Irán amenaza con la “hora cero” contra fuerzas navales de Estados Unidos.

*La guerra entra en una nueva fase de escalada

17.07.2026 .La confrontación militar entre Estados Unidos e Irán registró este viernes uno de sus momentos más delicados desde el colapso del cese al fuego alcanzado días atrás, luego de que la Guardia Revolucionaria Islámica advirtiera que se acerca la “hora cero” para lanzar operaciones contra las fuerzas navales estadounidenses desplegadas en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio mundial de petróleo.

La advertencia fue emitida por el Comando Naval del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), que aseguró que las unidades de Estados Unidos “se acercan a la hora cero”, en referencia a una posible respuesta militar directa contra embarcaciones y activos navales estadounidenses en la región. El mensaje fue difundido por medios oficiales iraníes en medio de un incremento de los ataques aéreos estadounidenses sobre territorio iraní.

La amenaza se produce después de que Estados Unidos intensificara por sexto día consecutivo sus bombardeos en el sur de Irán. Durante las últimas horas, las fuerzas estadounidenses atacaron puentes, infraestructura ferroviaria, instalaciones portuarias, aeropuertos y otros objetivos que Washington considera de valor estratégico para las operaciones militares iraníes. Autoridades iraníes denunciaron que varios de esos ataques impactaron infraestructura civil y dejaron muertos y heridos.

Entre los blancos alcanzados se encuentra infraestructura cercana al puerto de Bandar Abbas, principal complejo marítimo iraní sobre el estrecho de Ormuz, además de una torre de vigilancia en Chabahar que Estados Unidos sostiene era utilizada con fines militares por la Guardia Revolucionaria. Teherán, por su parte, afirma que esos objetivos cumplían funciones civiles y acusa a Washington de ampliar deliberadamente el conflicto.

Como respuesta, Irán aseguró haber lanzado ataques con misiles y drones contra instalaciones militares estadounidenses y objetivos vinculados con sus aliados en la región. Medios iraníes informaron sobre acciones dirigidas contra bases en Bahréin, Catar, Kuwait y Siria, además de instalaciones de radar en Omán. Varias de esas afirmaciones no han sido confirmadas de manera independiente por autoridades estadounidenses.

La tensión también se ha trasladado al ámbito marítimo. Estados Unidos mantiene un fuerte despliegue naval en el Golfo Pérsico y continúa reforzando las operaciones de vigilancia e intercepción de embarcaciones cerca del estrecho de Ormuz, mientras que Irán sostiene que cualquier intento por afectar su navegación o bloquear sus puertos recibirá una respuesta militar inmediata.

El estrecho de Ormuz continúa siendo el principal punto de preocupación para la comunidad internacional. Aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercializa diariamente en el mundo cruza por ese corredor marítimo, por lo que cualquier enfrentamiento naval podría generar graves afectaciones al suministro energético global y provocar un nuevo incremento en los precios internacionales del crudo. De hecho, los mercados reaccionaron nuevamente al alza ante el temor de que el conflicto continúe escalando.

En paralelo, diversos incidentes marítimos han sido reportados en las inmediaciones del Golfo de Omán y del mar Arábigo. Autoridades navales internacionales mantienen alertas para la navegación comercial debido al incremento de riesgos para buques mercantes y petroleros que transitan por la región.

Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump ha sostenido que las operaciones militares buscan debilitar la capacidad ofensiva de Irán y proteger la navegación internacional, aunque funcionarios estadounidenses han reiterado que mantienen abierta la posibilidad de negociaciones si Teherán modifica su postura.

Del lado iraní, el discurso se ha endurecido considerablemente. La Guardia Revolucionaria sostiene que los recientes bombardeos estadounidenses representan una agresión directa contra la soberanía iraní y advierte que cualquier embarcación militar estadounidense presente en el Golfo Pérsico podría convertirse en objetivo de futuras operaciones si continúan los ataques.

La Organización de las Naciones Unidas ha manifestado preocupación por la ampliación del conflicto y por los ataques contra infraestructura de uso civil, al advertir que una escalada militar de mayores dimensiones podría desencadenar una crisis humanitaria y afectar la estabilidad de todo Oriente Medio.

El conflicto entre Washington y Teherán se ha intensificado de manera sostenida durante las últimas semanas tras la ruptura del cese al fuego y el recrudecimiento de las operaciones militares en el Golfo.

Analistas internacionales consideran que la amenaza de la “hora cero” constituye uno de los mensajes más explícitos emitidos por la Guardia Revolucionaria respecto a un posible enfrentamiento directo contra la Marina estadounidense, escenario que incrementa el riesgo de una confrontación regional de mayor alcance con repercusiones económicas, energéticas y de seguridad para gran parte del mundo.