*Agradecida por este homenaje, recordó cómo otras mujeres han caminado con ella y están transformando la manera de pensar, de sentir, de acudir a aquello que las convoca.
/ Escrito por Lourdes Godínez Leal /
17.06.2026 /CimacNoticias.com/ Ciudad de México.- “¿Qué es lo que nos constituye feministas? No es una credencial, tampoco es una medalla, no es un uniforme, es lo que no es. Todo lo que hacemos nosotras es apoyarnos en esa plataforma para ser, existir, ya no como estábamos antes sino transformadas feministamente. Eso es lo que hemos vivido todas nosotras a lo largo de décadas, esa transformación que yo me tomo la libertad de llamarla aculturación porque es una categoría y una metodología propia de mi antropología”.
Con esta reflexión, la antropóloga feminista Marcela Lagarde y de los Ríos, abrió su participación en el homenaje que le hizo la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México, en reconocimiento a su trayectoria y legado feminista.
Agradecida por este homenaje, recordó cómo otras mujeres han caminado con ella y están transformando la manera de pensar, de sentir, de acudir a aquello que las convoca. “Eso está cambiando y lo estamos haciendo nosotras en el mundo entero, algunas millones de mujeres feministas que andan en las plazas del mundo con nosotras”.
La feminista dijo sentirse orgullosa que con otras mujeres, le hayan puesto nombre a muchas cosas de esta realidad, del mundo, lo que les permitió vivir mejor y poder enfrentar de mejor manera la violencia, la opresión, y cómo han vivido para contarlo.
Recordó a Rosario Castellanos, quien dijo, formó parte de su genealogía feminista y a quien le reconoció el legado histórico.
“La más importante aportación de las mujeres al mundo es el feminismo. Hoy es de las mujeres organizadas y feministas. Y con todas esas especificidades vamos juntas con todas, con otras y otros que quieran estar entre nosotras”.
Al evento asistieron colegas de la feminista tanto de la academia como legisladoras quienes recordaron el camino que recorrieron con Lagarde y de los Ríos para construir conceptos, talleres, diplomados, y espacios para impulsar la igualdad de género, así como todo el andamiaje jurídico para darle nombre a las violencias que vivían las mujeres.
La investigadora del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM, Norma Blázquez Graf, recordó el impulso de diagnósticos y debates que contribuyeron a incentivar la igualdad de género en la máxima casa de estudios y cómo la participación de Lagarde fue decisiva para crear el primer diplomado sobre feminismo que durante dos décadas formó a generaciones de académicas y de activistas. También reconoció la capacidad de la homenajeada para tejer redes, hacer alianzas y lograr que este espacio sentara las bases para lo que hoy se conoce como el posgrado de estudios de género.
Esa capacidad para tender puentes entre académicas y legisladoras, para articular herramientas jurídicas y académicas, las llevó a realizar la primera investigación diagnóstica sobre el feminicidio en la República Mexicana, que marcó, dijo Blázquez Graf, un antes y un después en el tema de violencia contra las mujeres en el país y que fue el antecedente de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
“Su legado también está en las generaciones que formó en las instituciones que ayudó a construir, este homenaje es un reconocimiento a una trayectoria que forma parte de la historia del feminismo universitario en México. Por una obra que contribuyó a consolidar los estudios de género, por una práctica intelectual comprometida con la transformación de la realidad y la ampliación de los derechos de las mujeres”.

En su oportunidad, la senadora Amalia García Medina, recordó que conoció a Marcela Lagarde hace casi 50 años, cuando ambas militaban en el Partido Comunista, que consideraba al movimiento obrero como único sujeto central de la historia, y cómo ella promovió una perspectiva más amplia que incorporara la situación específica de las mujeres y las múltiples maneras de opresión que vivían. Ella insistió en que la desigualdad de las mujeres no podía explicarse solamente dependiendo de la clase a la que pertenecieran, sino que existía una opresión específica por su género que se reflejaba también en discriminación institucional, social, en una distribución inequitativa del trabajo doméstico y que entonces las mujeres vivían una doble opresión: por ser mujeres y por pertenecer a la clase explotada.
Recordó también como en un foro en la Cámara de Diputados sobre delitos sexuales, donde planteó– ante el escándalo que provocó el tema entre los legisladores—que debería sancionarse la violación en el matrimonio, que es una práctica masculina generalizada que ni la sociedad, ni las víctimas, ni los cónyuges, la conciben como tal.
“Marcela Lagarde como ella misma lo ha dicho, nos ha dado las claves para avanzar en la búsqueda de la igualdad y de nuestra libertad y lo ha planteado como una utopía que es posible conseguir. Por eso digo hoy, es una fortuna estar celebrando a Marcela Lagarde y con Violeta Parra podemos decir: gracias a la vida por estar con Marcela”.
La abogada e investigadora, Alicia Elena Pérez Duarte, reconoció a Marcela Lagarde como tejedora de conceptos que hoy forman parte de los textos académicos y políticos, de la voz y el quehacer del activismo en América Latina, y otras latitudes.
“Marcela Lagarde es una autora contemporánea, vigente, actual. Pienso que ese es el mejor homenaje y reconocimiento que se le puede hacer. Hablar de ella, de Marcela en presente. Leer su obra, conocerla a profundidad, entender la relevancia de sus propuestas, de estudiar al Estado para impulsar acciones transformadoras, a través de una política legislativa feminista”.


Marcela Lagarde y de los Ríos es antropóloga feminista, etnóloga y maestra en Antropología por la Escuela Nacional de Antropología e Historia de la UNAM. Doctora en Antropología por la misma universidad, y doctora Honoris Causa por la Universidad Autónoma de Colima y del Estado de México.
Fue la primera diputada federal feminista. Presidió la Comisión Especial para dar seguimiento a los feminicidios en la República Mexicana donde realizó, con otras mujeres, la primera investigación sobre violencia feminicida en el país que evidenció la desigualdad que vivía la mayoría de las mexicanas y que era generadora de riesgo para la violencia. Esta investigación también mostró, por primera vez, cuál era la situación jurídica de los delitos cometidos contra mujeres y niñas en las 32 entidades federativas y sobre todo, se pudo conocer, de las propias Procuradurías estatales, las cifras sobre asesinatos de mujeres y cómo se investigaron. Participó en la construcción de la Ley General de Acceso de las Mujeres a Una Vida Libre de Violencia, de leyes locales y en la tipificación del delito de feminicidio.


