Julio Iglesias responde a las acusaciones entre la negación y la defensa de su legado

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18.01.2026.- Julio Iglesias rechaza denuncias de abuso sexual en Punta Cana y Bahamas; asegura que son falsas y confía en la justicia española

El 17 de enero de 2026, Julio Iglesias difundió un comunicado oficial en el que negó de manera categórica las acusaciones de abuso sexual presentadas por dos exempleadas domésticas

El cantante, de 82 años, calificó las denuncias como absolutamente falsas y expresó que le causan gran tristeza. En su mensaje, afirmó que confía plenamente en la justicia y en que se demostrará su inocencia.

La respuesta del intérprete de “Me olvidé de vivir” se produjo apenas días después de que elDiario.es y Univision Noticias publicaran una investigación conjunta que recogía testimonios de quince personas que trabajaron en sus residencias de Punta Cana y Bahamas.

Según esa investigación, las denunciantes habrían sufrido abuso sexual e incluso se habla de trata.

El comunicado de Iglesias buscó frenar el impacto mediático de la investigación y de las denuncias judiciales presentadas el 5 de enero de 2026 en España.

Sin embargo, la repercusión internacional fue inmediata: medios en América Latina y Europa retomaron sus palabras, contrastándolas con los testimonios de las exempleadas.

Julio Iglesias es considerado uno de los cantantes españoles más influyentes de la historia, con más de cinco décadas de trayectoria y más de 300 millones de discos vendidos.

Su figura ha sido símbolo de la música romántica y embajador cultural de España. Posee propiedades en el Caribe, entre ellas una residencia en Punta Cana y otra en Bahamas, donde se habrían producido los hechos denunciados.

La investigación periodística publicada el 13 de enero de 2026 fue el punto de partida del escándalo. A partir de ella, las denunciantes decidieron formalizar su acusación ante la justicia española. Iglesias respondió cuatro días después, en un intento por defender su imagen pública y su legado artístico.

El caso se encuentra en fase de examen judicial en España. Las autoridades aún no han determinado si se abrirá un juicio formal contra el cantante. Mientras tanto, la defensa de Iglesias insiste en que las acusaciones carecen de fundamento y que se trata de un ataque injustificado contra su persona.

La respuesta de Julio Iglesias marca un capítulo clave en el desarrollo del caso. Su negación pública y su confianza en la justicia buscan preservar su reputación en medio de un escándalo que amenaza con eclipsar su trayectoria artística.

La resolución judicial será determinante para definir si las palabras del cantante logran sostener su legado o si las acusaciones se convierten en un golpe irreversible a su imagen.

Cronología de la cobertura mediática

El caso contra Julio Iglesias comenzó a hacerse público el 13 de enero de 2026, cuando elDiario.es en España y Univision Noticias en Estados Unidos publicaron una investigación conjunta. Tras tres años de trabajo, ambos medios recogieron testimonios de quince personas que habían trabajado en las residencias del cantante en Punta Cana y Bahamas. Allí se describían episodios de acoso, maltrato y abusos sexuales. La publicación fue el detonante que llevó a las denunciantes a formalizar su acusación ante la justicia española.

El 14 de enero de 2026, medios dominicanos como Listín Diario retomaron la investigación y la difundieron en la región. En sus páginas se describía la residencia de Iglesias en Punta Cana como “la casita del terror”, reforzando el impacto de los testimonios y dando visibilidad local a un caso que hasta entonces se había narrado desde España y Estados Unidos.

El 15 de enero de 2026, Prensa Libre en Guatemala publicó una cronología de los escándalos del cantante, subrayando que las denuncias judiciales se habían presentado después de la investigación periodística. Este enfoque puso de relieve la relación directa entre el trabajo de los medios y la decisión de las exempleadas de acudir a los tribunales.

En los días siguientes, agencias internacionales como EFE y medios latinoamericanos como El Espectador en Colombia y Clarín en Argentina ampliaron la cobertura, destacando tanto la trayectoria artística de Iglesias como la gravedad de las acusaciones. La narrativa se fue diversificando: algunos medios enfatizaron el impacto cultural y la caída de un ícono, mientras otros se centraron en el proceso judicial y en la voz de las denunciantes.

La cronología muestra cómo la investigación periodística fue el punto de partida, seguida por la difusión regional y finalmente por la judicialización del caso. La secuencia evidencia el papel central de los medios en dar visibilidad a testimonios que, de otro modo, habrían permanecido ocultos.