*Confidencias.
*Morena comprueba ahora que para sus aliados el PT y el Verde pesa más su ambición que la lealtad.
*Ricardo Monreal podría irse si fracasa .
/ Por Evelyn Hernández /
El Partido del Trabajo se mantiene firme. Alberto Anaya afirma que no darán marcha atrás y que no votarán a favor de la reforma. Mientras tanto, el Partido Verde Ecologista de México asegura que su voto no se moverá y que seguirá en contra de la reforma electoral presentada por Claudia Sheinbaum.
¿Es acaso el primer rompimiento entre Morena y sus partidos aliados, a los que aún necesita para mantener la mayoría en el Congreso, algo que no está dispuesto a perder?
Pero, ¿hasta dónde el PT y el Verde estirarán la cuerda con su poderoso aliado Morena? Deben considerar que un rompimiento político entre ellos dejaría un hueco en el Senado y en el Congreso federal, pero, aún más, pondría en duda la posible alianza entre los tres partidos para las elecciones de 2027.
La reforma electoral, que prácticamente nació muerta, difícilmente alcanzará la mayoría de 334 votos que se necesitan para aprobarla. Y sin la ayuda del Verde y del PT, la reforma no será aprobada.
Esto significaría un golpe político muy duro para la presidenta de México, quien, aunque dijo que tiene un plan B, lo cierto es que un rechazo total a la reforma significaría uno de los desaires y fracasos legislativos más grandes para Claudia Sheinbaum. Además, exhibiría que a Morena le faltó capacidad de negociación.
Luisa María Alcalde dijo que, si no se aprueba la reforma electoral, quedará ahí para retomarse más adelante. Sin embargo, lo cierto es que parece tomarse a la ligera, y resulta incluso difícil de creer que dentro del mismo Morena existan fuerzas internas que empujen, pero para ponerle trabas a la presidenta.
Ahí están los Monreal, con su pugna por la candidatura de Zacatecas para el hermano de Ricardo Monreal. Saúl Monreal está muy molesto porque lo sacaron de la encuesta oficial para realizar las mediciones.
Entonces, la única forma de presionar sería a través del propio Ricardo Monreal, quien desde antes de que llegara la propuesta a la Cámara había adelantado que no era mago para sacar adelante la votación ante el revés y la negativa de sus aliados.
Desde antes de llegar al Congreso, la propuesta de reforma electoral ya iba prácticamente muerta. Fracasar en el intento de sacar adelante la reforma será un gran problema para Ricardo Monreal, que incluso podría costarle el puesto en la Cámara de Diputados.
En fin, aunque la presidenta de México ha dicho que no ve la negativa como una afrenta política, lo cierto es que sus aliados le están dando una muestra de que, para ellos, los intereses políticos están muy por encima de la lealtad.
La ambición y la mezquindad política también alcanzaron a los aliados del partido en el poder.













