María Corina Machado entrega su medalla del Nobel de la Paz a Donald Trump en la Casa Blanca

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15.01.2026 Washington EUA.- La líder opositora venezolana María Corina Machado sostuvo el 15 de enero de 2026 una reunión privada en la Casa Blanca con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que la mujer le entregó la medalla correspondiente a su Premio Nobel de la Paz.

El gesto fue confirmado por ambos protagonistas y generó un amplio debate internacional sobre el alcance simbólico y político de la acción, así como sobre las implicaciones institucionales de un reconocimiento que, según el Comité Noruego del Nobel, no puede ser transferido ni revocado.

El encuentro se desarrolló en un almuerzo a puerta cerrada de más de dos horas, sin acceso a la prensa, y posteriormente Machado se dirigió al Congreso estadounidense para sostener reuniones con legisladores.

A la salida de la Casa Blanca, la dirigente venezolana declaró que había entregado al presidente Trump la medalla de su Nobel de la Paz como reconocimiento a su compromiso con la libertad del pueblo venezolano.

-“¿Le ofreció al presidente Trump su Premio Nobel de la Paz?”- preguntó un reportero

-“Le entregué al Presidente de los Estados Unidos la medalla… el Premio Nobel de la Paz.”, confirmó la venezolana.

Machado explicó que su decisión tenía un trasfondo histórico y simbólico, evocando el episodio de hace dos siglos en el que el general Lafayette entregó a Simón Bolívar una medalla con la imagen de George Washington.

Según la opositora, el acto buscaba establecer un paralelismo entre aquel gesto y la entrega actual, en la que el pueblo de Bolívar retribuye al presidente de Estados Unidos con un símbolo de reconocimiento.

“Hace doscientos años, el general Lafayette le dio a Simón Bolívar una medalla con el rostro de George Washington… [él] conservó esa medalla por el resto de su vida”.

“Doscientos años de historia, el pueblo de Bolívar le devuelve al heredero de Washington una medalla, en este caso la medalla del Premio Nobel de la Paz, como reconocimiento a su compromiso único con nuestra libertad”, agregó

Horas más tarde, Trump confirmó el hecho a través de sus redes sociales, calificando a Machado como una mujer admirable y agradeciendo el gesto que describió como un acto de respeto mutuo.

“Fue un gran honor para mí conocer hoy a María Corina Machado, de Venezuela. Ella es una mujer maravillosa que ha pasado por tanto. María me regaló su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he hecho. Un gesto tan maravilloso de respeto mutuo. ¡Gracias, María!”, escribió Donald Trump en X y su propia red social.

El Comité Noruego del Nobel y el Instituto Nobel reaccionaron recordando que el galardón no puede ser transferido ni compartido, y que la entrega de la medalla no implica en ningún caso un cambio en la titularidad del premio.

La institución subrayó que el Nobel de la Paz es personal e intransferible, aunque reconoció que los laureados pueden disponer físicamente de la medalla como objeto.

Los antecedentes de este episodio se encuentran en la trayectoria de Machado como figura central de la oposición venezolana, cuya labor por la reinstauración de la democracia en su país fue reconocida con el Nobel de la Paz en 2025.

Su visita a Washington se enmarca en una estrategia de internacionalización de la causa venezolana y en la búsqueda de respaldo político en Estados Unidos.

Trump, por su parte, ha mantenido una política de presión sobre el régimen de Nicolás Maduro y ha expresado reiteradamente su apoyo a los sectores opositores.

La entrega de la medalla ha suscitado reacciones diversas.

Para algunos analistas, se trata de un gesto de gratitud y de alineamiento político que refuerza la narrativa de cooperación entre líderes que se presentan como defensores de la democracia. Otros, en cambio, advierten que el uso de símbolos como el Nobel puede generar confusión sobre la naturaleza del premio y abrir debates sobre la legitimidad de los actos políticos que lo involucran.

En cualquier caso, el encuentro entre Machado y Trump se convierte en un episodio de alto impacto mediático y diplomático, que refleja tanto la búsqueda de reconocimiento internacional por parte de la oposición venezolana como la voluntad del presidente estadounidense de proyectar su imagen como aliado de la libertad y la paz en América Latina.