*Seminario Universitario de la Cuestión Social.
*Hay grupos los cuales señalan que dicho concepto es una amenaza para la familia, las personas, el cristianismo; Marta Lamas ofreció una conferencia en el Posgrado de la FE.
Hoy en día hay figuras políticas en todo el mundo que se pronuncian en contra del género, que se oponen y rechazan esta categoría sobre la condición humana, la cual sirve para entender mejor ciertos procesos.
Son posiciones que buscan “restaurar el orden natural” y que van en contra del aborto, del uso de anticonceptivos, de los derechos reproductivos, la reproducción asistida, el matrimonio entre personas del mismo sexo, entre otros, afirmó la investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG), Marta Lamas, al ofrecer la conferencia “¿Ideología de género? Disputas políticas sobre la diferencia sexual”.
La ponencia llevó el mismo nombre de su último libro en el que narra cómo esta batalla contra el género incluye desde una cruzada religiosa que emprendió el Vaticano desde los años 70, hasta la batalla que encabeza el presidente de Estados Unidos de América, Donald Trump, y que agregó, es “una guerra cultural en curso”.
En el marco del Seminario Universitario de la Cuestión Social, la doctora en Antropología expuso que el Vaticano fue el primer actor en tratar de frenar los avances de los derechos sexuales y reproductivos, y el primero en pedir a la Organización de las Naciones Unidas que quitara el término “género” de todos sus documentos.
Junto con el coordinador de dicho Seminario y profesor emérito de la Facultad de Economía, Rolando Cordera Campos, Lamas detalló que a esta batalla se sumaron distintas fuerzas conservadoras y desarrollaron dispositivos políticos con la intención de plantear que la ideología de género es una amenaza a la familia y las personas, para el cristianismo.
En el Auditorio Maestro Jesús Silva Herzog del Posgrado de la Facultad de Economía, Lamas también aseveró que hay tres “hebras que nos constituyen como seres humanos: la biológica, la social y la psicológica”. Y las tres están “enmarañadas” y es lo que hace posible, por ejemplo, la identidad de género.
El titular de la Cátedra Extraordinaria sobre Trata de Personas, Mario Luis Fuentes Alcalá, comentó que el libro es una revisión histórica de la movilización antigénero y refleja la cantidad de recursos destinados a ello. Es también una reflexión que convoca a la acción política, pues su autora insiste en que el género es un faro que ilumina, que ayuda a comprender cómo se han construido sociedades.
Es una construcción cultural que funciona como una ideología, un sistema que organiza experiencias, legitima jerarquías, naturaliza desigualdades
“En estas páginas pone ideología de género entre comillas para nombrar los dispositivos políticos que utilizan estos grupos y que es algo distinto a una ideología sobre el género. Se utilizan como artefactos para cumplir una determinada acción. Se inscriben en una relación de poder”, aseveró.
Añadió que el aporte central de Marta Lamas es que el género no es algo natural, sino una construcción cultural, que funciona como una ideología, un sistema que organiza experiencias, legitima jerarquías, que naturaliza desigualdades.
Asimismo, el coordinador del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo, Enrique Provencio Durazo comentó que el libro permite saber de dónde surge la batalla cultural sobre el género, la “mal llamada ideología de género”, la cual forma parte de un proceso más amplio acerca del debilitamiento del sistema democrático y el ataque al conjunto de elementos que conforman la diversidad, los derechos, la no discriminación.
Este debilitamiento al sistema democrático, agregó, puede tener múltiples implicaciones de todo el universo de la cuestión social; es una consigna política y muchos gobiernos lo están tomando no nada más para cuestionar el concepto de género sino de otros muchos derechos.
UNAM CIEG












