La UNAM activa estas fechas del examen de control para aspirantes a licenciatura

Banner

*
04.08.2026 La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dio a conocer el procedimiento que deberán seguir las y los aspirantes que podrán participar en el Examen de Control Presencial, una evaluación extraordinaria que busca dar certeza al proceso de selección de ingreso a licenciatura para el ciclo escolar 2026-2027/1, luego de las irregularidades detectadas durante la primera aplicación en línea.

De acuerdo con el comunicado difundido por la institución, a partir de este miércoles 5 de agosto los aspirantes podrán consultar los listados que determinarán quiénes están en condiciones de presentar esta nueva evaluación. La información estará organizada por programa académico, entidad y modalidad, y contendrá el puntaje mínimo requerido para ser considerado candidato al examen.

La consulta se realizará a través del micrositio oficial del Concurso de Selección de Ingreso a Licenciatura 2026. La UNAM pidió a los participantes mantenerse atentos únicamente a los canales institucionales para evitar confusiones o información falsa en un proceso que ha generado incertidumbre entre miles de jóvenes.

El segundo paso llegará el viernes 7 de agosto. Quienes cumplan con el puntaje establecido podrán ingresar con su clave personal a “TU SITIO”, dentro del mismo micrositio de la convocatoria. Ahí recibirán la cita correspondiente para el Examen de Control Presencial, con los datos indispensables para acudir a la prueba: fecha, horario, sede, croquis de ubicación y documentación que deberán presentar.

La aplicación se desarrollará entre el 12 y el 19 de agosto y tendrá sedes en cuatro ciudades del país. En León, Guanajuato, se realizará los días 12 y 13 de agosto; en Oaxaca, Oaxaca, el 13 de agosto; en Tijuana, Baja California, los días 15 y 16, mientras que en la Ciudad de México se llevará a cabo el 17, 18 y 19 de agosto.

La decisión de implementar esta evaluación presencial no forma parte de un proceso ordinario de admisión. Es la respuesta de la máxima casa de estudios a la crisis que surgió alrededor del concurso de selección de este año, después de que la universidad detectara comportamientos atípicos e irregularidades durante el examen de ingreso que, por primera vez, fue aplicado completamente en línea.

Durante las primeras jornadas del examen, la UNAM informó que había bloqueado cientos de pruebas por conductas contrarias a las reglas establecidas. En una de las etapas reportó que mil 117 de 107 mil 349 aspirantes que habían presentado la evaluación fueron identificados por intentos de hacer trampa, equivalentes a 1.3 por ciento.

Posteriormente, las dudas sobre la confiabilidad del proceso aumentaron luego de que se observaran resultados inusualmente elevados y surgieran denuncias sobre mecanismos utilizados para vulnerar la supervisión remota. La universidad incluso presentó el 3 de julio una denuncia penal relacionada con la presunta comercialización de servicios fraudulentos para realizar el examen.

Ante el escenario generado, el rector Leonardo Lomelí Vanegas convocó a una Comisión Técnica integrada por personas expertas para revisar el desarrollo del Concurso de Selección de Ingreso a Licenciatura 2026 y formular recomendaciones sobre la manera de garantizar la validez del procedimiento.

La revisión desembocó en la decisión de establecer un examen presencial de control. La finalidad es contar con una nueva medición bajo condiciones controladas que permita verificar el desempeño de quienes obtuvieron resultados suficientes en la evaluación original y, con ello, determinar quiénes pueden continuar en el proceso de ingreso.

El mecanismo tiene una particularidad importante: no significa que todos los más de 150 mil aspirantes que participaron originalmente tendrán que volver a presentar la prueba. La posibilidad de acudir al examen de control está condicionada al puntaje obtenido y al comportamiento histórico de los resultados de ingreso para cada carrera, plantel y modalidad. Por eso la UNAM no estableció un único número de aciertos aplicable a todos los aspirantes.

Esta precisión es relevante porque las carreras de la Universidad no tienen el mismo nivel de demanda ni requieren el mismo número de aciertos para obtener un lugar. El puntaje de corte cambia de acuerdo con la licenciatura, la entidad académica y la modalidad elegida.

La problemática surgió en un contexto particularmente delicado para la institución. La convocatoria de 2026 representó el primer intento de la UNAM por realizar de manera completamente digital su concurso de selección para licenciatura, una transformación que pretendía ampliar y modernizar el proceso, pero que terminó enfrentando cuestionamientos sobre los mecanismos de vigilancia y seguridad.

En mayo, durante las primeras jornadas de aplicación, la universidad ya había detectado intentos de vulnerar los controles. En la primera jornada fueron separados o bloqueados 498 aspirantes por actividades consideradas contrarias a las reglas del concurso.

