*Organizaciones denuncian asesinato de comunicador@s en la guerra, como objetivos de ese país.
Beirut, 8 de abril de 2026. La periodista libanesa Ghada Dayekh fue asesinada tras un bombardeo israelí que impactó directamente su vivienda en la ciudad de Tiro, al sur de Líbano, en medio de una ofensiva que ha sido señalada por organismos internacionales como una de las más letales para la prensa en la historia reciente con más de 160 bombas en menos de 10 minutos.
De acuerdo con reportes de medios internacionales y de la propia emisora en la que trabajaba, Dayekh murió cuando un ataque aéreo alcanzó su casa, en un contexto de bombardeos masivos contra la población civil en zonas urbanas del país.
La comunicadora formaba parte de la radio Sawt al Farah, donde desarrolló una trayectoria de más de tres décadas desde la década de 1980.
La emisora confirmó que la periodista fue “martirizada como consecuencia de un ataque israelí” contra su domicilio, subrayando que su muerte no ocurrió en un frente de combate, sino en un espacio civil, lo que ha reforzado las denuncias de que se trata de un asesinato de una trabajadora de medios.
Ghada Dayekh era considerada una figura emblemática del periodismo local en el sur de Líbano, una región históricamente golpeada por conflictos armados. Su labor se centró en documentar la vida cotidiana, las crisis humanitarias y los efectos de la guerra sobre la población civil, convirtiéndose en una voz cercana para comunidades afectadas por los enfrentamientos entre Israel y el grupo Hezbolá.
Reportan además el asesinato de periodista de Al-Manar TV en bombardeos israelíes en Líbano.
La periodista libanesa Susan Khalil, identificada en redes como reportera de la cadena Al-Manar TV, habría sido asesinada durante un bombardeo israelí en territorio libanés, en medio de una escalada militar que ha convertido al conflicto en uno de los más letales para trabajadores de medios en la historia reciente.
La información sobre Khalil comenzó a difundirse en plataformas digitales y sitios informativos no verificados, donde se le señala como colaboradora del canal Al-Manar y víctima de un ataque aéreo ocurrido en las últimas horas en Líbano.
Hasta el momento, no existe confirmación oficial por parte de organismos internacionales como el Comité para la Protección de los Periodistas ni de agencias globales de noticias, lo que mantiene el caso en un estado de verificación en curso.
Al-Manar TV es un canal libanés vinculado al grupo Hezbolá, con sede en Beirut, cuyos periodistas han sido blanco recurrente de ataques durante el conflicto con Israel. En los últimos años, varios de sus trabajadores han muerto en bombardeos, tanto en coberturas de campo como en ataques a viviendas o instalaciones civiles.
Organizaciones como Reporteros Sin Fronteras y el Comité para la Protección de los Periodistas han advertido que el conflicto se ha convertido en el más letal para la prensa en décadas. Según datos del CPJ, al menos 256 periodistas y trabajadores de medios han sido asesinados por acciones de Israel desde el inicio de la guerra en octubre de 2023, en distintos territorios como Gaza, Cisjordania y Líbano.
Dentro de ese total, decenas de víctimas han sido mujeres periodistas, muchas de ellas asesinadas en bombardeos contra viviendas o zonas civiles. Casos como el de la fotoperiodista palestina Fátima Hassouna, asesinada en 2025 junto a miembros de su familia en Gaza, evidencian el alto riesgo que enfrentan las comunicadoras en la cobertura del conflicto.
En Líbano, el número de periodistas asesinados también ha ido en aumento. De acuerdo con registros recientes, al menos once comunicadores han muerto en ese país desde el inicio de la guerra, varios en ataques que organizaciones de derechos humanos califican como deliberados o potenciales crímenes de guerra.
Además, investigaciones independientes han señalado que algunos ataques israelíes han impactado directamente a equipos de prensa identificados, lo que refuerza las acusaciones de que los periodistas no solo están expuestos al fuego cruzado, sino que en algunos casos son blanco directo.
La muerte de Ghada Dayekh se suma así a una lista creciente de periodistas asesinados en Oriente Medio, en un contexto donde informar desde el terreno se ha convertido en una actividad de alto riesgo, marcada por bombardeos, desplazamientos masivos y denuncias reiteradas de violaciones al derecho internacional humanitario.













