La justicia que falta para las desaparecidas. “Precisamos saber quién y por qué se las llevan, qué está pasando en el país”, exige madre buscadora.

  • Texto y fotos: Eliana Gilet.
  • Foto: Justicia para Monse, memorial al año de su primer aniversario luctuoso.

El periplo institucional que implica hacer frente a los aparatos de justicia en México es una tarea desgastante, que se paga con la estabilidad personal y familiar para quienes la sostienen, pero que resulta un elemento clave para que las desapariciones se terminen. Mientras, el Mundial como festejo global deportivo no debería realizarse en un país que busca a más de 130 mil de los suyos, opinan las madres que buscan en Ciudad de México.

En enero de 2025, la Fiscalía de la Ciudad de México comunicó a Jaqueline Palmeros que los restos óseos hallados durante la brigada regional Ajusco 2024 habían sido identificados por ADN como pertenecientes a su hija desaparecida, Jael Monserrat Uribe Palmeros. La madre anunció entonces que ese era el inicio de una nueva etapa: “reencontrarnos con Monse es también el principio de la exigencia a las autoridades, de verdad y justicia para mi hija”, dijo públicamente.

A un año de la confirmación del feminicidio que sufrió la joven madre, la justicia sigue pendiente debido a un retraso constante del proceso por las apelaciones que han interpuesto sistemáticamente dos personas señaladas como responsables de su desaparición y muerte, prófugas tras haber sido detenidas y liberadas en un dictamen de primer instancia, que careció de perspectiva de género, según denuncia su familia.

Aunque esto ocurrió cuando aún no se tenía confirmación del asesinato de Monse, la jueza Belém Bolaños juzgó que la desaparición denunciada debía tratarse como un feminicidio, aún sin tener un cuerpo que probara su muerte. Seis meses antes de su efectivo hallazgo, el 28 de junio de 2024, la jueza liberó a la pareja señalada por la desaparición de esta mujer de apenas 21 años.

Casi un año antes, a inicios de enero de 2023, tras un arduo trabajo de investigación de la propia familia, se consiguió una primera orden de aprehensión contra esta pareja, una mujer y un hombre cercanos a Monse. Ambos tuvieron comunicación con ella previo a su desaparición y fueron los últimos en verla con vida, tras llevársela en un automóvil identificado en imágenes de cámaras de seguridad de la zona, que se obtuvieron en la primera semana tras la desaparición, ocurrida el 24 de julio de 2020, en el eje 5 sur y La Viga, en la alcaldía Iztapalapa de la Ciudad de México. Tiempo después, la fiscalía capitalina perdió esas imágenes.

Ahora, tres años después de su primera detención y a casi seis años de la desaparición de Monse, existe una nueva órden de captura —internacional, incluso— pero que, según expresó su madre, “aunque se encuentren en fuga sus captores, a lo lejos han seguido moviendo a sus abogados, apelando y apelando, lo cual ha traído un retraso en el proceso judicial. Actualmente se encuentra el caso con magistrados del nivel federal, pero de estas personas no se sabe todavía nada”, dijo Jaqueline Palmeros en entrevista con Desinformémonos.

En una sensible y emotiva ceremonia en el panteón donde descansa Monse desde inicios de 2025, tras ser restituida parcialmente a su familia, su madre Jaqueline, sus hermanos e hijo hicieron un acto de memoria y, junto a las compañeras del movimiento de familiares y de la Glorieta de las Mujeres que Luchan, agradecieron por su vida: “Sabemos que estás aquí Monse, mirando desde el horizonte como el amor que diste en vida, éste ha florecido en nuestros corazones. Ahora, eres toda bendición. No has muerto, Jael Monserrat Uribe Palmeros. Vives y estás presente en nuestras luchas. Hoy no sólo te encontraremos, tú nos encontraste. Te toca a ti y tus vuelos eternos recordarnos para qué nos encontraste hoy. Gracias por siempre, Monse, gracias”.

La trampa judicial

Exigencia de Justicia para Jael Monserrat

El proceso judicial demostró cuánta responsabilidad tienen las instituciones en sostener la impunidad de los perpetradores de crímenes graves como este. Por un lado, durante las audiencias ocurridas durante el año 2024, Monse fue revictimizada por la jueza Bolaños, quien intentó justificar en las decisiones personales de una mujer joven la causa de una violencia de la cual fue víctima.

