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29.01.2026 Venezuela.- La líder opositora venezolana María Corina Machado confirmó que intervendrá de manera activa en el proceso de transición política que se desarrolla en Venezuela, luego de sostener una reunión en Washington con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.
El encuentro, realizado en la sede del Departamento de Estado el 28 de enero de 2026, se convirtió en un punto de inflexión para la oposición venezolana, al marcar el respaldo explícito de la diplomacia estadounidense a los esfuerzos por consolidar un cambio de régimen en el país sudamericano.
Machado declaró ante los medios que “Venezuela vive horas y días decisivos” y que su movimiento, Vente Venezuela, cuenta con el apoyo de Rubio y de la administración estadounidense para garantizar que la transición sea “real” y no un pacto que deje intactas las estructuras del chavismo. “No se trata de una transición donde las mafias se queden en el poder. Lo que necesitamos es una restitución plena de las instituciones, justicia y el reencuentro de los venezolanos”, afirmó la dirigente opositora .
La reunión se produjo en un contexto marcado por la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, hecho que abrió un escenario inédito en la política venezolana. Tras la detención del mandatario, Delcy Rodríguez asumió de manera provisional funciones de gobierno, lo que generó un intenso debate sobre la legitimidad de su papel en el proceso de transición. Machado fue clara al rechazar cualquier fórmula que implique compartir poder con figuras del régimen. “Una transición verdadera no puede significar que quienes han destruido al país permanezcan en las instituciones”, subrayó.
Marco Rubio, por su parte, transmitió a Machado la visión del gobierno estadounidense sobre los pasos necesarios para estabilizar Venezuela. Según la líder opositora, Rubio señaló que el Senado de Estados Unidos tardará algunas semanas en presentar planes concretos de apoyo económico y político para el país, pero dejó claro que la prioridad es garantizar que la transición no sea un simple cambio de nombres, sino una transformación profunda del sistema político .
El respaldo internacional a Machado se suma a la presión interna que exige un cambio democrático. Desde hace años, la dirigente ha sido una de las voces más firmes contra el chavismo, denunciando violaciones a los derechos humanos y el colapso institucional. Su partido, Vente Venezuela, ha mantenido una postura de confrontación directa con el régimen, rechazando cualquier negociación que implique concesiones a las estructuras de poder heredadas de Maduro.
Los antecedentes de esta posición se remontan a las múltiples crisis políticas y sociales que han marcado la última década en Venezuela. Machado ha insistido en que los intentos de diálogo promovidos en años anteriores fracasaron porque permitieron al chavismo ganar tiempo y mantener el control de las instituciones. Ahora, con la caída de Maduro y el inicio de un proceso de transición, la dirigente considera que se abre la oportunidad de construir un nuevo orden político. “Estamos frente a un momento histórico que no admite medias tintas. La transición debe ser completa, con reglas claras y con la participación de todos los sectores democráticos”, expresó.
La confirmación de su participación en la transición coloca a Machado en el centro de la escena política venezolana y regional. Su reunión con Rubio no solo refuerza su liderazgo dentro de la oposición, sino que también envía un mensaje a la comunidad internacional sobre la necesidad de acompañar el proceso con garantías de justicia y democracia. Mientras tanto, en Venezuela, la expectativa crece sobre los pasos concretos que se darán en las próximas semanas para definir el rumbo del país.
Con este anuncio, María Corina Machado se posiciona como una de las figuras clave en la construcción de un nuevo escenario político en Venezuela, en el que la exigencia de una transición auténtica y sin concesiones al chavismo se ha convertido en la bandera principal de la oposición.












