La posverdad nos alcanzó

*El Ágora
/ Octavio Campos Ortiz /
La infodemia -sobreabundancia de información falsa o engañosa que provoca pánico o desconfianza- y la posverdad -distorsión deliberada de la realidad que manipula creencias y emociones para influir en la opinión pública y hacer que hechos objetivos sean menos relevantes que las apariencias-, se ha apoderado del imaginario colectivo y obnubilan a toda la sociedad, lo que permite la consecución de un objetivo político basado en la polarización, la confrontación , la imposición de valores, la estigmatización de actores sociales, la interpretación maniquea de la historia, la educación ideologizante y la presentación de un panorama desolador que solo puede ser redimido por un mesías.
Nada ha provocado más daño al país que la infodemia y la posverdad inculcadas por ese falso populismo reeditado por la autollamada 4T. Vivimos en la era del ejercicio supremo de la voluntad individual en el ejercicio del poder, basado en las falacias de un meta presidencialismo dador de vida, dispensador de favores y Torquemada de voluntades opositoras. El nuevo modelo político de gobernar se basa en la falacia ad hominem (se descalifica a los enemigos sin rebatir sus argumentos) y en la verecundiam (apela a la autoridad: porque lo digo yo) y para ello el aparato de propaganda promueve la infodemia y la posverdad, el cual -a lo largo de siete años-, ha podido justificar al régimen, enajenar a la sociedad y manipular a la opinión pública.
Quien más ha resentido los embates de ese fenómeno de comunicación es el periodismo, el cual, como en cualquier sistema autocrático, ve cuartada la libertad de expresión. Un informe de la agrupación Artículo 19 señala que el abuso del poder público se ha consolidado como el segundo mecanismo de acoso -después del crimen organizado-, de la prensa en México con más de 150 casos. Desde las cúpulas políticas y con el apoyo del abyecto poder judicial se ha iniciado una “noche de los cuchillos largos”, una cacería de brujas para acallar a las voces disidentes del periodismo y a propietarios de medios de comunicación; ya no solo es la persecución fiscal, sino la amenaza de cárcel con el pretexto de la difamación por criticar las políticas públicas de los mandatarios. El ejercicio periodístico ha vivido en carne propia el uso faccioso de la justicia.  La posverdad, antítesis de la información, se ha convertido en el contemporáneo ministerio de la verdad de la distópica novela 1984 de George Orwell. El periodismo verdadero ha sucumbido a los embates de los influencers orgánicos, del aparato propagandístico oficial y ha abandonado los principios básicos de la comunicación: informar educar y difundir cultura.
México es el país más peligroso para ejercer el periodismo, y ello abona a la contracción de la labor informativa y la autocensura. Un estudio de la Asociación Mexicana de Comunicadores refiere que el 70 por ciento de los informadores identifica la politización de temas sensibles como la mayor amenaza a su profesión, seguida de los ataques en redes sociales y la desinformación. Las empresas mismas de comunicación ajustan su forma de operar y muestran más cautela en la información que incomoda y controlan más lo que se divulga. En nuestro país, 1984 sería una novela costumbrista. La posverdad, como destino, nos alcanzó.
Apostilla: BD impulsa el mundo de la salud. En coordinación con Planet Water Foundation (PWF), instaló una AquaTower en Huehuetoca, EDOMEX, sistema de filtración que opera por gravedad, sin requerir energía eléctrica y que permite convertir el vital líquido en una fuente segura para consumo diario. En esta oportunidad, la operación se hizo en la escuela primaria “Gregorio Torres Quintero”, en Huehuetoca, donde se benefició directamente a 650 estudiantes y a mil 800 habitantes de la zona.
El sistema elimina patógenos -incluidas bacterias, hongos, protozoos, parásitos y virus-, así como otros contaminantes presentes en el agua. Enhorabuena BD. Con este proyecto, la multinacional de tecnología médica y Planet Water Foundation suman 13 sistemas AquaTower a nivel global, nueve de ellos en México, donde han beneficiado a 2 mil 600 alumnos mediante soluciones que integran infraestructura, formación y participación comunitaria. El resto de las iniciativas se distribuye en la India, Indonesia, Filipinas y Puerto Rico.
Se fue un grande del periodismo. Enrique Sánchez Márquez, afamado reportero en varios diarios, jefe de información de revistas y director de Huellas falleció la semana pasada. Deja un enorme hueco en las lides periodísticas. Descanse en paz.