INE aprueba criterio para revisar “boletas planchadas” rumbo a 2027

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08.08.2026 Ciudad de México.- El Instituto Nacional Electoral aprobó por siete votos contra cuatro un nuevo procedimiento para atender las llamadas “boletas planchadas”, es decir, papeletas que aparecen dentro de los paquetes electorales sin los dobleces que normalmente presentan después de haber sido introducidas en una urna, una decisión que provocó un intenso debate entre las consejerías y las representaciones partidistas por sus posibles implicaciones para la certeza de los comicios de 2027.

La decisión fue tomada por el Consejo General del INE durante la sesión del 3 de septiembre, al aprobar la propuesta presentada por la consejera Frida Denisse Gómez Puga. El criterio establece que, cuando durante los cómputos distritales se detecten boletas sin dobleces, el consejo distrital deberá determinar si procede contabilizarlas y dejar constancia de la incidencia.

La resolución no establece que todas las boletas sin dobleces deban contabilizarse ni tampoco que automáticamente sean consideradas votos válidos. El procedimiento aprobado contempla que la autoridad distrital analice cada caso y determine si la boleta debe ser computada.

El asunto adquirió relevancia porque este tipo de papeletas ya fueron detectadas en procesos electorales recientes, particularmente durante la elección extraordinaria del Poder Judicial de 2025.

Durante la sesión, consejeros recordaron que el INE excluyó en 2025 diversas boletas que fueron identificadas sin dobleces y que posteriormente la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ratificó la decisión relacionada con su no contabilización.

El debate de septiembre de 2026 se centró precisamente en qué debe hacer la autoridad electoral cuando vuelva a encontrarse una papeleta con estas características.

La propuesta que terminó aprobándose establece que, si un consejo distrital detecta una boleta presuntamente “planchada”, deberá apartarla del paquete electoral en el que fue localizada, dejar constancia de la circunstancia y, una vez realizados los procedimientos correspondientes, determinar de manera expresa y motivada si procede o no su cómputo.

La discusión estuvo marcada por posiciones encontradas dentro del propio Consejo General.

El consejero Uuc-kib Espadas Ancona sostuvo una de las posiciones más críticas contra la posibilidad de contabilizar este tipo de papeletas. Durante la sesión afirmó que “las boletas planchadas son un indicio inequívoco de fraude” y sostuvo que una papeleta sin dobleces no puede ser introducida normalmente en una urna.

Espadas recordó que, en su interpretación, una boleta que aparece dentro de una urna sin las marcas de haber sido doblada genera dudas sobre si efectivamente fue depositada por una persona que ejerció su voto de manera libre y secreta.

“Una boleta que no es doblada no cabe en la urna”, argumentó durante el debate.

El consejero también recordó que el fenómeno no es nuevo y señaló que ya había sido detectado en elecciones anteriores, aunque sostuvo que durante los comicios judiciales de 2025 el problema alcanzó una dimensión mayor.

De acuerdo con las cifras mencionadas durante la sesión del INE, en la elección judicial del año pasado fueron anulados los resultados de más de 800 casillas por distintas irregularidades. La Jornada reportó que fueron 818 casillas, equivalentes a 0.97 por ciento del total de mesas instaladas para esa elección, y que en 476 de ellas se identificaron boletas sin doblez.

El caso generó especial preocupación porque, de acuerdo con los argumentos expuestos durante la sesión, una papeleta que no presenta dobleces puede ser indicio de que fue marcada fuera de la urna y posteriormente incorporada al conjunto de votos.

El propio INE ya había explicado durante los trabajos relacionados con la elección judicial de 2025 que las boletas sin dobleces que presumiblemente no habían sido introducidas normalmente en las urnas fueron identificadas y excluidas del cómputo conforme a los lineamientos entonces vigentes.

Ahora, el Consejo General decidió establecer un procedimiento específico para que los consejos distritales sepan cómo actuar ante una situación similar durante la elección de 2027.

La consejera Frida Denisse Gómez Puga defendió la propuesta desde una perspectiva distinta. Explicó que el procedimiento no significa que las boletas vayan a contabilizarse automáticamente, sino que primero se deberá determinar si procede su cómputo y, posteriormente, en caso de ser necesario, revisar su validez.

“Si el consejo distrital detecta boletas planchadas, primero determina si las computa o no”, explicó durante la sesión. Agregó que, si se identifica una irregularidad, deberá levantarse un acta para dejar constancia de lo ocurrido.

Gómez Puga también cuestionó que el Consejo General utilice un acuerdo administrativo para establecer consecuencias que, desde su perspectiva, deberían ser materia de una reforma legislativa.

“Esta es una discusión que debe darse en el ámbito legislativo”, sostuvo, al advertir que el INE no debería crear mediante lineamientos consecuencias jurídicas que el Congreso no haya establecido expresamente.

La diferencia entre ambas posiciones terminó reflejándose en las votaciones.

Una propuesta presentada por la consejera Rita Bell López Vences recibió cinco votos a favor y seis en contra, por lo que fue rechazada. Posteriormente se sometió a consideración la propuesta de Frida Gómez, que fue aprobada con siete votos a favor y cuatro en contra.

La consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei Zavala, se pronunció durante la discusión sobre la necesidad de establecer mecanismos que permitan preservar la certeza del proceso electoral.

En la sesión, Taddei señaló que no existe una manera normal de introducir una boleta en una urna sin doblarla y calificó la presencia de una papeleta sin dobleces como una situación que debe generar una alerta.

“No hay manera de que una boleta entre la urna si no está doblada”, sostuvo la presidenta del organismo electoral.

Taddei también consideró necesario contar con instrumentos de control para enfrentar este tipo de situaciones y advirtió sobre los riesgos que, a su juicio, podrían generarse para la confianza en la jornada electoral si no existen mecanismos claros para identificar y documentar las irregularidades.

El representante de Movimiento Ciudadano, Juan Manuel Ramírez Velasco, respaldó la necesidad de establecer reglas específicas y calificó la aparición de papeletas sin dobleces como uno de los riesgos que pueden presentarse durante los cómputos.

Desde el PRI también se defendió la existencia de un procedimiento específico. Su representante sostuvo que no se trata de una hipótesis inventada, sino de una situación que ya se presentó en elecciones anteriores y que incluso ha sido materia de análisis jurisdiccional.

El PAN, por su parte, advirtió que recurriría a las instancia jurisdiccionales en caso de que el criterio aprobado terminara limitando la posibilidad de revisar las circunstancias particulares en las que aparezcan las llamadas boletas planchadas.

El debate también alcanzó un terreno político. Mientras algunos representantes partidistas denunciaron el riesgo de que estas papeletas pudieran utilizarse para alterar resultados, otros consejeros pidieron no convertir una discusión técnica sobre procedimientos electorales en una acusación generalizada de fraude.

La consejera Frida Gómez insistió en que su propuesta no implica convalidar irregularidades.

Su planteamiento consiste en que los consejos distritales tengan un procedimiento uniforme cuando encuentren una papeleta que no presente los dobleces correspondientes, de manera que exista constancia documental del hallazgo y una determinación formal sobre si debe o no incorporarse al cómputo.

El antecedente de 2025 explica buena parte de la controversia.

Durante aquella elección, el INE enfrentó diversas irregularidades durante los cómputos. Entre ellas estuvieron casillas con niveles de participación superiores al 100 por ciento del listado nominal sin una justificación suficiente, así como paquetes en los que fueron localizadas boletas sin dobleces.

En la sesión del Consejo General se mencionó además el antecedente de Putla, Oaxaca, donde en una elección de 2016 fueron localizadas más de 600 boletas sin doblar. El asunto llegó a la Sala Superior, que determinó que no existía certeza suficiente respecto de esas papeletas y ordenó que no fueran contabilizadas.

La experiencia acumulada llevó al INE a considerar necesario establecer desde ahora un mecanismo que permita a los órganos distritales actuar de manera homogénea durante los cómputos de 2027.

El objetivo formal del procedimiento aprobado es evitar que cada consejo distrital tenga que resolver de manera distinta ante la aparición de una boleta sin dobleces y garantizar que la incidencia quede documentada.

La polémica, sin embargo, no terminó con la votación.

Una de las principales objeciones es precisamente que el nuevo criterio permite que el consejo distrital determine si una boleta de estas características debe ser contabilizada, mientras que otros consejeros sostienen que una papeleta sin dobleces debería quedar fuera del cómputo por la falta de certeza sobre la forma en que llegó a la urna.

El consejero Uuc-kib Espadas llegó a sostener que el antecedente de la elección judicial de 2025 ya había demostrado que estas boletas no debían ser contabilizadas y que el criterio aprobado podía abrir una puerta a prácticas fraudulentas.

La otra postura sostiene que excluir automáticamente cualquier boleta sin dobleces también podría generar problemas, pues la autoridad debe analizar las circunstancias particulares de cada caso y preservar los votos que hayan sido emitidos legítimamente.

Ese será precisamente uno de los puntos que deberán resolver los consejos distritales durante los cómputos de 2027 si vuelven a encontrarse papeletas con estas características.

Por ello, el acuerdo aprobado por el INE no significa que el organismo electoral haya autorizado las llamadas “boletas planchadas”. Lo que aprobó fue un procedimiento para identificarlas, separarlas, documentar su aparición y determinar posteriormente si pueden ser contabilizadas.

La diferencia es fundamental: una boleta sin dobleces no se convierte automáticamente en un voto válido por el solo hecho de aparecer dentro de un paquete electoral, pero tampoco el nuevo criterio establece que todas deban desecharse de manera automática.

La controversia refleja uno de los desafíos que enfrentará el sistema electoral mexicano rumbo a las elecciones de 2027: garantizar que cada voto legítimamente emitido sea contabilizado y, al mismo tiempo, impedir que papeletas cuya procedencia genere dudas sean incorporadas indebidamente a los resultados.

Con la aprobación del procedimiento por siete votos contra cuatro, el INE dejó establecida una ruta para que los consejos distritales documenten y resuelvan estos casos cuando se presenten.

El debate, sin embargo, anticipa que el tema seguirá generando controversia política y jurídica durante la preparación de los comicios de 2027, particularmente porque las llamadas “boletas planchadas” ya forman parte de los antecedentes recientes de irregularidades detectadas en procesos electorales mexicanos.