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25.10.2026 Venezuela.- La dirigente opositora y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, regresó a Venezuela este domingo 25 de octubre, después de permanecer casi diez meses fuera del país. Su retorno se realiza en medio de la incertidumbre sobre el futuro político venezolano, las negociaciones para una transición democrática y la ausencia de una fecha definida para nuevas elecciones presidenciales.
“Estoy aquí. Con ustedes”, escribió brevemente Machado en sus redes sociales para anunciar su presencia en territorio venezolano. Posteriormente, su equipo de prensa difundió imágenes de la dirigente en el santuario de la Divina Pastora, en Santa Rosa, localidad de Barquisimeto, capital del estado de Lara, donde fue recibida por simpatizantes que la saludaron con consignas a favor de la libertad.
La llegada fue confirmada también por Edmundo González Urrutia, excandidato presidencial y aliado político de Machado, quien celebró su regreso y adelantó que espera volver próximamente al país. La reaparición de ambos dirigentes en territorio venezolano representa un nuevo capítulo para la oposición, que mantiene sus exigencias de elecciones libres y condiciones que permitan una competencia política con garantías.
El retorno de Machado se produce después de varios intentos fallidos de ingresar nuevamente a Venezuela, según reportes periodísticos, y tras una prolongada etapa en la que desarrolló buena parte de su actividad política desde el extranjero. Hasta el momento de su reaparición pública, no se habían divulgado oficialmente todos los detalles de la ruta que utilizó para entrar al país.
La dirigente tiene previsto trasladarse a Caracas por carretera, de acuerdo con información difundida por su equipo. Su regreso plantea interrogantes sobre las condiciones de seguridad que enfrentará, las actividades que encabezará en los próximos días y el margen de acción que tendrá la oposición en el nuevo escenario político venezolano.
El regreso también se inscribe en la crisis política abierta tras las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. El Consejo Nacional Electoral proclamó ganador a Nicolás Maduro, pero la oposición cuestionó el resultado y presentó actas con las que sostuvo que González Urrutia había obtenido la mayoría de los sufragios. Machado había respaldado su candidatura después de que las autoridades le impidieran competir.
Tras permanecer durante meses en la clandestinidad, Machado salió de Venezuela a finales de 2025 para viajar a Oslo, Noruega, donde recibió el Premio Nobel de la Paz. Su ausencia se prolongó hasta este domingo, cuando reapareció públicamente en Barquisimeto. De acuerdo con reportes periodísticos, su retorno se concretó después de varios intentos fallidos y de un trayecto que habría incluido Panamá y Colombia antes de ingresar por tierra a Venezuela.
El escenario político cambió durante su ausencia. En enero de 2026, una operación militar estadounidense culminó con la captura y salida del poder de Nicolás Maduro. Desde entonces, Delcy Rodríguez, quien había sido vicepresidenta de Maduro, asumió la Presidencia encargada con el respaldo de Washington. Sin embargo, no se ha establecido una fecha para nuevas elecciones presidenciales, una de las principales exigencias de Machado y sus aliados
La administración de Donald Trump ha mantenido contactos con el gobierno encabezado por Rodríguez y ha respaldado acuerdos económicos y energéticos con Venezuela. El mandatario estadounidense declaró que desconocía el regreso de Machado y expresó su apoyo a la presidenta encargada, una posición que evidencia las diferencias entre la estrategia de Washington y las demandas de la dirigente opositora.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, atribuyó las condiciones que permitieron el retorno de Machado a las conversaciones de reconciliación impulsadas con apoyo de su gobierno. Según Rubio, esos contactos han contribuido a la liberación de presos políticos y al retorno de opositores que se encontraban en el exilio. También sostuvo que las negociaciones podrían abrir el camino hacia elecciones libres, aunque el movimiento político de Machado no forma parte de las conversaciones que mantienen sectores de la oposición con el gobierno interino.
La agenda anunciada para Machado contempla encuentros con familiares de presos políticos, representantes de la comunidad internacional, dirigentes del movimiento democrático venezolano y personas afectadas por los terremotos registrados en junio. Su asesor de política exterior, David Smolansky, señaló que la dirigente trabajará para conseguir una fecha para celebrar elecciones con garantías.
Mientras tanto, Vente Venezuela, la organización política de Machado, presentó una aplicación destinada a recopilar información de ciudadanos venezolanos residentes en el extranjero que buscan registrarse para votar. La iniciativa pretende facilitar su eventual incorporación al padrón electoral si se reforma el sistema de registro de votantes.
El regreso de Machado ocurre, por tanto, en un momento en que la oposición busca recuperar presencia dentro del país y presionar por una nueva convocatoria electoral, mientras el gobierno interino y Estados Unidos mantienen conversaciones sobre el futuro institucional y económico de Venezuela.
La incógnita inmediata es cómo se desarrollará la actividad política de Machado tras su llegada y si su presencia contribuirá a modificar el calendario de una transición que todavía no tiene una fecha electoral definida. Su aliado Edmundo González Urrutia también anunció que espera regresar próximamente, aunque no precisó cuándo lo hará.

