Lala golpea Hawái con vientos huracanados y lluvias torrenciales

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*Primer huracán que toca Hawai en más de tres décadas

15.08.2026 EUA. El huracán Lala afectó este sábado a Hawái con fuertes vientos, lluvias intensas y oleaje peligroso, mientras las autoridades mantenían activas las medidas de emergencia en varias islas del archipiélago. Aunque el centro del fenómeno pasó al sur de la Isla Grande sin tocar tierra directamente, sus bandas exteriores provocaron inundaciones, cortes de electricidad, daños en viviendas y la interrupción de operaciones aéreas y portuarias.

Lala alcanzó la categoría 1 durante la mañana del sábado, con vientos máximos sostenidos de 75 millas por hora, equivalentes a unos 120 kilómetros por hora. Las ráfagas fueron considerablemente superiores en las zonas montañosas: en Mauna Kea se registraron rachas de hasta 140 millas por hora, unos 225 kilómetros por hora.

La Isla Grande concentró los principales efectos del sistema. El paso de la tormenta por el extremo sur dejó precipitaciones intensas y vientos capaces de derribar árboles y afectar líneas de transmisión eléctrica. Para la tarde del sábado, más de 42 mil usuarios se encontraban sin electricidad en distintas partes del estado, incluidos cerca de 32 mil en la Isla Grande y más de 7 mil en el condado de Maui.

Uno de los principales riesgos asociados con Lala fue la cantidad de lluvia. El Centro Nacional de Huracanes advirtió que algunas zonas de la Isla Grande podrían acumular hasta 25 pulgadas de precipitación, aproximadamente 63 centímetros, mientras otras áreas recibirían entre 10 y 30 centímetros. Las autoridades mantuvieron advertencias por inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra, especialmente en las regiones montañosas.

Las lluvias provocaron el aumento de caudales y transformaron corrientes y cascadas en torrentes. En la zona de Rainbow Falls, cerca de Hilo, el volumen de agua aumentó de manera considerable como consecuencia de las precipitaciones registradas durante el paso de las bandas del huracán. En algunos puntos de la isla se acumularon más de 12 pulgadas de lluvia.

La emergencia también afectó el transporte. Las autoridades cerraron el Aeropuerto Internacional de Hilo y el Aeropuerto Internacional Ellison Onizuka de Kona, mientras las operaciones de los puertos comerciales de la Isla Grande, Maui y Kaua‘i fueron suspendidas. Cerca de 190 vuelos fueron pospuestos como consecuencia de las condiciones meteorológicas.

Los daños reportados incluyeron techos afectados, árboles derribados y cortes en el suministro eléctrico. Al menos 19 techos resultaron dañados, mientras los equipos de emergencia atendían los efectos provocados por el viento y las inundaciones. También se reportó una persona fallecida en un accidente automovilístico en la zona de South Point, aunque las autoridades continuaban evaluando las consecuencias del temporal.

La trayectoria de Lala generó preocupación debido a la posibilidad de que la Isla Grande recibiera el impacto directo de un huracán, algo que no se había registrado en más de un siglo según los registros históricos citados por autoridades y especialistas. Sin embargo, el centro del fenómeno finalmente pasó frente a la costa, a unas decenas de millas al sur de la isla, evitando el escenario de un impacto directo.

El gobernador de Hawái, Josh Green, había declarado el estado de emergencia y pidió a la población permanecer en sus viviendas durante las condiciones más peligrosas. Las autoridades habilitaron refugios y recomendaron evitar desplazamientos debido al riesgo de inundaciones, caída de árboles, deslizamientos y cortes de energía.

La alerta no se limitó a la Isla Grande. También se emitieron advertencias de tormenta tropical para Maui, Molokai, Lanai, Kahoolawe, Oahu, Kauai y Niihau, debido a que las bandas de lluvia y los vientos de Lala podían extender sus efectos mientras el sistema avanzaba hacia el oeste-noroeste.

El fenómeno también generó preocupación por posibles incendios forestales. Hawái todavía mantiene presente el impacto de los incendios de Maui de 2023, cuando los vientos asociados con un huracán que pasó al sur del archipiélago contribuyeron a propagar las llamas que devastaron Lahaina. Las condiciones de viento y sequedad en algunas zonas podían incrementar ese riesgo aun cuando otras regiones recibían lluvias intensas.

Lala comenzó como una tormenta tropical y se fortaleció rápidamente al aproximarse a las islas. Los meteorólogos atribuyeron parte de las condiciones favorables para su intensificación a factores atmosféricos y oceánicos presentes en el Pacífico. El sistema se desarrolló en un periodo asociado con condiciones de El Niño, fenómeno que puede modificar los patrones de actividad ciclónica en la región.

Aunque el centro del huracán no impactó directamente la Isla Grande, las autoridades mantuvieron la vigilancia debido a que las lluvias, los vientos y el oleaje podían continuar durante las siguientes horas. El sistema tenía previsto desplazarse hacia otras islas, con posibilidad de generar condiciones de tormenta tropical antes de debilitarse.

Los equipos de emergencia permanecieron desplegados para atender inundaciones, cortes de electricidad, daños a infraestructura y posibles rescates. La prioridad de las autoridades se concentró en mantener a la población fuera de las zonas inundables y reducir los desplazamientos mientras persistieran las condiciones peligrosas.