Lula da Silva gana la reelección en Brasil con 99.75% del escrutinio y revierte ventaja de Flávio Bolsonaro

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25.10.2026 Brasil.- Luiz Inácio Lula da Silva, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil y continuará al frente del gobierno tras imponerse al senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), con el 99.75 por ciento de las secciones electorales contabilizadas. El resultado representa una remontada respecto de la primera vuelta, en la que su adversario había obtenido la mayor votación.

Con el avance del escrutinio, Lula alcanzó aproximadamente 51.75 por ciento de los votos válidos, frente a 48.25 por ciento de Flávio Bolsonaro, una diferencia de alrededor de 4.3 millones de sufragios. La tendencia confirmó la victoria del presidente brasileño, quien obtiene así un nuevo mandato de cuatro años.

La contienda enfrentó dos proyectos políticos contrapuestos y mantuvo en disputa la conducción de la mayor economía de América Latina. Lula buscaba prolongar su gobierno y conservar el poder para el Partido de los Trabajadores, mientras que Flávio Bolsonaro aspiraba a llevar nuevamente al Ejecutivo federal al movimiento político de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.

La victoria adquirió relevancia por el cambio en la distribución de los votos entre las dos rondas electorales. En la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro obtuvo 47.03 por ciento de los sufragios válidos, frente a 45.16 por ciento de Lula. La ventaja inicial del senador fue revertida durante el balotaje, en el que el presidente logró superar a su adversario conforme avanzó el cómputo nacional.

Durante la jornada, ambos candidatos se alternaron temporalmente en el primer lugar de los resultados parciales. Bolsonaro apareció por delante en una fase inicial del escrutinio, pero Lula recuperó la ventaja cuando comenzaron a incorporarse más votos de regiones donde el Partido de los Trabajadores cuenta con un respaldo electoral importante, particularmente el nordeste brasileño.

La elección también estuvo marcada por una decisión judicial que extendió dos horas el horario de votación, después de que la campaña de Lula denunciara dificultades de transporte que podían impedir que parte del electorado llegara a las urnas. El magistrado Cristiano Zanin, del Supremo Tribunal Federal, ordenó ampliar el plazo, una medida que provocó ajustes en la operación de la autoridad electoral y una pausa temporal en la publicación de los resultados.

Brasil cuenta con un padrón de aproximadamente 158.7 millones de electores, lo que convierte sus elecciones presidenciales en uno de los procesos democráticos de mayor escala en el continente. El voto es obligatorio para la mayoría de los ciudadanos de entre 18 y 70 años, con excepciones establecidas en la legislación brasileña.

El triunfo de Lula prolonga la presencia de la izquierda en el gobierno federal e impide el regreso del bolsonarismo a la Presidencia. Su nuevo mandato estará marcado por los desafíos económicos, la seguridad pública, las políticas sociales, la protección ambiental y las relaciones con Estados Unidos, en un escenario internacional de tensiones comerciales y diferencias políticas.

Lula, quien gobernó Brasil entre 2003 y 2010 y regresó a la Presidencia en 2023, asumirá un nuevo periodo que lo convertirá en el primer mandatario brasileño elegido directamente para cuatro mandatos presidenciales. Su permanencia en el Palacio del Planalto prolongará la disputa política con el bloque conservador, que mantiene una presencia importante en el Congreso y en distintos gobiernos estatales.

Por su parte, Flávio Bolsonaro concentró su campaña en propuestas vinculadas con la seguridad, la economía y una agenda conservadora, con el respaldo de sectores que demandan un cambio de gobierno. Aunque no logró la Presidencia, el resultado confirma que el movimiento político asociado a su familia conserva una base electoral considerable.

Con casi la totalidad de las secciones contabilizadas, la atención se dirige ahora a la conclusión oficial del escrutinio y a los preparativos para el siguiente mandato. La victoria de Lula define la continuidad del gobierno del Partido de los Trabajadores y establece el punto de partida de una nueva etapa política en Brasil, después de una de las contiendas presidenciales más reñidas de los últimos años.