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08.07.2026. EU.- El exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, respondió a los señalamientos realizados por la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la captura de Ismael “El Mayo” Zambada y reiteró que el gobierno estadounidense no participó en la operación que culminó con la detención del histórico líder del Cártel de Sinaloa.
A través de una declaración pública, Salazar defendió la versión que sostuvo cuando encabezaba la representación diplomática estadounidense en México y afirmó que tanto él como el entonces fiscal general de Estados Unidos, Merrick Garland, informaron oportunamente al Gobierno de México sobre lo ocurrido los días 25 y 26 de julio de 2024.
“La presidenta Claudia Sheinbaum ha hecho una pregunta: ¿quién dijo la verdad? Permítanme responderla claramente”, expresó el exdiplomático al inicio de su posicionamiento.
Salazar insistió en que las autoridades estadounidenses comunicaron desde el primer momento que la aeronave utilizada para trasladar a Ismael Zambada no pertenecía al gobierno de Estados Unidos, que el piloto tampoco era estadounidense y que la operación no fue ejecutada por agencias de ese país.
“Nos comunicamos con el gobierno mexicano que no era nuestro avión, no era nuestro piloto y no era nuestra operación. La verdad es la verdad, the truth is the truth”, sostuvo.
Sus declaraciones llegan apenas unas horas después de que la Fiscalía General de la República informara la apertura de nuevas líneas de investigación tras la difusión de un reportaje periodístico que sostiene que el Buró Federal de Investigación (FBI) habría participado directamente en el operativo que derivó en el secuestro y posterior traslado de “El Mayo” Zambada desde Sinaloa hacia territorio estadounidense.
En ese mismo contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló durante su conferencia matutina que es indispensable esclarecer completamente los hechos y determinar si existió o no una intervención de autoridades estadounidenses en territorio mexicano, ya que ello implicaría una posible violación a la soberanía nacional.
La mandataria recordó que cuando ocurrieron los hechos, el entonces embajador Ken Salazar aseguró públicamente que Estados Unidos no había participado en la captura y que todo había sido una confrontación entre grupos del crimen organizado. Sin embargo, las versiones difundidas recientemente contradicen esa explicación, por lo que la FGR solicitó formalmente información al gobierno estadounidense mediante los mecanismos de asistencia jurídica internacional.
El comunicado de la Fiscalía sostiene que, de comprobarse que el FBI planeó o ejecutó la operación para capturar a un ciudadano mexicano dentro del territorio nacional sin autorización de las autoridades mexicanas, podrían configurarse violaciones al derecho mexicano e internacional, además de una afectación directa a la soberanía del país.
Frente a esos señalamientos, Salazar mantuvo sin cambios la postura que defendió desde agosto de 2024, insistiendo en que las autoridades estadounidenses actuaron con transparencia al informar al gobierno mexicano sobre lo que conocían en ese momento.
El exembajador también aprovechó su mensaje para hacer referencia a su libro Borderlands: My Fight for an Inclusive America, donde asegura abordar este episodio en un capítulo titulado “The Door Closes”. Según explicó, la obra expone su visión sobre la necesidad de fortalecer la cooperación entre Estados Unidos, México y Canadá para enfrentar de manera conjunta los desafíos en materia económica, de seguridad y cambio climático.
“La urgencia es construir una Nueva Alianza Norteamericana que responda a los retos comunes de la región”, señaló al explicar el enfoque de su publicación.
La polémica se reavivó tras la difusión de un reportaje del periodista Luis Chaparro, quien aseguró haber obtenido información según la cual el FBI habría coordinado la operación que permitió el traslado de Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos con apoyo de Joaquín Guzmán López. Esa versión contradice la postura oficial que Washington sostuvo desde julio y agosto de 2024.
En respuesta, la Fiscalía General de la República informó que mantiene abiertas siete carpetas de investigación relacionadas con el caso, entre ellas por secuestro, homicidio, desaparición de personas y posibles irregularidades en la investigación inicial. Además, confirmó que solicitó nuevamente información a las autoridades estadounidenses para esclarecer el papel que pudieron desempeñar agencias federales en los hechos.
El caso continúa generando tensiones diplomáticas entre ambos países debido a las implicaciones que tendría una eventual participación de agentes estadounidenses en una operación realizada dentro del territorio mexicano sin la autorización del Estado, un escenario que el gobierno de Claudia Sheinbaum ha señalado que debe investigarse a fondo antes de establecer responsabilidades.


