Identifican en fosa clandestina a Carlos Alberto Beltrán, ex funcionario municipal en B.C. y exasesor de Rocha Moya

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24.08.2026 Baja California.- La Procuraduría General de Justicia del Estado de Baja California Sur confirmó este lunes la identidad de Carlos Alberto Beltrán Olmeda, exoficial mayor del Ayuntamiento de Los Cabos y quien también se desempeñó como asesor político de Rubén Rocha Moya, luego de que los estudios de genética forense determinaran que los restos óseos localizados en una inhumación clandestina en San José del Cabo corresponden al exfuncionario.

La confirmación oficial puso fin a varias semanas de incertidumbre sobre el paradero de Beltrán Olmeda, quien había sido reportado como desaparecido después de separarse de su cargo público en el Ayuntamiento de Los Cabos, a finales de mayo de 2026.

De acuerdo con la autoridad ministerial, los restos fueron localizados el pasado 13 de julio en una brecha de terracería que conduce hacia la colonia La Ballena, en San José del Cabo. En el lugar fue encontrada una osamenta que posteriormente fue trasladada a las instalaciones del Servicio Médico Forense para realizar los estudios periciales correspondientes.

La identificación se realizó mediante la extracción del perfil genético de los restos y su posterior cotejo con la base institucional de muestras genéticas. Los dictámenes científicos permitieron establecer que se trataba de Carlos Alberto Beltrán Olmeda.

La autoridad no ha informado públicamente, hasta el momento, las circunstancias exactas en las que ocurrió su muerte ni quiénes serían los responsables. La Fiscalía Especializada en la Investigación del Delito de Desaparición Forzada de Personas y Desaparición Cometida por Particulares mantiene abiertas las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.

Beltrán Olmeda había ocupado la Oficialía Mayor del XV Ayuntamiento de Los Cabos, una posición desde la que estuvo relacionado con la administración municipal y con tareas de carácter administrativo. Su salida del cargo ocurrió el 25 de mayo, cuando presentó su renuncia y señaló motivos personales.

Antes de incorporarse a la estructura municipal de Los Cabos, Beltrán Olmeda había desarrollado actividades de asesoría política y, de acuerdo con documentos curriculares difundidos públicamente, trabajó como asesor de Rubén Rocha Moya. Su trayectoria también estuvo relacionada con otros actores políticos de Sinaloa y Sonora.

Su relación profesional con Rocha Moya adquirió especial relevancia después de que se conociera su desaparición, particularmente por el contexto político que rodea actualmente al gobernador sinaloense, quien solicitó una segunda licencia al cargo y dejó de manera definitiva la gubernatura, según confirmó este lunes la presidenta Claudia Sheinbaum.

Sin embargo, hasta ahora no existe información oficial que establezca una relación entre la muerte de Beltrán Olmeda y la situación política que enfrenta Rocha Moya. Cualquier vínculo entre ambos hechos requeriría ser acreditado mediante la investigación ministerial y no puede darse por establecido a partir de versiones o señalamientos difundidos públicamente.

La desaparición del exfuncionario había generado atención en Baja California Sur desde finales de mayo. Después de dejar la Oficialía Mayor de Los Cabos, su paradero dejó de conocerse y comenzaron a difundirse distintas versiones sobre las circunstancias de su ausencia.

En las semanas posteriores también circularon en redes sociales señalamientos que lo relacionaban con presuntas actividades ilícitas. Esas versiones no equivalen a una imputación judicial ni constituyen, por sí mismas, pruebas de la participación de Beltrán Olmeda en algún delito.

De hecho, antes de su desaparición, el propio Beltrán Olmeda había rechazado públicamente señalamientos que lo vinculaban con actividades ilícitas y sostuvo que su salida del Ayuntamiento obedecía a motivos personales.

El hallazgo de sus restos ocurrió semanas después, en una zona rural de San José del Cabo. La localización de la inhumación clandestina permitió a las autoridades recuperar los restos y comenzar el proceso científico para determinar su identidad.

La investigación forense fue determinante para establecer que la persona localizada era el exfuncionario. La PGJE explicó que el procedimiento incluyó la extracción del perfil genético y su confronta con la base de datos institucional, procedimiento mediante el cual se obtuvo una identificación positiva.

La confirmación de la identidad transforma ahora el caso de una desaparición a una investigación por homicidio y desaparición, aunque las autoridades todavía deben establecer legalmente qué ocurrió, cuándo ocurrió la muerte, cuáles fueron sus causas y quién o quiénes participaron.

La localización de los restos en una fosa clandestina constituye uno de los elementos centrales de la investigación, pero por sí sola no permite determinar las circunstancias del crimen. Será la Fiscalía la encargada de integrar la carpeta de investigación y establecer las posibles líneas de investigación.

El caso también vuelve a colocar bajo atención pública la violencia y las desapariciones que se han registrado en Baja California Sur, particularmente en el municipio de Los Cabos, una de las zonas con mayor crecimiento poblacional y turístico de la entidad.

Para la familia de Beltrán Olmeda, la identificación representa la confirmación de una muerte que permaneció durante semanas rodeada de incertidumbre. Para las autoridades, el siguiente objetivo será esclarecer quiénes participaron en los hechos y llevar ante la justicia a los responsables.

Por ahora, la información oficialmente acreditada es que Carlos Alberto Beltrán Olmeda fue identificado mediante estudios de genética forense entre los restos encontrados en una inhumación clandestina localizada el 13 de julio en San José del Cabo. Había dejado su cargo como oficial mayor del Ayuntamiento de Los Cabos a finales de mayo y posteriormente fue reportado como desaparecido.

La investigación permanece abierta y las autoridades de Baja California Sur aún no han dado a conocer públicamente las causas de muerte ni han informado sobre personas detenidas por estos hechos.

El caso adquiere especial interés por la trayectoria política del exfuncionario y por su relación profesional con Rubén Rocha Moya, pero cualquier posible conexión entre ambos asuntos deberá ser establecida por las autoridades mediante pruebas y no mediante especulaciones.

La prioridad, tras la identificación de los restos, será ahora esclarecer el crimen y determinar qué ocurrió con Carlos Alberto Beltrán Olmeda desde el momento en que dejó su cargo hasta su localización sin vida en una fosa clandestina de San José del Cabo.