Las mujeres presiden solo uno de cada siete países y los hombres siguen dominando el poder político mundial

*Datos de la UIP y ONU Mujeres muestran que la igualdad en política sigue siendo un horizonte lejano: las mujeres ocupan solo el 22,4 % de los puestos en los gabinetes ministeriales y el 27,5 % de los escaños parlamentarios.

*Pie de foto: El mapa Mujeres en la Política 2026 de la UIP y ONU Mujeres se lanzó en un evento durante la CSW70, el 11 de marzo de 2026. Foto: ONU Mujeres/Ryan Brown 

13.03.2026 .- Cuando se excluye a las mujeres del liderazgo político, las decisiones que determinan las prioridades económicas, de seguridad y de paz se toman sin tener en cuenta la experiencia de la mitad de la población global. Los datos globales más recientes ponen de manifiesto el estancamiento, y en algunos casos el retroceso, de la presencia de mujeres en los puestos de liderazgo político, sobre todo en el poder ejecutivo.

Entre los datos publicados por la UIP y ONU Mujeres destacan los siguientes:

  • A escala global, las mujeres solo ocupan el 22,4 % de los puestos en los gabinetes ministeriales, en comparación con el 23,3 % de 2024, lo que supone un retroceso tras años de avance gradual.
  • Aunque 14 países han alcanzado la paridad de género en sus gabinetes, lo que demuestra que la representación igualitaria es posible, todavía hay ocho países sin ninguna ministra.
  • Las mujeres representan el 27,5 % de los escaños parlamentarios en todo el mundo, un ligero incremento respecto al 27,2 % de 2025. Ese aumento de apenas 0,3 puntos porcentuales supone el segundo año consecutivo con los crecimientos más lentos registrados desde 2017 e indica lo despacio que avanza la paridad en la esfera política.
  • Las mujeres también están perdiendo terreno en los parlamentos. En enero de 2026, en el mundo había 54 presidentas parlamentarias, es decir, un 19,9 % del total. Esta cifra representa un descenso de casi cuatro puntos porcentuales respecto al año anterior y la primera caída en el número de mujeres presidentas en 21 años.
  • Las políticas se enfrentan a crecientes niveles de hostilidad e intimidación pública, tanto en el ámbito digital como en el físico. El 75 % de las parlamentarias encuestadas afirmó haber sufrido amenazas públicas, frente al 68 % de los parlamentarios, una tendencia que disuade a las mujeres de intentar ocupar cargos y ralentiza el avance hacia un poder político igualitario.
  • Incluso cuando las mujeres alcanzan puestos de liderazgo, suelen concentrarse en un limitado abanico de carteras vinculadas tradicionalmente con los sectores sociales.
  • Las mujeres dirigen el 90 % de los ministerios de igualdad de género y el 73 % de los dedicados a la infancia y la familia, lo que exacerba estereotipos de género de larga data en el liderazgo político. Los hombres siguen manteniendo un dominio casi exclusivo de ministerios como los de defensa, asuntos interiores, justicia, economía, gobernación, salud y educación.

“En un momento de creciente inestabilidad global, escalada de conflictos y una notoria reacción contra los derechos de las mujeres, apartarlas del liderazgo político debilita la capacidad de las sociedades para abordar cualquier desafío”, aseguró Sima Bahous, directora ejecutiva de ONU Mujeres. Y afirmó: “Las mujeres aportan perspectivas y experiencias esenciales para tomar mejores decisiones, evitar conflictos y construir una paz duradera. Cuando las mujeres participan plenamente en la dirección política, los países son más estables, las políticas responden mejor a la población y las comunidades se preparan mejor para afrontar las crisis del mundo actual”.

“Las mujeres tienen el mismo derecho que los hombres a influir en las decisiones que rigen su vida. Pero además de ser un imperativo moral, la paridad es la opción más inteligente: las instituciones toman decisiones más atinadas cuando representan a las sociedades a las que sirven. La presencia de mujeres procedentes de todo tipo de contextos y con influencia en todos los niveles aumenta la capacidad institucional para identificar los sesgos, diseñar respuestas más justas y ganarse la confianza pública”, señaló la presidenta de la Unión Interparlamentaria, Tulia Ackson.

“La UIP ha demostrado en repetidas ocasiones que las cuotas bien diseñadas y una firme voluntad política son esenciales para acelerar el cambio y garantizar que los procesos democráticos de toma de decisiones tengan en cuenta la voz de las mujeres. Al mismo tiempo, mujeres y hombres deben trabajar codo con codo, en igualdad de condiciones, para transformar la cultura política, cuestionar los estereotipos y construir parlamentos inclusivos que reflejen la población a la que representan”, declaró Martin Chungong, secretario general de la Unión Interparlamentaria.

A pesar de la lentitud del cambio, las mujeres de todo el mundo siguen derribando barreras y reivindicando su lugar en la vida política. Para garantizar un futuro con liderazgo político igualitario, es vital eliminar los obstáculos estructurales, como las leyes discriminatorias, la violencia contra las mujeres que ejercen la política y el acceso desigual a los recursos, así como impugnar las normas sociales adversas.

Este año, el 70.º período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, el órgano intergubernamental de más alto nivel de las Naciones Unidas encargado de establecer las pautas mundiales sobre igualdad de género y derechos de las mujeres constituye una oportunidad única en una generación para revertir los retrocesos que se están produciendo en este ámbito. El futuro de la democracia será más sólido, justo y resiliente cuando las mujeres gocen de una representación igualitaria en todos los niveles de los procesos de toma de decisiones.