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La Fiscalía General del Estado de Guanajuato informó sobre el hallazgo sin vida de Cecilia García Ramblas, identificada como integrante de colectivos de búsqueda de personas desaparecidas, en el municipio de Salamanca. El hecho fue confirmado por la propia autoridad estatal, que indicó la apertura de una carpeta de investigación para esclarecer las circunstancias de su muerte.
De acuerdo con el reporte oficial de la Fiscalía General del Estado de Guanajuato, el cuerpo fue localizado en territorio de Salamanca, sin que hasta el momento se hayan dado a conocer detalles públicos sobre las condiciones específicas del hallazgo ni las posibles causas del fallecimiento. La dependencia señaló que se realizan diligencias periciales y ministeriales conforme a los protocolos vigentes.
Cecilia García Ramblas era reconocida por su participación en labores de búsqueda en la entidad, una actividad que en Guanajuato ha cobrado relevancia en los últimos años ante el incremento de reportes de personas desaparecidas. Diversos colectivos ciudadanos han documentado la presencia de fosas clandestinas y han impulsado acciones de localización en coordinación, en algunos casos, con autoridades.
El municipio de Salamanca, donde fue localizado el cuerpo, forma parte del corredor industrial del estado y ha sido señalado en reportes oficiales y de organizaciones civiles como una zona con incidencia de delitos de alto impacto. En este contexto, las labores de búsqueda realizadas por familiares y colectivos suelen desarrollarse en entornos de riesgo.
Cecilia García Ramblas fue víctima de una privación ilegal de la libertad antes de ser localizada sin vida, en un caso que se desarrolló a lo largo de varias semanas en el municipio de Salamanca y que ha sido documentado por autoridades y colectivos de búsqueda.
De acuerdo con reportes periodísticos y fichas oficiales, Cecilia tenía 28 años de edad y fue vista por última vez el 14 de marzo de 2026 en la comunidad de Valtierrilla. Esa noche, sujetos armados irrumpieron en su domicilio y la sustrajeron por la fuerza, sin que hasta el momento se haya informado públicamente sobre la identidad de los responsables.
Tras su desaparición, se activaron mecanismos de búsqueda por parte de la Comisión Estatal de Búsqueda y del colectivo al que pertenecía, además de la difusión de su ficha en redes sociales y espacios públicos. La información oficial describía sus características físicas y señas particulares con el objetivo de facilitar su localización.
Cecilia no era una víctima ajena al fenómeno de la desaparición en la región. Formaba parte del colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos, al cual se integró después de la desaparición de su hermano, Miguel Ángel García Ramblas, ocurrida en marzo de 2021. Su familiar fue localizado sin vida años después, en 2025, en un predio entre los municipios de Irapuato y Silao.
Desde entonces, Cecilia participaba de manera activa en labores de búsqueda, que incluían brigadas en campo, marchas, así como la colocación de fichas de personas desaparecidas en espacios públicos. Integrantes del colectivo la identificaban como una participante constante en estas actividades. ([Periódico Correo][3])
El 19 de marzo, cinco días después de su desaparición, su cuerpo fue localizado junto al de otra persona en un camino de terracería cercano a la comunidad de Puerto de Valle. Sin embargo, la confirmación oficial de su identidad se dio hasta el 31 de marzo, tras la realización de pruebas periciales y cotejos de ADN, lo que llevó a la desactivación de su ficha de búsqueda.
Hasta ahora, las autoridades no han informado sobre el móvil del crimen ni sobre la detención de posibles responsables.
Tras darse a conocer el hallazgo, autoridades estatales indicaron que se mantiene comunicación con familiares de la víctima y que se brindará acompañamiento institucional conforme a los lineamientos establecidos para víctimas indirectas. No se informó sobre personas detenidas ni sobre líneas de investigación específicas.
El caso se suma a otros registrados en distintas entidades del país en los que personas dedicadas a la búsqueda de desaparecidos han sido víctimas de hechos violentos. Organizaciones civiles han documentado estos incidentes y han solicitado medidas de protección para quienes participan en estas labores.
La Fiscalía estatal no ha precisado hasta ahora si el caso será investigado bajo algún protocolo de feminicidio, ni ha confirmado si se considerará la actividad de búsqueda de la víctima como un elemento dentro de las indagatorias.
Las autoridades indicaron que la información se dará a conocer conforme avancen las investigaciones y se integren los resultados periciales correspondientes.
En términos generales, se puede afirmar con base en datos documentados que en México han sido asesinadas al menos entre 30 y más de 40 personas buscadoras en la última década y media, con un incremento notable en años recientes.
Este fenómeno ocurre en un contexto donde existen más de 132 mil personas desaparecidas en el país y alrededor de 200 colectivos de búsqueda integrados principalmente por familiares.
La violencia contra buscadoras y buscadores se ha concentrado en estados como Guanajuato, Jalisco y Veracruz, y afecta principalmente a madres, padres o familiares que, ante la falta de resultados institucionales, participan directamente en la localización de sus seres queridos.












