*Retrovisor.
/Ivonne Melgar /
Una metáfora de la diputada Lilia Aguilar (PT) marca el balance de lo sucedido con Cuauhtémoc Blanco en la Cámara de Diputados: “Destapó la cloaca del machismo en todos los partidos”.
Mientras la única mujer al frente de una bancada, Ivonne Ortega (MC), continuó mostrando las tablas de su escuela de origen (PRI) al proponer que sus colegas hombres tomen un taller de perspectiva de género.
Pero entre los balances derivados de lo que pasó en la sesión del 25M, el martes negro de la vergüenza, el de carácter político resulta determinante para entender el cierre de filas de Morena.
Porque con excepción de 25 diputados que votaron en contra —22 de ellos mujeres—, el resto de la bancada oficialista se alineó a la instrucción partidista y presidencial de proteger al exgobernador de Morelos. Esto significa que, para el llamado movimiento de la transformación, el resguardo de uno de los suyos está por encima de causas y denuncias, así sea la de las violencias que afrontan las mujeres.
Observadores de cómo se movieron los hilos en el primer círculo de Ricardo Monreal, jefe de la diputación morenista, cuentan que Blanco esperó cruzado de brazos que le resolvieran el problema. Confiado en esa premisa tan de pandillas machistas de “si tiran a uno, caemos todos”, el futbolista nada hizo en su defensa, la cual se delegó maliciosamente a diputadas que lo acuerparon en tribuna.
Y, aunque el coordinador Monreal, experimentado operador de estrategias parlamentarias, descalificó como “heroínas temporales” a quienes votaron en contra, se ha cuidado de no ser visto con el acusado. Circula la versión en San Lázaro de que Blanco quiso victimizarse contando que su hermana le pidió un millón de pesos, a cambio de no denunciarlo por tentativa de violación. “Le hubieras dado dos millones antes de meternos en esta bronca”, le reviró alguien de la burbuja legislativa, según se susurra en la Cámara, donde, al final se tragaron el sapo de exonerar a su Cuau.
“Heroínas son las que, sin cargos y sin fuero, enfrentan la violencia, el machismo, la misoginia, la discriminación, la impunidad”, le reviró la diputada Karina Pérez a su coordinador.
Las secuelas continuaron este martes cuando la coordinadora de MC le entregó al futbolista una carta proponiéndole que pida licencia para que, sin fuero, la Fiscalía de Morelos dé seguimiento a la denuncia.
Ese 1° de abril, la diputada Aguilar cuestionó que el caso haya destapado “la cloaca del machismo”, refiriéndose a la declaración del exgobernador Manuel Cavazos (PRI) de que la denunciante “no es tan violable”.
Expuso la petista que el manejo de la situación con Blanco “dejó en evidencia ese machismo de clóset de todos los partidos, que requería un ‘no estás solo’ para salir a relucir”, así como la necesidad de que los diputados reciban un curso de género.
La diputada Tere Ealy, de Morena, confirmó también ese martes que interpuso denuncias en contra de sus compañeros que en la triste sesión del 25M la violentaron en represalia a su voto en contra de la exoneración del acusado. Relató la morenista que Enrique Vázquez, María Silva y Sandra Anaya la agredieron verbalmente ese día.
Los colegas Elia Castillo y Zedryk Raziel registraron otros agravios de ese martes negro, como el del diputado Pedro Haces contra la vicecoordinadora Gabriela Jiménez, cuando votó en contra del dictamen. “¿Tú no has entendido? No sólo te vamos a quitar de la vicecoordinación: te vamos a sacar del grupo”, amagó el líder sindical a la morenista que de inmediato cambió su voto a una abstención, narraron en El País.
Pero la violencia en contra de Gabriela Jiménez no es nueva. Algunas de las diputadas que subieron a tribuna a acuerpar y a hablar en favor de Blanco también reventaron el primer intento de la vicecoordinadora por instalar el hasta ahora fallido Grupo Plural de Igualdad Sustantiva a principios de año: Maiella Gómez, al frente de las mujeres en Fuerza por México, el partido que fundó el diputado Haces; Selena Ávila, la legisladora que adelantó que Cuau se defendería solo, y Julia Olguín.
El tercer y último intento por instalar el Grupo Plural el 18 de febrero —que en las dos legislaturas anteriores sacó adelante iniciativas de la agenda de las mujeres— se estrelló con un acuerdo de la Junta de Coordinación Política (Jucupo) de que era improcedente porque duplicaba las tareas de otras comisiones.
Este jueves, la diputada Aguilar llamó a Jucopo a integrar ya esa instancia que surgió en 2020 y que, en 2023, bajo el liderazgo de Aleida Alavez, vicecoordinadora morenista entonces, logró concretar la iniciativa ciudadana 3de3 contra la violencia (“Ningún agresor al poder”). Dijo la petista que no se ha podido instalar por diferencias internas con la diputada Jiménez y llamó a los varones a que “guarden sus armas machistas” y dejen de estar tirando por la borda años de lucha feminista.
El miércoles, en un encuentro de la Comisión de Igualdad de Género con Las Constituyentes Mx que lideran Yndira Sandoval y Patricia Olamendi, impulsoras de la 3de3, varias activistas dieron testimonio de los obstáculos que en ministerios públicos, juzgados y tribunales afrontan y que son el sustento de impunidad y corrupción.
Mariel Albarrán, perseguida por haber acusado a su exesposo, magistrado, de abusar sexualmente de sus hijas, habló así de la cloaca: “No hay prueba que alcance cuando se trata de una denuncia contra un agresor con poder”. Y les pidió a las diputadas lo que ahora parece imposible: “Cerremos las filas entre nosotras como lo hacen ellos; ellos siempre están dispuestos a hacerlo”