La situación se agravó cuando comenzaron a difundirse testimonios y contenidos en redes sociales relacionados con supuestos métodos para evadir los sistemas de supervisión, además de acusaciones sobre la utilización de herramientas de inteligencia artificial y otros recursos externos durante la prueba.

La polémica llevó a la UNAM a suspender provisionalmente los trámites de entrega documental e inscripción correspondientes al ciclo 2026-2027/1, mientras la comisión técnica revisaba el proceso y determinaba una salida institucional.

El examen presencial busca precisamente separar el resultado obtenido bajo condiciones cuestionadas del desempeño que los aspirantes puedan demostrar en una prueba realizada de manera directa y supervisada por la Universidad.

Para miles de jóvenes, sin embargo, la decisión representa un nuevo periodo de incertidumbre. Algunos aspirantes que habían obtenido resultados suficientes y sostienen que realizaron la prueba de manera legítima han manifestado preocupación por tener que competir nuevamente, después de haber recibido inicialmente la noticia de que habían conseguido un lugar.

El problema también ha generado cuestionamientos sobre la equidad del proceso, porque la nueva evaluación obliga a los participantes a volver a demostrar conocimientos después de semanas de espera y preparación. En redes sociales se han multiplicado testimonios de jóvenes que consideran injusto tener que repetir una prueba que, aseguran, realizaron honestamente, aunque también existen voces que consideran que el examen presencial es la única vía para recuperar certeza sobre los resultados.

La UNAM, por su parte, ha colocado el principio de certeza académica como eje de la solución. La lógica del examen de control es que la Universidad pueda comparar el desempeño de los aspirantes y determinar de manera presencial quiénes cuentan con los conocimientos necesarios para ocupar los lugares disponibles.

La dimensión del problema también explica la complejidad logística de la medida. El nuevo examen deberá organizarse en distintas entidades del país y en fechas consecutivas, con sedes suficientes para recibir a quienes resulten convocados. La concentración de las aplicaciones en León, Oaxaca, Tijuana y Ciudad de México permitirá distribuir a los aspirantes y evitar una nueva dependencia de una plataforma digital para una evaluación que definirá su ingreso a la Universidad.

La institución ha pedido además especial cuidado con la información personal. En el comunicado recordó que el folio es un mecanismo para proteger los datos de las y los aspirantes y, por esa razón, no debe compartirse con personas ajenas a la Universidad.

Este punto cobra especial importancia en medio de la circulación de información en redes sociales, donde se han difundido capturas de pantalla, supuestas listas de seleccionados, ofertas de asesoría y mensajes que prometen resolver dudas sobre el nuevo examen. La UNAM ha establecido que las consultas oficiales deberán realizarse mediante sus canales institucionales.

Para dudas y aclaraciones, la Universidad habilitó el sitio de atención a aspirantes, mientras que toda la información individual sobre fecha, sede y documentación deberá consultarse directamente en “TU SITIO”.

El calendario, por ahora, marca una ruta precisa: el 5 de agosto se conocerán los puntajes mínimos y los listados por carrera, plantel y modalidad; el 7 de agosto comenzará la consulta individual de las citas; y entre el 12 y el 19 de agosto se aplicará el examen presencial.

Con ello, la UNAM intenta encauzar uno de los procesos de admisión más complejos de su historia reciente. La prueba no sólo definirá el ingreso de miles de jóvenes a la institución, sino que también será una prueba para la propia Universidad, que deberá demostrar que puede restablecer la confianza en un concurso cuya primera versión quedó bajo cuestionamiento.

El desafío no termina con la aplicación del examen. Después vendrá la revisión de los resultados y la definición de los lugares disponibles, además de las decisiones administrativas necesarias para que el nuevo ciclo escolar pueda comenzar. La controversia dejó también abierta la discusión sobre los límites y riesgos de trasladar procesos de selección de alta importancia al ámbito digital, particularmente cuando están en juego miles de oportunidades educativas.

Por lo pronto, para las y los aspirantes convocados, la prioridad será verificar personalmente su situación en los sistemas oficiales de la UNAM, acudir en la fecha y sede que les sea asignada y presentar nuevamente sus conocimientos bajo condiciones presenciales.

La Universidad busca así que el resultado definitivo del concurso tenga un elemento que esta vez considera indispensable: una evaluación realizada directamente frente a sus mecanismos de supervisión y, sobre todo, que permita devolver certeza a quienes compiten por un lugar en la máxima casa de estudios.

[Micrositio oficial del Concurso de Selección Licenciatura 2026 de la UNAM
https://www.dgae.unam.mx/Licenciatura2026/licenciatura2026.html

*Portal de ayuda para aspirantes de la UNAM:
(https://ayuda-aspirante.dgae.unam.mx?