Localizan en Sinaloa a dos menores luego de pasar por Zacatecas en un caso de reclutamiento criminal

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*Se denuncian que en Zacatecas los llevan a campamentos de entrenamiento criminal.

23.08.2026 Sinaloa.- Dos adolescentes de 14 y 15 años, reportados como desaparecidos en Jalisco desde mediados de julio, fueron localizados con vida en Mazatlán, Sinaloa, después de que sus teléfonos fueran ubicados previamente en distintos puntos de Zacatecas. Foto Facebook colectivos de búsqueda.

El caso volvió a colocar bajo escrutinio las denuncias de familias y colectivos que han advertido sobre el posible reclutamiento de menores por parte de organizaciones criminales y la existencia de campamentos utilizados para su adiestramiento sin que las autoridades atiendan el reclutamiento forzado pese a las denuncias y localización por parte de las madres buscadoras y Comisión Nacional de Búsqueda.

Los adolescentes rescatados son Jeremi Alejandro Villegas Anaya, de 14 años, y Dominic Gabriel Méndez Jiménez, de 15, quienes desaparecieron el 15 de julio en hechos distintos ocurridos en Tonalá y Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco. Después de más de un mes de búsqueda, ambos fueron localizados el viernes 21 de agosto en el municipio de Mazatlán, Sinaloa, por elementos de la Guardia Nacional, con participación de sus madres y la Comisión Nacional de Búsqueda.

La localización representó un desenlace positivo para las familias, pero también dejó abiertas preguntas sobre qué ocurrió con los adolescentes durante las semanas en que permanecieron desaparecidos y, particularmente, sobre el recorrido que siguieron sus teléfonos antes de que los encontraran.

La Fiscalía General de Justicia de Zacatecas había informado que recibió de la Fiscalía de Jalisco las carpetas correspondientes a tres adolescentes desaparecidos, entre ellos Jeremi y Dominic. Una primera georreferenciación de sus números telefónicos permitió ubicar actividad en municipios zacatecanos como Santa María de la Paz y Florencia de Benito Juárez, además de otros puntos de la entidad y de Jalisco.

Posteriormente, los investigadores detectaron nuevas señales de los teléfonos de ambos adolescentes los días 8 y 9 de agosto, pero esta vez en Sinaloa. Ante esa información, la Fiscalía zacatecana solicitó la colaboración de las autoridades sinaloenses y de la Comisión Nacional de Búsqueda para continuar con el rastreo.

El propio vicefiscal de Zacatecas, Édgar Nieves Osornio, señaló entonces que, con la información disponible, se presumía un posible reclutamiento forzado de los adolescentes por parte de la delincuencia organizada.

La hipótesis no surgió únicamente de las autoridades. Las familias habían advertido desde el inicio que existían elementos que apuntaban hacia un posible reclutamiento criminal sin que fueran atendidas.

En el caso de Jeremi, su madre, Maricela Anaya Gallardo, relató que el adolescente había recibido llamadas y acercamientos de personas que lo invitaban a acudir a determinados lugares. En declaraciones difundidas durante la búsqueda, señaló que su hijo había sido objeto de amenazas y expresó su temor de que hubiera sido llevado por la fuerza.

En el caso de Dominic, su madre, Mariana Jiménez, informó que encontró conversaciones en las redes sociales de su hijo en las que le ofrecían formar parte de un proceso de reclutamiento. Las familias exigieron que las autoridades investigaran esas evidencias y no asumieran que los adolescentes se habían ausentado voluntariamente.

El caso adquirió mayor relevancia porque los rastreos apuntaron hacia Zacatecas, una entidad en la que colectivos de madres buscadoras han denunciado desde hace años la existencia de campamentos utilizados por grupos delictivos para reclutar y someter a personas.

En marzo de 2025, integrantes de colectivos zacatecanos denunciaron públicamente que en distintos puntos del estado habían localizado campamentos de reclutamiento, explotación y presunto exterminio. Elizabeth Araiza, representante de Buscadoras Zacatecas, afirmó entonces que habían encontrado campamentos y recibido información de sobrevivientes sobre personas trasladadas a zonas serranas, mientras que Guillermina Camacho, del colectivo Siguiendo tu rastro con amor hasta encontrarte, señaló como zonas de preocupación municipios como Jerez, Fresnillo, Río Grande, Guadalupe y Zacatecas.

Las buscadoras también han señalado que parte de la información sobre esos lugares proviene de testimonios de personas que sobrevivieron a situaciones de desaparición y privación de la libertad.

En ese contexto, las familias de adolescentes desaparecidos en Jalisco reclamaron que las autoridades no se limitaran a enviar oficios de colaboración a otras entidades, sino que profundizaran las investigaciones sobre los posibles campamentos donde podrían haber sido llevados los jóvenes.

Durante las semanas posteriores a las desapariciones, familiares denunciaron incluso que autoridades de Jalisco les habían informado sobre la posibilidad de que algunos adolescentes hubieran sido reclutados y trasladados a campamentos ubicados en Zacatecas, Michoacán y Nayarit. Las familias reclamaron que las investigaciones permanecieran coordinadas y no se trasladara la responsabilidad de una entidad a otra.

La preocupación no era infundada en el contexto de otros casos documentados en la región. Investigaciones periodísticas y reportes oficiales han señalado que organizaciones criminales utilizan ofertas falsas de empleo, redes sociales, amenazas, engaños y privaciones de la libertad para captar a jóvenes y posteriormente trasladarlos a lugares apartados donde son sometidos a procesos de adiestramiento.

