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08.11.2026.- Ante el emplazamiento a huelga anunciado por trabajadores del Instituto Nacional Electoral (INE) para este lunes, el organismo respondió que mantiene abierto el diálogo con su personal y que analiza distintas alternativas para atender sus demandas salariales, laborales y operativas.
A través de un posicionamiento, el Instituto informó que emprendió una revisión integral de sus diferentes áreas, mediante un trabajo colegiado que busca identificar necesidades, resolver asuntos pendientes y fortalecer el funcionamiento de la institución.
En medio de la inconformidad laboral, el INE reconoció particularmente los planteamientos de las y los trabajadores de los Módulos de Atención Ciudadana, quienes han manifestado preocupaciones relacionadas con sus percepciones económicas y las condiciones en las que desempeñan sus actividades.
La institución calificó como legítimas estas inquietudes y reconoció que el personal de los módulos cumple una función fundamental, al brindar atención directa a millones de ciudadanos y hacer posible el ejercicio de derechos político-electorales, entre ellos la obtención y actualización de la credencial para votar.
El organismo electoral aseguró que actualmente analiza y valora diferentes propuestas para mejorar las condiciones de sus trabajadores, aunque precisó que las medidas deberán ajustarse a las necesidades detectadas y a las posibilidades institucionales y presupuestales.
También manifestó su intención de avanzar hacia mejores condiciones laborales mediante acciones que sean viables y sostenibles, y se comprometió a comunicar oportunamente las decisiones que se adopten, así como los mecanismos para ponerlas en práctica.
La respuesta del INE ocurre ante la amenaza de una suspensión de actividades prevista para este lunes, escenario que coloca bajo presión a la institución por la posibilidad de afectar la atención que diariamente reciben los ciudadanos en sus módulos.
Aunque el Instituto expresó su disposición para alcanzar acuerdos, su posicionamiento no detalla montos de incrementos salariales, prestaciones adicionales ni fechas concretas para resolver las demandas del personal.
Por ahora, la negociación permanece abierta y el desafío para las autoridades electorales será convertir el reconocimiento de las inconformidades en compromisos concretos que permitan evitar el estallamiento de la huelga.

