Las olas del feminismo.

*HABLANDO DE DERECHOS.

Por: Jacqueline L’Hoist Tapia

La clasificación de la historia del feminismo en “olas” es una manera de explicar la historia de este movimiento. Sin embargo, algunas personas pueden ver esta clasificación un poco problemática, por temor a simplificar algo extremadamente complejo y diverso, pasando por alto distintos matices que ha tenido el activismo y las corrientes de pensamiento feministas. Acercándose el 8M, es importante recordar estos momentos o estas olas, como una manera de entender los hechos relevantes que cambiaron la vida de muchas mujeres.

Primera ola: Ésta tuvo su auge a finales del siglo XIX y principios del siglo XX y se le conoce como la “ola sufragista”, y no significa que antes no existieran movimientos de mujeres; significa, entre otras cosas, el impulso para que hoy todas las mujeres, sin excepción, seamos reconocidas como ciudadanas, ejerciendo el voto y la posibilidad de ser votadas (derechos políticos).

Segunda ola: Puede ser ubicada durante las décadas de los 60 y 70, en este periodo se fueron abriendo espacios para las mujeres fuera de lo “doméstico”, con una participación real en lo laboral y en universidades y no como una graciosa concesión, sino como un derecho que se ejerce y que mueve otras realidades, como la maternidad voluntaria y la libertad sexual (derechos reproductivos).

El primer paso vino de otro lado

Tercera ola: Se ubica alrededor de los 80 y 90, con gran importancia por la diversidad y el multiculturalismo, lo que conllevó al reconocimiento de los derechos de “todas las mujeres”, es decir, de mujeres afro, indígenas, de cualquier credo, origen, preferencias u orientación sexual e identidad de género, gestándose así la solidaridad feminista. Esta ola dio paso a la interseccionalidad.

Cuarta ola: A partir del siglo XXI, se siguen demandando deudas históricas, como el derecho a decidir de las mujeres, la equidad de género y, sobre todo, la cero tolerancia ante feminicidios, desapariciones, violencia intrafamiliar, política, acoso, abuso sexual y violación. Por otro lado, se visibilizan movimientos contra el acoso sexual como el #MeToo.

Hoy en día, estamos hablando de una quinta ola, a pesar de estar aún en debate, abarca el activismo digital y global, el ciberacoso y la violencia digital, que en México se castiga mediante la Ley Olimpia y cómo la Inteligencia Artificial puede ser un riesgo para la intimidad sexual de las mujeres.

Si bien el término de “las olas del feminismo” puede resultar problemático, debemos ser conscientes de que cada ola se puede extender en el tiempo y en el espacio. Aún falta camino por recorrer, así como se sigue luchando para eliminar el estereotipo de que las mujeres son las encargadas del hogar. No existe un consenso sobre cuántas olas del feminismo ha habido, ni cuándo comenzaron y terminaron exactamente, quizás no sea tan relevante entrar en esos debates, lo verdaderamente importante está en conocer nuestra historia y entender al feminismo como un movimiento dinámico que busca la libertad.