*Un nuevo informe de la OIT constata avances en el acceso de las mujeres a los puestos de dirección empresarial, pero pide prestar atención.
GINEBRA (OIT Noticias) – Cada vez más mujeres acceden a los puestos más altos de dirección empresarial, y las empresas señalan que la igualdad de género y la diversidad les aportan beneficios crecientes. Sin embargo, las desigualdades en el acceso a los distintos niveles de dirección y la disminución de las iniciativas aplicadas por las empresas podrían dificultar la consolidación de estos avances, según un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El informe La mujer en la gestión empresarial: Ampliar los buenos resultados, señala que la representación de las mujeres en los puestos más altos de las empresas ha mejorado durante la última década. El porcentaje de empresas presididas por una mujer pasó del 13,1 por ciento en 2013 al 30,9 por ciento en 2025, mientras que la proporción de empresas con una mujer al frente de la dirección ejecutiva aumentó del 23,4 al 28,2 por ciento durante el mismo período.
Pese a los avances en los puestos más altos, las mujeres siguen estando insuficientemente representadas en los cargos directivos en general, ya que ocupan menos de un tercio (30 por ciento) de estos puestos a escala mundial. Los progresos también son desiguales entre los distintos niveles de dirección: entre 2013 y 2025, el equilibrio de género mejoró en los niveles superiores y de alta dirección, pero retrocedió en los niveles de dirección inicial e intermedia.
Sólidos argumentos económicos a favor de la igualdad de género
La igualdad de género es un derecho fundamental, y los datos demuestran claramente que también es un poderoso motor de sostenibilidad empresarial y crecimiento económico.
Director General de la OIT, Gilbert F. Houngbo.
Casi siete de cada diez empresas encuestadas en 2025 afirmaron que las iniciativas de igualdad de género y diversidad habían mejorado sus resultados empresariales, lo que supone un aumento de 11,1 puntos porcentuales respecto a 2018. Entre las empresas que declararon haber incrementado sus beneficios gracias a iniciativas destinadas a promover la presencia de mujeres en puestos directivos, el 87,4 por ciento registró aumentos de al menos un 5 por ciento. Las empresas con mujeres en la dirección ejecutiva y en la presidencia también tenían más probabilidades de comunicar mejores resultados empresariales.
Pese a que los argumentos económicos a favor de la igualdad de género son cada vez más sólidos, aumenta la brecha entre los compromisos y su aplicación. Casi tres cuartas partes de las empresas (74,8 por ciento) declararon contar en 2025 con una política de igualdad de género y diversidad, o una medida equivalente. Sin embargo, la proporción de empresas que aplicaban iniciativas en este ámbito cayó del 37,4 por ciento en 2018 al 26,5 por ciento en 2025. El retroceso afectó también a medidas que las propias empresas consideraban entre las más eficaces, como las licencias de maternidad, los programas de apoyo a la maternidad y las iniciativas de igualdad salarial.
«La igualdad de género es un derecho fundamental, y los datos demuestran claramente que también es un poderoso motor de sostenibilidad empresarial y crecimiento económico. La prioridad ahora es convertir las políticas y los compromisos en avances concretos y mensurables», declaró el Director General de la OIT, Gilbert F. Houngbo.
Talento desaprovechado
Estas conclusiones contrastan con los importantes avances logrados en la educación de las mujeres. A escala mundial, las mujeres superan actualmente a los hombres en la enseñanza superior, con una tasa de matriculación del 46,4 por ciento en 2023, frente al 40,3 por ciento de los hombres. Sin embargo, el informe constata que las mujeres siguen estando insuficientemente representadas en algunas funciones empresariales y sectores que suelen facilitar el acceso a puestos de alta dirección.
«En un momento en que las empresas compiten por atraer competencias y talento, desaprovechar el potencial de las mujeres tiene poco sentido desde el punto de vista empresarial», afirmó Maria Paz Anzorreguy, Directora de la Oficina de Actividades para los Empleadores de la OIT. «Los datos nos indican cada vez con mayor claridad qué medidas funcionan. La prioridad ahora es ponerlas en práctica y ampliar su alcance».
En un momento en que las empresas compiten por atraer competencias y talento, desaprovechar el potencial de las mujeres tiene poco sentido desde el punto de vista empresarial.
Maria Paz Anzorreguy, Directora de la Oficina de Actividades para los Empleadores de la OIT
De los compromisos a la acción
El informe destaca medidas prácticas que pueden ayudar a las empresas a convertir sus compromisos en resultados, como reforzar las oportunidades de promoción de las mujeres hacia puestos de dirección, utilizar indicadores de género y objetivos voluntarios, mejorar el acceso a funciones y sectores en los que las mujeres siguen estando insuficientemente representadas e integrar la igualdad de género en las estrategias empresariales y los mecanismos de rendición de cuentas.
También pide adoptar medidas para abordar las barreras estructurales que existen fuera del lugar de trabajo, como la distribución desigual de las responsabilidades de cuidados, la segregación ocupacional y la persistencia de normas sociales.
El informe se basa en la encuesta mundial de empresas realizada por la OIT en 2025, que abarcó 11.957 empresas de 99 países, así como en encuestas anteriores realizadas en 2013 y 2018, tres décadas de datos sobre el mercado laboral, investigaciones complementarias y estudios de casos empresariales.

