Los Yunes de El Estero y el gran negocio del agua concesionada en Veracruz

Místicos y Terrenales

* Los Yunes de El Estero y el gran negocio del agua concesionada en Veracruz

* La conexión de la española Acciona, dueña del agua en Veracruz y Boca del Río, con otros políticos

* Acciona, con fuertes acusaciones de corrupción

Marco Antonio Aguirre Rodríguez

Desde hace varios años en la ciudad de Veracruz y en Boca del Río, hay una queja en común.

El costo por el agua es muy caro; las empresas concesionarias abusan del público, porque los gobiernos municipales han sido omisos en defensa de los usuarios.

Pero además hay otro factor en común: Aunque son dos empresas, tienen al mismo accionista principal: la empresa española Acciona.

Y como socios de Acciona, se presume la presencia de los Yunes de El Estero

Las empresas concesionarias del agua y el drenaje en la zona, son:

– Grupo Metropolitano de Agua y Saneamiento (MAS), para Veracruz

–  Compañía de Agua del Municipio de Boca del Río (CAB)

 

Por eso es tan importante el caso de autohuachicoleo de agua que recién destapó el ayuntamiento de Veracruz, vía el director del Instituto Metropolitano del Agua, Óscar Rodríguez, porque una empresa del grupo Acciona le entrega agua a otra, en condiciones por completo no reveladas.

En cambio la alcaldesa de Boca del Río, Maryjose Gamboa, en lugar de pedir que aclare todo lo referente al abasto y cobro de agua entubada para estos municipios, se puso la camisa de defensora oculta de la empresa, al decir que iba a permitir que se le quitase una gota de agua a Boca del Río.

Pero si el pleito por el agua no era con el municipio de Boca del Río, sino con las empresas concesionarias.

Maryjose Gamboa, en lugar de ponerse del lado de los consumidores, y por tanto de la población de Boca del Río, prefirió defender los intereses de las empresas concesionarias y, presumiblemente, de los jefes de su grupo político, los Yunes de El Estero.

Un trabajo de Josefina Lugo, en el periódico Imagen de Veracruz, refiere un análisis financiero de 2023 de la entonces diputada federal Rosa María Hernández Espejo, hoy presidenta municipal de Veracruz, en el que se establece que:

“Tan solo Grupo MAS vende a Boca del Río a 2.30 pesos el metro cúbico de agua potable y la empresa Filial de Acciona, lo que es la Compañía del Agua de Boca del Río, CAB, cobra a los usuarios en no menos de 108 pesos al mes el metro cúbico”.

Casi 50 veces más cara el agua para el público, que el precio en el que presumiblemente se comercia entre el mismo grupo que maneja el líquido en esa zona conurbada.

De hecho tanto MAS como CAB se han resistido a hablar del huachicoleo de agua de Veracruz a Boca del Río, y mucho menos a esclarecer cuáles son las condiciones bajo las que se entrega o vende el líquido. Han hecho declaraciones, más no han presentado evidencias de cuál es el real mecanismo de operación y tráfico de agua que hacen.

Y al ser un mismo accionista principal para los sistemas de agua y drenaje de esta amplia zona conurbada, están también los grandes capitales de Veracruz que intervienen en esa empresa controladora, tanto por sociedad como por compra de participaciones en la misma.

Acciona (y su filial Acciona Agua) tienen vínculos en la zona conurbada con los Yunes de El Estero.

Miguel Ángel Yunes Linares tiene una estrecha relación con los socios locales de Acciona (la familia Ruiz Anitúa), a quienes favoreció con concesiones carreteras y proyectos de infraestructura durante su gubernatura.

Los Ruiz fueron de hecho los encargados de traer a la zona de Veracruz a Acciona, pues fueron los que presentaron a los representantes de la misma con los Yunes de El Estero, en específico con Miguel Ángel Yunes Márquez, quien era el presidente municipal de Boca del Río en 2015, cuando aparecieron en la zona con la intención de apoderarse del agua entubada y el drenaje en esa extensa mancha urbana.

No lo lograron con el sistema de Veracruz, porque Javier Duarte maniobró para que le entregaran la concesión a la brasileña Oderbrecht, con la que tenía fuertes relaciones.

Pero al llegar Miguel Ángel Yunes Linares a la gubernatura de Veracruz en 2016 presionó a Oderbrecht para que le vendiera el Grupo MAS a Acciona y sus socios locales, los Ruiz, que son los visibles, pero en la zona existe la percepción de que atrás estaban (y están) el clan Yunes.

Los Yunes, desde cualquier posición, le dieron múltiples contratos a los Ruiz.

Así, Miguel Ángel Yunes Márquez, como alcalde de Boca del Río, adjudicó a Acciona una concesión de 30 años para la gestión del agua entre el 15 y el 18 de diciembre de 2017, unos días antes de terminar su mandato en el último día de ese año.

De 2018 a 2021 se encargaron de cuidar el negocio del agua, en el municipio de Veracruz, Fernando Yunes Márquez (miembro del clan de los Yunes de El Estero), y en Boca del Río, Humberto Alonso Morelli, quien entonces todavía era parte de ese grupo político.

La relación de Alonso Morelli con los Yunes de El Estero en esa época era tan cercana que incluso le dio a la información de Acciona y CAB el carácter de “clasificado” para no dar a conocer los nombres de los empresarios que conforman la empresa, con el pretexto de que se ponía en riesgo la estabilidad financiera del ayuntamiento o que se pudieran difundir datos privados de la empresa.

Los Yunes, por la inversión que pudiesen tener, como por otras circunstancias, probablemente ayudaron a que Acciona expandiera sus mercados en México.

La empresa española intervino también en Tamaulipas, cuando el gobernador era Francisco Javier García Cabeza de Vaca, entonces cercano a Miguel Ángel Yunes, al ser ambos panistas.

A raíz de eso Acciona fue investigada por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), sobre todo en lavado de dinero.

En el parque eólico El Cortijo, proyecto de Acciona, se detectó que un accionista, Baltazar “N”, del círculo cercano de Cabeza de Vaca, está vinculado a esquemas de corrupción inmobiliaria del exmandatario.

La UIF en este caso sugirió que el proyecto no buscaba simplemente generar energías limpias, sino crear mejores esquemas de negocios para un grupo político en particular.

Ahora que los Yunes de El Estero ya no son panistas, que ya son “amigos muy cercanos” de Adán Augusto López Hernández, llevaron el negocio a la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, la cual está presionando a la concesionaria en Cancún, Aguakan, para que venda a Acciona.

Y Acciona al saberse protegida por los políticos mexicanos, hizo una oferta pública de compra, por una cuarta parte del valor real de los activos: 4 mil 500 millones de pesos, frente a 17 mil millones de pesos, según la valuadora Kroll.

Para presionar la venta a bajos precios, Mara Lezama inició una persecución policíaca contra directivos y accionistas de Aguakan, contra varios de los cuales se emitieron órdenes de aprehensión.

Así pues, Acciona, la concesionaria visible del servicio de agua entubada y alcantarillado en la zona conurbada de Veracruz, Boca del Río y Medellín, quiere mantener sus operaciones lo más escondido posible, para que nadie pueda siquiera imaginar el monto de las ganancias que la empresa (y sus socios) tienen.