Un reporte difundido por la prensa en junio, por N+, documentó que al menos siete jóvenes desaparecidos en Jalisco habían sido reclutados y capacitados de manera forzada en Zacatecas para posteriormente ser entregados a integrantes de una organización criminal que opera en Sinaloa. La información señalaba que tres de esos jóvenes habían sido localizados con vida, mientras que otros tres habrían muerto al intentar escapar.

Además, investigaciones sobre los mecanismos de reclutamiento han identificado que las organizaciones criminales buscan cada vez con mayor frecuencia a adolescentes y utilizan redes sociales para ofrecer supuestos empleos o establecer contacto con potenciales víctimas.

La situación también ha sido reconocida en investigaciones legislativas. Documentación de la Cámara de Diputados sobre el reclutamiento y utilización de niñas, niños y adolescentes por grupos delictivos señala que este fenómeno está relacionado con territorios donde existen organizaciones criminales con capacidad de control y operación, y advierte que los procesos de captación pueden incluir espacios destinados específicamente al entrenamiento y preparación de nuevos integrantes.

En Zacatecas, las denuncias de los colectivos han tenido respuestas institucionales diversas. En marzo de 2025, la Fiscalía estatal informó sobre un operativo de búsqueda realizado en Monte Escobedo y Tepechitlán, en coordinación con la Comisión Local de Búsqueda, colectivos de madres buscadoras, Ejército, Guardia Nacional, Policía Estatal y personal pericial. Durante esas acciones fueron localizados y destruidos dos campamentos que, de acuerdo con la Fiscalía, se sospechaba que eran utilizados por grupos delictivos.

Sin embargo, las madres buscadoras han reclamado mayores facilidades para participar directamente en la inspección de sitios donde existen indicios de que podrían encontrarse personas desaparecidas.

En una entrevista publicada en 2025, una representante de los colectivos explicó que anteriormente habían solicitado ingresar a determinados campamentos y que la respuesta recibida era que las autoridades ya habían realizado búsquedas o que se trataba de zonas inseguras. Las buscadoras pidieron acompañamiento institucional para verificar los lugares y garantizar que las inspecciones fueran exhaustivas.

El contraste entre las denuncias de los colectivos y la postura oficial resulta relevante en el caso de Jeremi y Dominic porque, aunque ambos fueron localizados finalmente en Sinaloa, su rastro telefónico había pasado por Zacatecas y la propia Fiscalía estatal manejó la hipótesis de un posible reclutamiento forzado.

El hallazgo en Mazatlán tampoco significa que la investigación haya concluido. Las autoridades deben establecer cómo llegaron los adolescentes hasta Sinaloa, con quién estuvieron durante el periodo en que permanecieron desaparecidos y si fueron víctimas de algún delito.

La Fiscalía de Jalisco confirmó que ambos fueron encontrados en buen estado de salud y quedaron bajo resguardo de las autoridades mientras se realizaban los procedimientos para reunirlos con sus familias. La localización fue posible mediante la coordinación entre autoridades de Jalisco, Zacatecas y Sinaloa, la Guardia Nacional, la Comisión Nacional de Búsqueda y colectivos de familiares.

El caso deja además pendiente la localización de otros adolescentes que desaparecieron en circunstancias similares.

En julio fueron reportados como desaparecidos cinco adolescentes de entre 14 y 17 años en distintos puntos de la Zona Metropolitana de Guadalajara: Jeremi Alejandro Villegas Anaya, Dominic Gabriel Méndez Jiménez, Facundo Sánchez Sánchez, Giovanny Natanael Flores Vázquez y Carlos Humberto Corona Corona. ([Aristegui Noticias][13])

Carlos Humberto, de 14 años, fue localizado previamente con vida en Coalcomán, Michoacán. Con la recuperación de Jeremi y Dominic, todavía permanecen pendientes otros casos, entre ellos el de Giovanny Natanael Flores Vázquez, de 17 años, cuya localización continúa bajo investigación. La Fiscalía de Zacatecas había informado que no tenía datos sobre su paradero.

La localización de los dos adolescentes también puso de manifiesto la dimensión interestatal del problema. Los jóvenes desaparecieron en Jalisco, sus teléfonos fueron rastreados posteriormente en Zacatecas y finalmente fueron encontrados en Sinaloa. La ruta seguida por los menores coincide con las advertencias de autoridades y colectivos sobre el traslado de personas reclutadas hacia entidades distintas a aquellas donde fueron captadas.

En paralelo, Zacatecas reporta que mantiene operativos de búsqueda de personas desaparecidas. El gobierno estatal informó que durante el primer semestre de 2026 la Comisión Local de Búsqueda realizó 138 acciones de búsqueda, además de 33 mesas de trabajo con autoridades, familiares y colectivos.

El 5 de agosto, además, integrantes del Colectivo de Madres Buscadoras de Zacatecas ingresaron al Centro Regional de Reinserción Social Varonil de Cieneguillas para realizar una búsqueda en vida, módulo por módulo, con fotografías de personas desaparecidas. En la jornada participaron también la Fiscalía Especializada en Desaparición de Personas, la Comisión Local de Búsqueda y la Comisión de Derechos Humanos del Estado.

Estas acciones muestran que los colectivos continúan participando directamente en la búsqueda de sus familiares, incluso dentro de instalaciones penitenciarias, mientras mantienen sus reclamos para que las autoridades atiendan las hipótesis de reclutamiento y traslados forzados.

La recuperación con vida de Jeremi y Dominic ofrece ahora una oportunidad para esclarecer qué ocurrió durante las semanas de su ausencia. Por tratarse de menores de edad, el esclarecimiento de su recorrido y de las circunstancias de su desaparición resulta fundamental no sólo para sus familias, sino también para determinar si existe una estructura criminal dedicada a captar adolescentes, trasladarlos entre estados y someterlos a procesos de adiestramiento.