermas.

Los antecedentes muestran que Kamchatka es una región acostumbrada a inviernos severos, con nevadas frecuentes y temperaturas extremas. Sin embargo, la magnitud de la acumulación actual ha sorprendido incluso a los meteorólogos más experimentados.

En 1880 se registró un evento similar, pero la infraestructura y la población eran mucho menores, lo que permitió enfrentar la situación con menos impacto. Hoy, con más de 300 mil habitantes en la región y una economía dependiente del turismo y la pesca, las consecuencias son mucho más graves.

La histórica nevada en Kamchatka se convierte en un recordatorio de la vulnerabilidad de las comunidades frente a fenómenos climáticos extremos y plantea interrogantes sobre la capacidad de respuesta en regiones remotas de Rusia

. Mientras las brigadas continúan trabajando para liberar calles y viviendas, la población enfrenta el reto de resistir uno de los inviernos más duros de su historia reciente.