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10.07.2026.- La presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, manifestó su disposición para restablecer las relaciones diplomáticas con México, luego de las declaraciones realizadas por la presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina, en las que señaló que hasta el momento no ha sostenido comunicación con la futura mandataria peruana y que será necesario esperar antes de definir el rumbo de la relación bilateral.
“De mi lado, habrá toda la intención para poder retomar las relaciones entre Perú y México”, declaró Fujimori ante medios de comunicación al término de un acto oficial en Lima este jueves, dejando claro que su próximo gobierno buscará reconstruir los vínculos con uno de los principales socios latinoamericanos de Perú.
La presidenta electa sostuvo que los lazos históricos entre ambos países deben colocarse por encima de las diferencias políticas que provocaron la ruptura diplomática.
Las declaraciones de Fujimori llegaron después de que Claudia Sheinbaum fuera cuestionada en Palacio Nacional sobre la posibilidad de normalizar la relación con el nuevo gobierno peruano. La mandataria mexicana respondió que aún no ha existido ningún acercamiento directo.
“No he tenido comunicación. Vamos a esperar. Recuerden que ellos rompieron relación con nosotros”, afirmó Sheinbaum durante su conferencia matutina.
La presidenta mexicana aprovechó para recordar que, a diferencia del conflicto diplomático con Ecuador —donde México decidió romper relaciones tras el ingreso de fuerzas policiales ecuatorianas a la embajada mexicana en Quito—, en el caso peruano fue el propio gobierno de Lima el que decidió suspender los vínculos diplomáticos con México.
Sheinbaum reiteró que la postura de su administración respecto al expresidente peruano Pedro Castillo continúa siendo la misma. Sostuvo que México considera que Castillo permanece encarcelado de manera ilegal y aseguró que esa posición se sustenta en argumentos jurídicos relacionados con el procedimiento seguido por el Congreso peruano para destituirlo.
“Porque nosotros nos manifestamos en el sentido de que el presidente Castillo está preso ilegalmente. Ese es nuestro punto de vista y tiene pruebas; no es un invento ni una afinidad política”, expresó la mandataria. También subrayó que México únicamente fijó una posición política sobre el caso y que ello no implicó acciones adicionales contra Perú.
El diferendo entre ambos países se remonta a la crisis política peruana iniciada en diciembre de 2022, cuando Pedro Castillo intentó disolver el Congreso antes de enfrentar una votación de destitución. Tras su arresto, el entonces gobierno mexicano encabezado por Andrés Manuel López Obrador desconoció la legitimidad del nuevo gobierno peruano y otorgó respaldo político a Castillo y posteriormente protección diplomática a personas cercanas a su administración.
La tensión fue escalando durante los años siguientes hasta que el gobierno peruano decidió romper relaciones diplomáticas con México. Desde entonces, Brasil asumió la representación de los intereses mexicanos en territorio peruano. Incluso, Sheinbaum reveló que todavía permanece una persona bajo resguardo en la embajada mexicana en Lima, a la espera de recibir un salvoconducto para viajar a México.
En este contexto, el triunfo electoral de Keiko Fujimori abre un nuevo escenario para la relación bilateral. La líder de Fuerza Popular, hija del expresidente Alberto Fujimori, asumirá la Presidencia peruana el próximo 28 de julio y ha comenzado a enviar señales de apertura hacia diversos gobiernos de la región.
Aunque no adelantó si buscará un contacto inmediato con Claudia Sheinbaum, sí dejó claro que existe voluntad política para dejar atrás el distanciamiento diplomático.
Las declaraciones también representan un cambio significativo considerando que durante los últimos años las diferencias entre ambos gobiernos se concentraron precisamente en la figura de Pedro Castillo y en las críticas formuladas desde México sobre el proceso político y judicial desarrollado en Perú.
Por ahora, la respuesta mexicana mantiene un tono prudente. Sheinbaum no rechazó la posibilidad de recomponer la relación, pero dejó claro que primero deberá existir un acercamiento formal entre ambas administraciones y recordó que fue Lima quien tomó la decisión de romper los vínculos diplomáticos.
Con la llegada del nuevo gobierno peruano, ambos países enfrentan ahora la oportunidad de reconstruir una relación histórica que durante décadas estuvo marcada por una estrecha cooperación política, económica y cultural, pero que quedó severamente deteriorada por la crisis institucional peruana y las diferencias sobre la situación jurídica de Pedro Castillo.
Si prosperan los acercamientos anunciados por Keiko Fujimori y se establece un diálogo con el gobierno mexicano, podría comenzar una nueva etapa en una de las relaciones bilaterales más relevantes de América Latina.


