*La dependencia llega a septiembre con una nueva estructura territorial, pero también después de meses sin titular.
* Foto: Canva / Llega a una dependencia que atraviesa una etapa de consolidación institucional y que mantiene pendientes frente a las violencias contra las mujeres.
/ Escrito por Georgina Monroy Vázquez /
25.08.2026 /CimacNoticias.com/ Ciudad de México.- El próximo 1 de septiembre, Laura Itzel Castillo Juárez asumirá formalmente la titularidad de la Secretaría de las Mujeres, una dependencia que llega a este relevo con una estructura institucional más amplia que la que recibió el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, pero también con pendientes que pondrán a prueba su capacidad para convertir los programas y reformas en resultados concretos para las mujeres.
Castillo llegará a la dependencia después de concluir su periodo como presidenta de la Mesa Directiva del Senado de la República, cargo que ocupa hasta el 31 de agosto. Su nombramiento fue anunciado por Sheinbaum el pasado 15 de junio, luego de que Citlalli Hernández Mora dejara la Secretaría en abril para incorporarse a Morena como presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones y Alianzas.
El relevo ocurre en un momento particular: durante casi cinco meses, la Secretaría de las Mujeres no ha contado con una titular formal. Desde la salida de Hernández, Ingrid Gómez Saracíbar, subsecretaria del Derecho a una Vida Libre de Violencias, quedó como encargada del despacho. Aunque el gobierno federal ha sostenido que los programas no se detuvieron, organizaciones feministas cuestionaron el vacío de liderazgo y advirtieron que las violencias contra las mujeres no se suspenden mientras una institución espera a su nueva titular.
Una Secretaría nueva que ya tiene estructura
La Secretaría de las Mujeres es una de las apuestas institucionales centrales del gobierno de Sheinbaum. Creada al inicio de su administración para sustituir al Instituto Nacional de las Mujeres, la dependencia comenzó a operar con la promesa de colocar la igualdad sustantiva, la autonomía de las mujeres y el combate a las violencias en el centro de la política pública federal.
Durante la gestión de Citlalli Hernández, la dependencia desplegó una política de atención territorial a través del Programa de Atención Integral para el Bienestar de las Mujeres (PAIBIM).
Uno de sus principales componentes son los Centros LIBRE —Libertad, Igualdad, Bienestar, Redes y Emancipación—, concebidos como espacios de atención, prevención de las violencias y promoción de la autonomía de las mujeres.
La meta inicial para 2025 fue instalar 678 Centros LIBRE en las 32 entidades. Para 2026, el gobierno federal elevó la meta a 1,001 espacios y, de acuerdo con la propia Secretaría, esa cifra ya fue alcanzada desde junio.
La dimensión de esta red es uno de los principales activos que encontrará Castillo: más de medio millón de mujeres habían recibido atención mediante más de un millón de servicios, según cifras difundidas por el gobierno federal en junio. A ello se suman la Red Nacional de Abogadas de las Mujeres y las acciones comunitarias de las llamadas Tejedoras de la Patria.
Otro de los instrumentos que deja la primera etapa de la Secretaría es la Cartilla de Derechos de las Mujeres. Hasta junio de 2026, el gobierno reportó la distribución de 27 millones de ejemplares en el país.
Los pendientes: violencia, cuidados y justicia
Pero la infraestructura institucional no elimina los desafíos que enfrenta la nueva secretaria.
La violencia contra las mujeres continúa siendo uno de los principales pendientes. Los registros oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública contabilizan mensualmente feminicidios, homicidios dolosos, violencia familiar, delitos sexuales y otras agresiones contra mujeres. El propio gobierno reconoce que estos datos requieren políticas de prevención, atención y coordinación entre los distintos niveles de gobierno.
En enero de 2026, por ejemplo, se registraron 54 víctimas de feminicidio y 128 mujeres víctimas de homicidio doloso, de acuerdo con información oficial.
A este escenario se suma uno de los proyectos que todavía está en construcción: el Sistema Nacional y Progresivo de Cuidados.
La Secretaría comenzó durante 2025 los trabajos para delinear este sistema y en julio de 2026 estableció con los 32 DIF estatales y las Instancias de las Mujeres en las Entidades Federativas un cronograma para avanzar en diagnósticos y planes de acción territoriales.
Para una administración que ha colocado el cuidado como una de las agendas centrales de su política hacia las mujeres, la construcción de este sistema será uno de los asuntos que tendrá que acelerar la nueva secretaria.
El feminicidio, uno de sus primeros retos
Castillo también llegará con un tema que conoce desde el Senado: la propuesta para crear una Ley General en materia de feminicidio.
En abril, después de que 27 congresos estatales avalaran una reforma constitucional, se abrió el camino para que el Congreso expida una legislación general que establezca reglas homologadas para prevenir, investigar, sancionar y reparar el daño por feminicidio. La propuesta plantea, entre otros elementos, que este delito no prescriba, que sea perseguido de oficio y que exista una homologación nacional del tipo penal.
Desde la presidencia del Senado, Castillo ha señalado que esta reforma debe ser una prioridad y adelantó que dará seguimiento a su implementación una vez que llegue a la Secretaría de las Mujeres.
Su llegada, por tanto, no parte de cero. Castillo recibe una institución con programas desplegados en territorio, una red de atención que creció de manera acelerada y una agenda legislativa en marcha.
Pero también recibe una Secretaría que deberá demostrar que esa nueva infraestructura puede traducirse en acceso efectivo a la justicia, prevención de las violencias y autonomía para las mujeres.
Del Senado al gabinete de Sheinbaum
El perfil de Castillo marca además una diferencia con su antecesora.
La nueva secretaria llega al Poder Ejecutivo después de una larga trayectoria política y legislativa. Ha sido diputada federal, asambleísta en la Ciudad de México, jefa delegacional en Coyoacán, secretaria de Desarrollo Urbano y Vivienda capitalina, consejera de Pemex y, desde el Senado, presidenta de la Mesa Directiva durante el segundo año de la LXVI Legislatura.
Su nombramiento generó críticas entre organizaciones feministas y defensoras de derechos de las mujeres, particularmente por considerar que la Secretaría requiere experiencia especializada en igualdad sustantiva, atención a las violencias y políticas públicas con perspectiva de género. El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio y la Red Nacional de Refugios pidieron que la dependencia mantenga continuidad, especialización y una agenda centrada en los derechos de las mujeres.
Al mismo tiempo, Castillo ha reivindicado su compromiso con la agenda feminista y ha dicho que buscará trabajar por una sociedad paritaria, igualitaria y respetuosa de los derechos de las mujeres.
Así, el 1 de septiembre comenzará una nueva etapa para una Secretaría que apenas transita sus primeros años de vida institucional.
Laura Itzel Castillo no recibirá una dependencia por construir. Recibirá una Secretaría que ya tiene presencia territorial, programas, presupuesto y una agenda definida.

