Irán reabre el Estrecho de Ormuz tras alto el fuego y alivia presión sobre los mercados energéticos.

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17.04.2926 Irán anunció la reapertura total del Estrecho de Ormuz y envió una señal de desescalada en uno de los puntos más sensibles del comercio mundial de energía.

La decisión llega tras días de tensión militar con Estados Unidos e Israel que habían elevado la incertidumbre en los mercados y presionado al alza los precios del petróleo.

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, informó que el paso marítimo queda “completamente abierto” al tráfico comercial como parte de los acuerdos vinculados al alto el fuego en la región.

“En consonancia con el alto el fuego en el Líbano, se declara completamente abierto el paso de todos los buques comerciales a través del Estrecho de Ormuz durante el resto del período de alto el fuego”, afirmó el funcionario. Añadió que las embarcaciones podrán transitar por una “ruta coordinada, tal como ya lo anunciaron” previamente las autoridades iraníes.

El Estrecho de Ormuz, un corredor estratégico entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, concentra cerca del 20 por ciento del flujo global de petróleo. Por sus aguas transitan diariamente millones de barriles de crudo y gas natural licuado con destino a Asia, Europa y otros mercados, lo que lo convierte en un punto crítico para la estabilidad energética internacional.

En las últimas semanas, el temor a un posible cierre o a incidentes militares en la zona provocó alzas en los precios del crudo y encendió alertas en las principales economías importadoras. También elevó los costos de transporte y seguros marítimos, ante el riesgo de ataques o bloqueos.

La reapertura se interpreta como un intento de reducir tensiones tras un conflicto que escaló rápidamente y que involucró a actores clave en Medio Oriente. Aunque los detalles del alto el fuego no se han hecho públicos en su totalidad, la mención al Líbano apunta a una negociación más amplia para contener la violencia en varios frentes.

Aun así, analistas advierten que el panorama sigue siendo incierto. La seguridad en el estrecho depende de equilibrios militares delicados y de la voluntad política de las partes involucradas.

Por ahora, la decisión de Teherán ofrece un respiro inmediato a los mercados, pero no despeja del todo el riesgo de nuevas interrupciones.