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19.07.2026. Baja California.- La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda aseguró este fin de semana que nunca sostuvo una reunión en Panamá con agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) ni con autoridades de Estados Unidos, al responder a la controversia generada por la difusión de nuevos audios en los que presuntamente se hablaba de un encuentro con funcionarios estadounidenses para abordar su situación migratoria y la revocación de su visa.
A través de un videomensaje difundido en sus redes sociales, la mandataria estatal afirmó que es falso que dicho encuentro se haya llevado a cabo y sostuvo que no ha entregado ni entregará información que comprometa la seguridad o la soberanía nacional.
“Nunca habrá entrega de información que ponga en riesgo la seguridad y soberanía de México. No he sostenido reunión alguna en Panamá con autoridades de otro país; cualquier versión que afirme que ese encuentro ya ocurrió es falsa”, expresó la gobernadora.
Con esta declaración, Marina del Pilar intentó cerrar un nuevo capítulo de la crisis política que enfrenta desde que comenzaron a difundirse grabaciones atribuidas a conversaciones privadas relacionadas con la cancelación de su visa estadounidense y con supuestos intermediarios que afirmaban representar a agencias del gobierno de Estados Unidos, sin confirmarse oficialmente su identificación.
La controversia escaló durante la semana luego de que el periodista Héctor de Mauleón publicara nuevos audios en los que un interlocutor informaba a la gobernadora que una primera reunión había sido autorizada para finales de agosto en Panamá, en un “territorio neutral”, y que en ella participarían representantes del FBI, del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y del Departamento de Estado estadounidense. En la conversación también se menciona que el objetivo era evitar filtraciones y mantener el encuentro fuera del escrutinio público.
Tras la difusión de ese material, la mandataria sostuvo que los audios corresponden a conversaciones sostenidas con personas que se presentaron como intermediarios del gobierno estadounidense, pero que nunca acreditaron oficialmente esa representación. Reiteró que escuchar propuestas no implica aceptarlas ni concretarlas y aseguró que jamás existió una negociación con autoridades extranjeras.
En su mensaje de este domingo, Marina del Pilar insistió en que las grabaciones fueron manipuladas y presentadas fuera de contexto para construir una narrativa falsa. Además, afirmó haber sido víctima de un engaño por parte de quienes promovieron esos contactos y señaló que la conversación se desarrolló en medio de los intentos por resolver el retiro de su visa de turista.
La gobernadora también reiteró que toda la coordinación entre Baja California y las agencias estadounidenses en materia de seguridad se realiza exclusivamente mediante los mecanismos institucionales establecidos entre ambos gobiernos y bajo la conducción de las autoridades federales mexicanas, sin compartir información reservada fuera de los canales oficiales.
El caso tiene su origen en mayo de 2025, cuando el gobierno de Estados Unidos revocó la visa de turista de Marina del Pilar y, posteriormente, la de su entonces esposo Carlos Torres Torres. Washington nunca ha hecho públicos los motivos de esa decisión, lo que abrió un periodo de especulación política que se intensificó con la aparición de los audios.
En los primeros fragmentos difundidos días atrás, la gobernadora reconoció que la voz era suya, aunque sostuvo que la conversación había sido editada y correspondía a un acercamiento con personas que afirmaban tener vínculos con autoridades estadounidenses. Según su versión, nunca recibió documentos oficiales ni acreditaciones que confirmaran que realmente representaban al FBI, al Departamento de Estado o a otra dependencia del gobierno estadounidense.
La mandataria también ha señalado al exgobernador Jaime Bonilla de estar detrás de una operación política para desacreditarla. De acuerdo con su versión, fue él quien facilitó el contacto con esas personas, por lo que considera que fue objeto de una trampa. Bonilla ha rechazado esas acusaciones y ha negado cualquier participación en la filtración de las grabaciones.
Hasta ahora, ni el FBI, ni el Departamento de Justicia de Estados Unidos, ni el Departamento de Estado han confirmado públicamente la existencia de investigaciones penales, cargos o procesos judiciales abiertos contra la gobernadora de Baja California relacionados con este caso.


