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/María Esther Beltrán Martinez/
Málaga, España.- El 29° Festival de Málaga arrancó oficialmente con el pase de prensa de la película inaugural, “Calle Málaga”. Se trata de una obra redonda, una producción española equilibrada que promete ser disfrutada por el gran público en todas las salas donde se proyecte. Y es una película que deja muy buen estado de ánimo.
Tras la proyección de “Calle Málaga”, el foco se desplazó a una rueda de prensa con el elenco y directora donde la presencia de Carmen Maura engalanó la sala. Además que rompió cualquier barrera de protocolo, saludando al final con cercanía a todos los periodistas y permitiéndose fotos con una sonrisa permanente.
La actriz dio una lección de vida y profesionalidad al afirmar que, a su edad, “hace lo que se le da la gana”. Sin inmutarse lo más mínimo, defendió su escena de desnudo en la película, asegurando que la realizó con completa libertad y que se siente más a gusto que nunca con su carrera y su momento vital.
Más allá de las salas, el festival se siente en cada esquina. Pasear por las calles del centro es sumergirse en la narrativa del certamen:
Calle Larios: Se ha convertido, como es tradición, en una galería al aire libre con su emblemática exposición de fotografías, una parada obligatoria para malagueños y visitantes. Con el título “Fuera de plano”, la exposición de fotografía de la jienense Amparo García recibirá a todos los que pasen por la calle mapas visitada del centro de Málaga hasta el 15 de marzo.
Mientras que el Cine Albéniz ubicado en el centro de Málaga, toma la mayor carga de la programación cinéfila. Para presentar tanto películas españolas y latinoamericanas, cortos y animación. Entre las propuestas más destacadas del inicio estuvieron “Altas capacidades”, una comedia crítica sobre la sociedad y la educación. Es un necesario argumento sobre la relación de padres y sus hijos.
“Corredora”, una cinta que profundiza en los problemas de la salud mental y la lucha por la sobrevivencia.
Una de las figuras internacionales que brilló en el Festival de Málaga fue quien recibió el Premio Málaga – SUR, un reconocimiento que distingue la trayectoria de destacadas figuras del audiovisual en español. En esta edición, el galardón ha recaído en la actriz Rossy de Palma, una de las intérpretes más singulares y reconocibles del cine.
El Paseo Marítimo Antonio Banderas de Málaga sumó un nuevo monolito a su colección de homenajeados, La intérprete descubrió la placa arropada por el numeroso público que aguardaba su llegada, acompañada por autoridades de Málaga y Festival.
Con este monolito, el festival rinde homenaje a la impecable trayectoria de Rossy de Palma como intérprete de cine y televisión, una carrera marcada por su personalidad única y su proyección internacional. Considerada una de las actrices más icónicas y polifacéticas del panorama audiovisual español, ha desarrollado una filmografía que combina el cine de autor con producciones internacionales.
Tras recibir el Premio Málaga – SUR, Rossy de Palma agradeció el reconocimiento. “Estoy abrumada por tanto cariño. No estoy acostumbrada a recibir tantos piropos de golpe”, ha señalado. De Palma también ha recordado su vínculo con el certamen y con la ciudad: “He vivido momentos maravillosos en este festival desde sus comienzos. Lo más importante es el público de Málaga, una ciudad que se entrega al cine de una manera increíble”. Además, ha querido reivindicar el valor creativo de todas las profesiones: “Todos somos artistas. Un biznaguero es un artista, un espetero también lo es. Cualquier persona que pone amor en lo que hace cada día está creando”.
Artistas, productores, directores y la familia cinematográfica se dan cita y transitan por las calles de la Costa del Sol para sorpresa de los peatones.
La jornada de cada día termina con el glamour que solo el Teatro Cervantes sabe ofrecer con sus alfombras rojas.













