Inglaterra será el rival del Tri en los octavos de final este domingo.

*México ya conoce al gigante que tendrá enfrente:

01.07.2926.- La Selección Mexicana ya tiene definido el siguiente desafío en su camino dentro de la Copa Mundial de 2026. Después de eliminar a Ecuador con un sólido triunfo de 2-0 en el Estadio Azteca, el conjunto dirigido por Javier Aguirre enfrentará a Inglaterra el próximo domingo en los octavos de final, en un duelo que pondrá frente a frente a dos selecciones con una larga historia y con la mira puesta en alcanzar los cuartos de final.

El rival quedó confirmado este martes luego de que Inglaterra remontara un complicado encuentro para imponerse 2-1 a la República Democrática del Congo. El conjunto africano sorprendió al abrir el marcador apenas al minuto siete, pero la experiencia inglesa terminó por inclinar la balanza. Harry Kane apareció en el momento decisivo con un doblete en la recta final del encuentro para sellar la clasificación del equipo europeo y citarse con México en la siguiente ronda.

El enfrentamiento representa uno de los más atractivos de los octavos de final por el peso histórico de ambas selecciones. México llega fortalecido tras romper una larga sequía sin triunfos en fases de eliminación directa de un Mundial, una victoria que además alimentó la ilusión de una generación que busca trascender y alcanzar, por fin, el ansiado quinto partido.

Inglaterra, por su parte, mantiene la etiqueta de favorita. Campeona del mundo en 1966 y subcampeona de la Eurocopa en dos ocasiones recientes, la escuadra británica cuenta con una plantilla plagada de figuras internacionales encabezadas por Harry Kane, Jude Bellingham, Bukayo Saka, Phil Foden y Declan Rice, futbolistas acostumbrados a disputar las máximas exigencias del fútbol europeo.

Aunque Inglaterra suele partir como favorita en los pronósticos, la historia entre ambas selecciones muestra enfrentamientos mucho más equilibrados de lo que podría suponerse. México e Inglaterra se han enfrentado en once ocasiones con un balance de tres triunfos para el conjunto inglés, cuatro victorias para el Tricolor y cuatro empates, por lo que el representativo mexicano presume una ligera ventaja en el historial general.

El primer enfrentamiento entre ambos países ocurrió en 1954 y desde entonces han protagonizado encuentros amistosos y de Copa del Mundo. En el escenario mundialista únicamente se han cruzado dos veces. La primera fue en la fase de grupos del Mundial de México 1970, cuando igualaron sin goles en el Estadio Jalisco en Guadalajara. La segunda llegó en el Mundial de Francia 1998, donde Inglaterra se impuso 2-0 durante la fase de grupos gracias a las anotaciones de Paul Scholes y David Beckham.

Fuera de las Copas del Mundo, México también ha conseguido resultados memorables frente a los ingleses. En 1959 derrotó 2-1 a Inglaterra en la Ciudad de México; en 1961 volvió a imponerse por 2-1; en 1985 ganó 1-0 en un amistoso celebrado en territorio mexicano, y en 2009 venció 2-1 en el Estadio Azteca con anotaciones de Franco y Torrado, una de las victorias más recordadas del Tricolor frente a una potencia europea.

Los empates también forman parte de una rivalidad esporádica pero competitiva. Además del 0-0 en el Mundial de 1970, ambas selecciones igualaron 1-1 en un amistoso disputado en 1997 y volvieron a empatar sin goles en el Estadio de Wembley en mayo de 2010, apenas unas semanas antes de la Copa del Mundo de Sudáfrica.

Ahora el contexto es completamente distinto. México jugará como anfitrión del Mundial, impulsado por una afición que ha convertido cada partido en una auténtica fiesta y respaldado por el momento futbolístico que vive bajo la dirección de Javier Aguirre. Inglaterra llegará con el objetivo de confirmar su condición de aspirante al título y evitar una sorpresa frente a un rival que históricamente ha demostrado saber competir ante selecciones europeas.

El vencedor del duelo avanzará a los cuartos de final del Mundial de 2026, acercándose a la lucha por el campeonato. Para México, la cita representa una oportunidad histórica para seguir escribiendo una de las mejores páginas de su fútbol y demostrar que la victoria sobre Ecuador no fue un hecho aislado, sino el inicio de una campaña que aspira a romper viejos límites.