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27.05.2026. Ciudad de México.- La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, acudió este miércoles a la sede central de la Fiscalía General de la República (FGR) en la Ciudad de México, pero se negó a rendir testimonio como testigo en la investigación relacionada con la presencia de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en operativos realizados en territorio chihuahuense.
En cambio Campos entregó un escrito en el que argumentó que el citatorio carece de fundamento jurídico y que los gobernadores no están obligados a comparecer ante el Ministerio Público.
“Los titulares del Poder Ejecutivo estatal no tienen la obligación de rendir testimonio en calidad de testigos”, señaló en el documento presentado a la fiscalía.
La mandataria panista subrayó que su presencia en la sede de la FGR obedeció a un acto de respeto institucional, pero que no aceptaría responder preguntas ni someterse a un interrogatorio.
“Mi responsabilidad es con los chihuahuenses y con las instituciones que tienen facultades legales para requerir información, no con citatorios que exceden el marco constitucional”, expresó.
El caso se refiere a la participación de agentes estadounidenses en un operativo antidrogas en la sierra de Chihuahua, donde se desmanteló un laboratorio clandestino en la zona de El Pinal.
Legisladores federales detractores de la panista y autoridades ministeriales habían solicitado la comparecencia de Campos para esclarecer si existió autorización formal del gobierno estatal en dichas acciones.
La negativa de la gobernadora generó reacciones inmediatas en círculos políticos. Senadores de distintas bancadas consideraron que la postura de Campos representa un desafío a las instituciones federales y un intento de evadir responsabilidades en un asunto de seguridad nacional.
Algunos legisladores advirtieron que insistirán en que se esclarezca la participación de agentes extranjeros en territorio mexicano.
Por su parte, la defensa de Campos sostiene que la cooperación internacional en materia de seguridad se realiza bajo acuerdos federales y que los gobiernos estatales no tienen competencia para autorizar ni supervisar la presencia de agentes extranjeros.
“No corresponde a los estados validar la actuación de agencias internacionales, esa es una facultad exclusiva del gobierno federal”, se lee en el escrito entregado a la FGR.
El episodio se inscribe en un contexto de confrontación entre gobiernos estatales y autoridades federales por la coordinación en operativos de seguridad y la rendición de cuentas.
En el caso de Chihuahua, la gobernadora ha reiterado que su administración mantiene comunicación constante con las instancias federales, pero siempre bajo el principio de respeto a la soberanía estatal.
Campos concluyó su postura asegurando que continuará colaborando con las autoridades competentes en los canales institucionales, pero que no aceptará comparecencias que, a su juicio, carecen de sustento legal.
“Mi compromiso es con Chihuahua y con los chihuahuenses”, enfatizó, dejando claro que no rendirá testimonio en el caso de los agentes de la CIA.


