A trece días de su desaparición, la Fiscalía General del Estado de Morelos confirmó el hallazgo del cuerpo sin vida de Kimberly Joselin Ramos Beltrán, estudiante de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), quien había sido reportada como desaparecida el 20 de febrero de 2026.
Kimberly era una joven de 18 años, estudiante de la Facultad de Contaduría, Administración e Informática de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM). Fue reportada como desaparecida el 20 de febrero de 2026, después de salir de su domicilio en Cuernavaca rumbo al campus Chamilpa. Ese día avisó a su familia que había llegado a la universidad, pero desde ese momento se perdió toda comunicación con ella.
Su desaparición generó una amplia movilización de autoridades y colectivos, que realizaron operativos de búsqueda en la zona universitaria y en colonias cercanas. El 2 de marzo su cuerpo fue localizado en un área boscosa al norte de Cuernavaca, cerca del campus Chamilpa, y posteriormente identificado por la Coordinación General de Servicios Periciales de la Fiscalía de Morelos.
Kimberly era parte de la comunidad universitaria de la UAEM y su caso provocó indignación entre estudiantes, académicos y colectivos feministas, que exigieron justicia y mayor seguridad para las mujeres en el estado. La Fiscalía informó que un exnovio de la joven, Jared Alejandro “N”, fue detenido como probable responsable y se encuentra bajo prisión preventiva mientras se determina su situación jurídica.
El fiscal Fernando Blumenkron Escobar informó que el cuerpo fue localizado el 2 de marzo en una zona boscosa al norte de Cuernavaca y que los estudios realizados por la Coordinación General de Servicios Periciales determinaron que corresponde a la joven.
De acuerdo con la cronología difundida por medios locales, Kimberly salió de su domicilio en Cuernavaca la mañana del 20 de febrero rumbo al campus Chamilpa de la UAEM. A las 7:10 horas avisó a su familia que había llegado a la universidad, pero desde ese momento se perdió contacto con ella y no regresó a casa.
El 21 de febrero sus familiares acudieron a la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada de Personas para denunciar oficialmente la desaparición, lo que activó el protocolo de búsqueda. Durante los días siguientes se realizaron operativos en la zona universitaria y en colonias aledañas, y el 25 de febrero la Fiscalía informó públicamente que mantenía el protocolo de búsqueda abierto.
El 2 de marzo se reportó el hallazgo de ropa con manchas de sangre en una vivienda abandonada cercana al campus Chamilpa, lo que reforzó las sospechas sobre la desaparición de Kimberly.
La zona fue resguardada por elementos de la Sedena y la policía de Cuernavaca mientras se realizaban las diligencias. Finalmente, el 3 de marzo el fiscal Blumenkron confirmó que el cuerpo localizado correspondía a la joven estudiante.
“Los hechos que han generado profunda preocupación en torno a la desaparición de Kimberly Joselin nos duelen a todas y todos. Reconozco y comprendo la indignación, el dolor de la familia y la exigencia legítima de justicia expresada en la comunidad de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y en toda la entidad”, expresó en un mensaje público.
El fiscal señaló que la información fue comunicada previamente a la familia, privilegiando su derecho a conocer la verdad antes de cualquier pronunciamiento público. También indicó que la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada de Personas actuó con apego a los protocolos correspondientes y con perspectiva de género.
“Desde el inicio de la investigación se ha mantenido comunicación constante con la familia, a quienes se les ha informado oportunamente cada actuación relevante dentro de los márgenes que permite la ley, brindando acompañamiento institucional permanente”, afirmó.
En el marco de las investigaciones, el 1 de marzo fue detenido Jared Alejandro “N”, señalado como probable responsable de la desaparición y feminicidio de Kimberly. Actualmente se encuentra en prisión preventiva en espera de que un juez determine su situación jurídica.
El caso ha generado manifestaciones de estudiantes y colectivos en Morelos, quienes exigen justicia y garantías de seguridad para la comunidad universitaria. “Kimberly tendrá justicia. No habrá impunidad. Este es nuestro compromiso institucional”, concluyó el fiscal Blumenkron Escobar.
El caso se suma a la crisis de desapariciones y feminicidios en México, donde la exigencia de justicia y de medidas efectivas de protección para las mujeres sigue siendo una demanda urgente.













