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24.10.2026 Xalapa, Veracruz.— Con un ambiente menos concurrido y festivo en algunos espacios de la ciudad, pero con la devoción de los creyentes presente en el principal recinto católico de la capital veracruzana, se celebró este sábado 24 de octubre la festividad de San Rafael Guízar y Valencia, cuyos restos descansan en la Catedral Metropolitana de Xalapa.
Aunque la celebración de este año se percibió menos animada en el exterior, dentro de la Catedral de la Asunción de María continuó el flujo de fieles que acudieron a rezar, participar en las misas y visitar la tumba del santo, una de las figuras religiosas más veneradas de Veracruz.
Familias, peregrinos y devotos llegaron al templo para agradecer favores atribuidos a su intercesión, pedir por la salud de sus seres queridos y mantener una tradición que forma parte de la identidad religiosa de Xalapa. Para muchos, la visita representa una promesa cumplida o una expresión de esperanza ante dificultades personales y familiares.
La jornada central estuvo acompañada de celebraciones eucarísticas y actividades religiosas organizadas en torno a la memoria del obispo, recordado por su cercanía con las personas más pobres y por su labor pastoral en Veracruz.
San Rafael Guízar y Valencia fue obispo de Veracruz y murió el 6 de junio de 1938 en la Ciudad de México. Sus restos fueron trasladados a Xalapa y reposan en la Catedral, convertida desde hace décadas en un lugar de peregrinación para creyentes de distintas partes del país.
El papa Benedicto XVI lo canonizó el 15 de octubre de 2006, por lo que este año se cumplen dos décadas de su proclamación como santo. Su figura conserva una relevancia especial para la Iglesia católica veracruzana, tanto por su trayectoria religiosa como por la devoción popular que se ha mantenido a lo largo de generaciones.


La celebración comenzó desde días anteriores con un programa de actividades religiosas. El jueves 22 de octubre se realizó la peregrinación del Decanato Xalapa Centro, que partió de la parroquia de San José rumbo a la Catedral, donde se celebró una misa.
El viernes 23 se llevaron a cabo celebraciones eucarísticas y las tradicionales mañanitas durante la noche, además de la llegada de peregrinos y la recepción de arcos florales procedentes de comunidades que mantienen esta costumbre como parte de sus expresiones de fe.
Para el sábado 24 se programaron diversas misas, entre ellas las celebraciones principales presididas por el arzobispo de Xalapa, Jorge Carlos Patrón Wong, a las 8:30 y a las 12:00 horas. La jornada también contempló actividades devocionales y una procesión con la imagen del santo.
La conmemoración se extendió al ámbito cultural con actividades en el Museo San Rafael Guízar y Valencia, entre ellas exposiciones, conferencias, recorridos y presentaciones artísticas. También se anunciaron caminatas por rutas vinculadas con la historia del obispo y conciertos relacionados con el programa conmemorativo.
Pese a que el ambiente festivo en las calles pareció menos intenso que en otras ocasiones, la presencia de creyentes en la Catedral mostró que la tradición continúa vigente. La devoción a Guízar y Valencia no depende únicamente de la cantidad de visitantes ni del movimiento alrededor del templo, sino de una relación espiritual que permanece entre quienes encuentran en su figura consuelo y esperanza.


En el corazón de Xalapa, donde reposan sus restos, la celebración volvió a reunir a quienes mantienen viva la memoria del llamado Obispo de los Pobres. Una festividad que, más allá del bullicio, sigue teniendo en la fe de sus devotos su expresión más profunda.

