*Prevé Liud Herrera Félix reformar la Ley para incorporar las obligaciones de autoridades educativas de implementar mecanismos de prevención ante situaciones de riesgo.
Xalapa, Ver., 28 de mayo de 2026.- La diputada Liud Herrera Félix presentó al Pleno de laLXVII Legislatura una iniciativa con proyecto de decreto que adicionaría un párrafo terceroa la fracción VI del Artículo 18 de la Ley de Educación del Estado, con la finalidad deestablecer expresamente la obligación de las autoridades educativas de implementar
mecanismos de prevención, detección temprana, atención, contención e intervención
inmediata ante situaciones de riesgo grave de violencia escolar.
En su intervención durante la décima sesión ordinaria, la vocal de la Comisión
Permanente de Derechos de la Niñez, la Adolescencia y la Familia subrayó que su
propuesta no pretende criminalizar a las y los estudiantes, sino fortalecer la capacidad
preventiva del sistema educativo, promover una cultura de paz, mejorar la coordinación
interinstitucional y garantizar la protección efectiva de la comunidad escolar.
La legisladora Herrera Félix indicó que con esta reforma se busca fortalecer la protección
integral de niñas, niños y adolescentes dentro de los centros educativos; dotar de certeza jurídica a las facultades de actuación de las autoridades educativas; establecer
mecanismos de prevención y detección temprana de conductas de riesgo y actualizar el
protocolo ya existente para incluir los pasos de actuación inmediata ante situaciones de
violencia grave.
Asimismo, favorecer la coordinación entre autoridades educativas, de seguridad pública,
protección civil, salud mental y procuración de protección de niñas, niños y adolescentes; promover entornos escolares seguros, pacíficos y libres de violencia y salvaguardar la integridad, seguridad y vida de toda la comunidad educativa.
La violencia en los entornos escolares ha dejado de manifestarse únicamente mediante
conductas de indisciplina o acoso entre estudiantes, dijo la diputada, quien agregó que
actualmente se presentan fenómenos mucho más complejos relacionados con violencia
física extrema, amenazas, portación de armas, afectaciones a la salud mental, agresiones virtuales colectivas y situaciones que ponen en riesgo la vida no solo de los estudiantes, sino también de los docentes y del personal educativo.


