La carta que le quita incertidumbre al TMEC

*IMPRONTA

/ Carlos Miguel Acosta Bravo /

Justo en el momento en el que se da lugar un nuevo impuesto para el mundo por la geopolítica, inician las lecturas de la carta en el contexto de la guerra contra Irán, y que se considera fue presentada con un Timing oportuno. Lanzada el 3 de marzo, justo cuando el crudo sube 10 a 15% por el cierre de operaciones de navegación marítima por problemas derivados de la guerra entre EU-Irán- Israel se han dado las disrupciones iraníes (estrecho de Ormuz), en donde las financieras han negado la cobertura de los seguros justo en el momento de la guerra entre los tres países. La carta recuerda que el T-MEC sostiene 13 millones de empleos en EE.UU. y comercio por 2 billones de dólares, haciendo que cualquier ruptura agrave costos en cadenas integradas en la industria automotriz o en agro estadounidense.

La carta de 69 asociaciones empresariales de Estados Unidos incluyendo cámaras de comercio, sector manufacturero y agrícola dirigida ayer a Jamieson Greer titular de la  USTR, en pleno escalamiento de la guerra EE.UU./Israel vs. Irán, actúa como contrapeso estratégico al proteccionismo Trumpista al enfatizar la necesidad de certidumbre en el T-MEC como ancla de competitividad norteamericana frente a shocks globales. Esta intervención empresarial, que pide compromiso sostenido hasta la extensión por 16 años, mitiga riesgos de ruptura en la revisión 2026 y posiciona al T-MEC como blindaje regional ante volatilidad energética y geopolítica.

La presión interna a Trump dirigida al USTR (clave en revisiones comerciales), cierra filas del sector privado (500 firmas en diciembre 2025 + 69 ahora) contra aranceles o salidas unilaterales, argumentando que el acuerdo es “pieza central” para exportaciones y nearshoring.

El mensaje implícito, en una guerra que distrae recursos de EE.UU. militar y diplomacia), el T-MEC emerge como “la fortaleza de Norteamérica” vs. China/Rusia/Irán, priorizando estabilidad comercial sobre disputas bilaterales como son energía y migración.

Las implicaciones para la revisión del T-MEC 2026 es muy importante, pues reduce el riesgo de ruptura, los empresarios piden “compromiso sostenido” hasta la renovación por 16 años (hasta 2042), acotando de esta manera el margen de Trump para amenazas retóricas. Por ley la  USTR debe consultar al sector privado, blindando reglas de origen y capítulos laborales y energéticos.

Lo anterior fortalece la posición mexicana,  México usará esta carta para negociar ajustes quirúrgicos (disputa energética resuelta en enero), posicionándose como socio confiable en nearshoring (+15% IED 2025) pese a la volatilidad global.

El impacto económico le da certidumbre al  T-MEC y  amortigua la inflación  que se disparó en 3.92% durante febrero influenciada en parte  por la  guerra petróleo; el comercio bilateral de 2 billones anuales sostiene el PIB  de México  incrementando en 0.5 puntos si la extensión es confirmada de manera  rápida.

La comparación con presiones proteccionistas, uno de los factores fundamentales que busca la carta en mención,  es el blindaje empresarial que busca proteger los 13 millones de empleos que son sostenidos por el TMEC, también protegerá las exportaciones entre ambos países, pues evitará la imposición de aranceles migratorios así como en energía.

En materia de comercio, la carta blindará y evitará un renegociación agresiva de parte de la administración de Trump y de la USTR  y eso significará un blindaje a los empresarios que participan de los 2 billones de dólares en operaciones comerciales anuales que se encuentran integrados al amparo del TMEC.

Vale la pena mencionar que la guerra con Irán distrae y provoca aislacionismo, pero a la vez prioriza fortaleza regional en México, Canadá y Estados Unidos. También brinda protección frente a los embates de Trump.

Por último la carta brinda certeza frente a la revisión 2026, significa una protección contra los embates de la administración Trump, y  significa blindaje empresarial por un nuevo periodo de hasta 16 años.

Cuáles son los escenarios post‑carta: el escenario probable es la revisión técnica con un nuevo periodo de extensión de hasta 16 años. La  carta también da  fuerza a la USTR a negociar ajustes en materia laboral y digital, renovando el T-MEC en julio 2026; México gana estabilidad y dará certeza para la Inversión Extranjera Directa IED  y que podría llegar del 10 al 15% durante 2026.

El escenario de riesgo, podría ser el endurecimiento selectivo: Donald Trump podría imponer aranceles sectoriales pese a la carta, pero empresarios podrían hacer  lobby en el Congreso. El peso mexicano podría depreciarse y llegar a 21 pesos por USD, PIB -0.3 puntos, por último  el escenario óptimo podría ser el  blindaje total. La  guerra acelera el consenso trilateral, y el  T-MEC podría fungir como “OTAN comercial” vs. China. El  nearshoring podría hacer que la inversión se incremente en México hasta por un 20% más.

En conclusión la carta es un golpe maestro del sector privado estadounidense, que en medio del caos geopolítico, reafirma al T-MEC como un interés estratégico para  los EE.UU., dando oxígeno a México y a Canadá para sortear la  inflación petrolera y la volatilidad, con una revisión 2026 más predecible, pese al estilo impredecible y agresivo del presidente negociador Donald Trump.

 

 

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Maestro en Comunicación por la Universidad Iberoamericana. Formó parte  del cuerpo académico en comunicación en la Ibero y en la Universidad Anáhuac, campus norte CDMX.