*Once jugadores y aficionados al fútbol desaparecidos, diez hombres y una mujer que brillaban en la cancha o daban el alma por sus equipos. Sus familias los buscan y esperan su regreso. Desde que no están, dicen, sienten menos pasión por el juego
Por Analy Nuño, Eui Chin Talamantes y Santiago Reyes
Ilustraciones: Rebeca Martínez Sánchez
Desarrollo web: Alan Sánchez
Durante meses o años, sus fotos han sido difundidas por familiares en fichas de búsqueda. Sus rostros, junto con la leyenda “¿Dónde están?”, se han hecho presentes en las calles y en las redes sociales. Son personas desaparecidas de diferentes edades y profesiones, nacidas en distintos lugares de México, a las que une su pasión por el fútbol.
En este Mundial faltarán en las butacas de los estadios desde un director técnico de equipos infantiles y juveniles, hasta un adolescente que jugaba como delantero y su anhelo era llegar a las grandes ligas, una fanática del Cruz Azul que aprendió a jugar en cascaritas de fútbol llanero con su papá y sus tíos, y dos jóvenes que cambiaron su sueño pambolero por estudiar en la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa.
Estas son las historias de once personas aficionadas al fútbol que hoy están desaparecidas. Sus familias los buscan y confían en tenerlos de regreso para seguir celebrando los triunfos de su equipo o verlos disfrutar del juego en las canchas.
Ver Aquí


