Macron lanza ataque frontal contra las amenazas de Donald Trump:”Preferimos el respeto que los bullies”

*Califica la lucha contra la gobernanza de Trump, no como una disputa comercial, sino como una batalla civilizatoria.

*La ley del más fuerte no es una ley, es una tragedia. Preferimos el estado de derecho que la brutalidad de los aranceles arbitrarios y las amenazas territoriales, señaló contundente.

20.01.2026 Davos Suiza.- Si el discurso de Mark Carney fue el despertar pragmático del realismo económico y las palabras de Emmanuel Macron hoy en Davos fueron la carga de caballería moral de Europa en una jornada que queda para la historia en Davos.

En una intervención destacada por su crudeza diplomática, el presidente francés lanzó un ataque frontal contra el modelo de gobernanza que Donald Trump intenta imponer globalmente, definiendo la lucha actual no como una disputa comercial, sino como una batalla civilizatoria.

Desde el inicio, Macron marcó una línea divisoria entre el multilateralismo liberal y el estilo de confrontación de la Casa Blanca. Con una voz firme, el mandatario francés pronunció la frase que ya se ha convertido en el eslogan de esta cumbre:

“El mundo se encuentra hoy ante una elección fundamental de carácter moral. Preferimos el respeto que los ‘bullies’ (matones), preferimos la ciencia que el complotismo y preferimos el estado de derecho que la brutalidad. No permitiremos que el miedo dicte nuestra arquitectura global.”

Macron argumentó que la política exterior basada en el amedrentamiento y los “hechos alternativos” es un camino directo al caos. Defendió que Francia y la Unión Europea no se dejarán arrastrar por una retórica que ignora el consenso científico en el clima o la validez de los tratados internacionales.

La agresividad dialéctica de Macron no surgió de la nada. Los pasillos de Davos aún comentaban con asombro el tenso encuentro previo entre ambos líderes. En un gesto que muchos analistas han calificado como un intento deliberado de humillación, Donald Trump protagonizó un incidente diplomático al saludar a la delegación francesa.

Según testigos presenciales y las imágenes que ya circulan por el mundo, Trump, en un movimiento brusco, “aventó” o retiró violentamente la mano de Macron tras un breve contacto, para inmediatamente dirigir su atención hacia Brigitte Macron.

El presidente estadounidense ignoró el protocolo de saludo al mandatario galo para saludar a la Primera Dama francesa con una efusividad que la prensa europea ha tildado de “invasiva” y “condescendiente”.

Macron aludió indirectamente a esta falta de etiqueta durante su discurso:

“La cortesía diplomática no es una debilidad, es el lenguaje de la civilización. Quien confunde la fuerza con la falta de modales solo demuestra su inseguridad ante un orden que ya no puede controlar mediante el ruido.”

En un momento de gran calado intelectual, Macron defendió el papel de la Ilustración y el método científico como bases de las políticas públicas, criticando el auge de las teorías de conspiración que parecen emanar de la administración estadounidense para justificar la salida de acuerdos climáticos o sanitarios.

“No podemos construir un futuro sobre la base de sospechas infundadas y mitos de redes sociales. Preferimos la ciencia que el complotismo porque la ciencia es la única que nos permite enfrentar las crisis reales, como el colapso de la biodiversidad y la regulación de la Inteligencia Artificial.”

Finalmente, el líder francés hizo un llamado a las naciones democráticas a cerrar filas en torno a las instituciones internacionales (ONU, OMC, OTAN) que Trump ha amenazado con abandonar o desmantelar.

“La ley del más fuerte no es una ley, es una tragedia. Preferimos el estado de derecho que la brutalidad de los aranceles arbitrarios y las amenazas territoriales. Europa seguirá siendo el puerto seguro para quienes creen que el poder se legitima a través de las leyes y no a través de los tuits o la intimidación física.”

Se rompe el eje del atlántico

La intervención de Macron, sumada a la postura de Mark Carney, sugiere que el “Eje del Atlántico” se ha roto definitivamente. Mientras Trump intenta rediseñar el mapa global a través de encuentros bilaterales de alta presión y gestos de dominancia física, Macron ha asumido el liderazgo del bloque que busca preservar el espíritu de Davos: la cooperación técnica y el diálogo institucional.

La cumbre de 2026 será recordada como el momento en que Francia decidió que “llevarse bien” con Trump ya no era una opción viable si el precio era la renuncia a la propia dignidad soberana.