Además, su madre debió soportar la falta de preparación de los propios funcionarios judiciales que estaban de su parte y llevaban la acusación, pero desconocían la carpeta, la investigación y el fondo del caso que debían representar. Incluso, Jaqueline debió soportar la persecución en redes sociales, donde se intentó desmentir sus denuncias señalando a este sistema protector de criminales.

Desde su cargo como jueza de Enjuiciamiento del sistema penal acusatorio y docente de la Facultad de Derecho de la UNAM, Belem Bolaños Martínez pudo reponerse de las acusaciones por su mal desempeño en el caso de Monse, y hacer con toda calma su campaña electoral para postularse como candidata a Magistrada de Circuito en materia penal por el distrito 1, de Iztapalapa, durante las primeras elecciones judiciales de México, en junio de 2025. Su nombre aparecía en los “acordeones” denunciados como una trampa a la elección. Y Bolaños resultó electa.

“Hay que recordar que la jueza Bolaños juzgó sin perspectiva de género en su momento, y obviamente, cuando se solicitó la revisión de la apelación que dejó en libertad, los jueces notaron que ella así había juzgado el caso”, apuntó Jaqueline.

La situación sigue siendo de incertidumbre para ella y su familia, aunque el proceso penal fue repuesto tras el fallo absolutivo que les regaló Bolaños. “Es tedioso todo esto”, apuntó Palmeros.

“A nosotras nos mantiene en un estrés, una ansiedad que nos va desgastando física, emocional y mentalmente, de no saber qué va pasar y estar todo el tiempo a la expectativa de cómo van actuar las autoridades. Nos van desgastando mucho y todavía no tenemos ningún resultado, porque el de Monse fue uno de los casos afectado también por las demoras que causaron las movilizaciones del poder Judicial”, señaló.

No hay Mundial con desaparecidos

Familias y solidarias hacen una ofrenda floral para Jael Monserrat

Mientras las familias y solidarias presentes durante la ceremonia del primer aniversario luctuoso de Monse decoraban su tumba, y colgaban mensajes de amor y espeanza escritos en siluetas recortadas en papel de Justicia —la imagen que corona la Glorieta de las Mujeres que Luchan—, Jaqueline señaló el sinsentido de que México sea sede de una nueva copa de fútbol este año.

“Creo que con desaparecidos no debería haber Mundial”, sentenció la madre buscadora.

“No podemos, por un lado, estar buscando a más de 137 mil personas desaparecidas, con un país lleno de feminicidios, violaciones a los derechos humanos, una verdadera crisis humanitaria y, por otro, estar festejando partidos de fútbol”, apuntó.

Para la madre buscadora, todo lo que está oculto detrás de las atrocidades que ellas y sus familias padecen es mucho más importante que un evento deportivo global: “mis respetos para todos los jugadores, pero definitivamente creo que hay algo más que trasciende en el país, que son todas las violencias que están detrás de las desapariciones: el crimen organizado, el reclutamiento forzado, la trata, la pedofilia, en fin, muchos crímenes que el gobierno sigue ocultando o, al menos, en los que sigue sin querer meter las manos en todo esto”, señaló con contundencia.

“No nos alcanza con saber dónde está un hijo desaparecido o una hija, precisamos saber qué sucedió, quién se los llevó, por qué se lo llevaron, en fin, qué está pasando en el país”, agregó en entrevista.

El reclamo por la cancelacion del Mundial viene siendo parte de las exigencias del movimiento de familiares de personas desparecidas de la Ciudad de México, que ha elevado la voz y un llamado a la responsabilidad de la FIFA, para que reconsidere el evento.

“No debería haber un Mundial aquí y hemos hecho llamados a la FIFA para que no se hiciera en México, sin embargo, creo que todo esto es muy político y desgraciadamente hacen oídos sordos. El Mundial se va a llevar a cabo sí o sí, aunque hemos advertido que habrá acciones contundentes para visibilizar todas las violencias que hay en el país”, concluyó.