La violencia digital se está intensificando; la mitad de las mujeres y niñas carecen de protección jurídica.

* ONU Mujeres exige un mundo en el que la tecnología sea una herramienta para la igualdad, no para causar daño.

25.02.2026 El mundo digital prometía conexión y empoderamiento, pero para millones de mujeres y niñas se ha convertido en un mundo de abusos. La violencia digital se está extendiendo a una velocidad alarmante, alimentada por la inteligencia artificial, el anonimato y la ausencia de leyes eficaces y mecanismos de rendición de cuentas.

En la actualidad llega a todos los rincones de Internet, desde el acoso en línea y el ciberacecho hasta el doxeo (revelación de información personal), la difusión no consentida de imágenes, los ultrafalsos (deepfakes) o la desinformación, y se utiliza como arma para silenciar, avergonzar e intimidar a mujeres y niñas.

De acuerdo con datos del Banco Mundial, menos del 40 por ciento de los países cuentan con leyes que protejan a las mujeres del ciberacecho o el ciberacoso. Esto deja al 44 por ciento de las mujeres y niñas del mundo (1.800 millones) sin acceso a protección jurídica.

Las mujeres que ocupan cargos directivos, empresariales y políticos se enfrentan a formas de violencia como deepfakes, acoso coordinado y desinformación tendenciosa desde el punto de vista del género, con el propósito de que abandonen las plataformas, si no la vida pública en general.

En todo el mundo, una de cada cuatro periodistas denuncia amenazas de violencia física en línea, incluidas amenazas de muerte.

“Lo que empieza en línea no se queda ahí. Los abusos digitales se extienden a la vida real, siembran miedo, silencian voces y, en el peor de los casos, conducen a la violencia física y al femicidio”, manifestó en 2025 la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Sima Bahous.

“Las leyes deben evolucionar con la tecnología para garantizar que la justicia proteja a las mujeres tanto en línea como en el mundo real. La deficiente protección jurídica deja en situación de vulnerabilidad a millones de mujeres y niñas, mientras que los agresores actúan con impunidad”.

Las denuncias de acosos y violencia en línea siguen siendo escasas, los sistemas judiciales están insuficientemente equipados y las plataformas tecnológicas apenas rinden cuentas.

El crecimiento de los acosos facilitados por la inteligencia artificial (IA) aumenta la impunidad en todas las plataformas y a través de las fronteras. Sin embargo, se observan signos de avance. Las leyes están comenzando a evolucionar para hacer frente a los desafíos que plantea el cambio tecnológico: desde la Ley sobre la seguridad en línea del Reino Unido hasta la Ley Olimpia de México, la Ley sobre la seguridad en línea de Australia y el Reglamento de Servicios Digitales de la UE, nuevas reformas van abriéndose paso.

Hasta 2025, 117 países informaban de iniciativas encaminadas a combatir la violencia digital, pero los esfuerzos siguen siendo fragmentados para un desafío de naturaleza transnacional.

ONU Mujeres pide:

  • Cooperación a nivel mundial para garantizar que las plataformas digitales y las herramientas de IA cumplan normas éticas y de seguridad.
  • Apoyo a las supervivientes de violencia digital mediante financiamiento para las organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos de las mujeres.
  • Exigir que los agresores rindan cuentas mediante la mejora de las leyes y su aplicación.
  • Que las empresas tecnológicas se comprometan a contratar a un mayor número de mujeres para crear espacios en línea más seguros, a eliminar rápidamente los contenidos nocivos y a responder a las denuncias de abusos.
  • Inversiones en prevención y cambio cultural mediante capacitación en alfabetización digital y seguridad en línea para mujeres y niñas, y programas destinados a combatir las culturas tóxicas en línea.

La labor de las organizaciones feministas ha impulsado el reconocimiento mundial de la violencia digital como una amenaza para los derechos humanos fundamentales de las mujeres, lo que ha dado lugar a que los países den cada vez más prioridad a la lucha contra la violencia digital y tomen medidas contra ella.

No obstante, la reducción del espacio cívico, sumada a la oposición y los recortes de financiamiento sin precedentes que están sufriendo los movimientos feministas amenaza con socavar el progreso logrado a lo largo de varios decenios. En este contexto, iniciativas como el programa ACTUEMOS para poner fin a la violencia contra las mujeres, financiado por la Unión Europea, son más importantes que nunca para apoyar a los movimientos feministas en su búsqueda de justicia.

Este año, la campaña 16 Días de activismo contra la violencia de género reclama medidas urgentes a escala mundial para colmar las lagunas jurídicas y exigir responsabilidades a los agresores y a las plataformas tecnológicas. Para apoyar a los Gobiernos y a las personas responsables de la formulación de políticas, ONU Mujeres ha puesto en marcha dos nuevas herramientas: el Complemento al Manual para la legislación sobre violencia contra la mujer, relativo a la violencia facilitada por la tecnología contra las mujeres y niñas (en inglés) y la Guía para los servicios policiales sobre cómo abordar la violencia facilitada por la tecnología (en inglés). Este documento complementa las orientaciones anteriores para los servicios policiales sobre el tratamiento de la violencia contra las mujeres y niñas incluidas en el Manual sobre servicios policiales con perspectiva de género para mujeres y niñas que sufren violencia, con lineamientos prácticos para la prevención y la respuesta.

Hasta que el espacio digital sea seguro para todas las mujeres y niñas, la verdadera igualdad seguirá estando fuera de nuestro alcance, en todas partes.