IMPI entrega registro oficial de la marca “Pato Merlín” a su legítima propietaria y frena intentos de apropiación de la popular mascota

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26.06.2026 Ciudad de México.- La Secretaría de Economía y el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) otorgaron oficialmente el registro de la marca “Pato Merlín” a Karla Ivette Gómez López, con lo que concluyó el procedimiento administrativo que reconoce jurídicamente a la familia creadora de la emblemática mascota y cierra el paso a personas que buscaban registrar el nombre y explotar comercialmente su imagen sin ser sus legítimos titulares.

La entrega de la cédula de registro estuvo encabezada por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, quien destacó que la resolución representa un precedente en la protección de los derechos de propiedad intelectual y en el combate a quienes intentan aprovecharse del éxito comercial y del reconocimiento público de creaciones ajenas.

Durante el acto oficial, Ebrard entregó personalmente el título de registro a Karla Ivette Gómez López, quien quedó acreditada como titular de la marca “Pato Merlín”, luego de que el IMPI concluyera el análisis jurídico correspondiente.

La resolución pone fin a la controversia que surgió tras la enorme popularidad alcanzada por el personaje durante la Copa Mundial de la FIFA 2026. En cuestión de días, el “Pato Merlín” se convirtió en una de las figuras más representativas de la fiesta futbolística en México, provocando una oleada de solicitudes de registro promovidas por terceros que buscaban apropiarse legalmente del nombre y obtener beneficios económicos mediante el uso de la imagen del personaje.

Desde el inicio de la disputa, el IMPI informó que el expediente sería analizado conforme a la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial y bajo el principio de buena fe, privilegiando las pruebas que acreditaran quién había utilizado primero el signo distintivo y quién podía demostrar un vínculo legítimo con su creación y explotación.

Tras revisar la documentación presentada por las partes, el Instituto concluyó que existían elementos suficientes para reconocer que la titularidad correspondía a Karla Ivette Gómez López y no a quienes pretendieron registrar posteriormente la denominación.

Al entregar la cédula, la Secretaría de Economía destacó que el procedimiento reafirma el compromiso del Gobierno de México con la protección de los derechos de propiedad intelectual.

“Estos procesos garantizan certeza jurídica, legalidad y reafirman el compromiso del Instituto con la protección de la creatividad y los activos intangibles”, señaló la dependencia al dar a conocer la resolución.

El caso del “Pato Merlín” adquirió notoriedad nacional después de que la singular mascota comenzara a aparecer en las inmediaciones de los estadios mundialistas, donde rápidamente se convirtió en uno de los personajes favoritos de aficionados nacionales y extranjeros. Su carisma, la interacción con el público y la difusión constante de fotografías y videos en redes sociales impulsaron una enorme exposición mediática que derivó en el interés comercial por registrar su nombre.

Esa popularidad provocó que distintas personas presentaran solicitudes de registro ante el IMPI para intentar obtener derechos exclusivos sobre la marca, situación que generó preocupación entre los creadores originales del personaje y abrió un debate sobre la protección de las creaciones que alcanzan fama repentina gracias a fenómenos virales.

Desde que comenzó la controversia, el director general del IMPI, Santiago Nieto Castillo, sostuvo que el organismo actuaría con estricto apego a derecho y recordó que el registro marcario no depende del orden cronológico en que se presentan las solicitudes, sino de la acreditación de derechos previos, del uso efectivo de la marca y de los elementos de prueba aportados durante el procedimiento.

El funcionario explicó en días anteriores que el “Pato Merlín” constituía un caso paradigmático para demostrar que el sistema mexicano de propiedad industrial cuenta con herramientas suficientes para evitar actos de oportunismo o intentos de apropiación indebida de activos intangibles cuando existen pruebas que acreditan quién es su verdadero titular.

La resolución también envía un mensaje a creadores de contenido, artistas, emprendedores y pequeñas empresas sobre la importancia de proteger oportunamente sus marcas y personajes, especialmente en un entorno digital donde una creación puede alcanzar enorme notoriedad en muy poco tiempo.

Especialistas en propiedad intelectual han señalado que los fenómenos virales suelen atraer intentos de registro por parte de terceros ajenos a las creaciones originales, razón por la cual el sistema de marcas contempla procedimientos para revisar antecedentes, analizar la buena fe de los solicitantes y evitar que se consoliden registros obtenidos de manera oportunista.

Con la entrega del título marcario, Karla Ivette Gómez López adquiere el derecho exclusivo para utilizar comercialmente la denominación “Pato Merlín” en las clases autorizadas por el IMPI, así como la facultad de impedir que terceros exploten el nombre o la imagen asociada sin su consentimiento.

La decisión también fortalece la certeza jurídica en torno a uno de los personajes más populares surgidos durante el Mundial de 2026 y pone fin a la incertidumbre generada por los intentos de apropiación de la marca. Para la Secretaría de Economía y el IMPI, el caso constituye un ejemplo de que los mecanismos de protección de la propiedad industrial pueden responder de manera eficaz cuando existen elementos suficientes para reconocer a los legítimos titulares de una creación y evitar que terceros se beneficien indebidamente de su prestigio e identidad comercial.