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09.04.2026.- Un grupo de al menos 70 legisladores estadounidenses presentó una exigencia formal para iniciar procesos de destitución contra el presidente Donald Trump y el secretario de Defensa Pete Hegseth, en medio de la creciente tensión militar con Irán y declaraciones que, según los firmantes, constituyen amenazas de genocidio.
La petición surge tras una serie de posicionamientos del mandatario en los que advirtió sobre una posible ofensiva de gran escala si no se cumplen las condiciones impuestas a Teherán en el marco de las negociaciones en curso.
Legisladores promotores de la iniciativa sostienen que ese tipo de declaraciones, junto con el despliegue militar en la región, podrían implicar violaciones al derecho internacional y a la propia Constitución estadounidense.
En el documento, congresistas —principalmente del ala demócrata— argumentan que el presidente habría excedido sus facultades al comprometer acciones militares sin autorización del Congreso, además de utilizar un lenguaje que “normaliza la destrucción total de una nación”, en referencia a Irán.
“No se puede permitir que el poder ejecutivo amenace con aniquilar a un pueblo entero sin rendir cuentas”, señala el texto difundido en Washington.
El señalamiento también alcanza al titular del Pentágono, Pete Hegseth, a quien acusan de respaldar públicamente la postura del presidente y de participar en la planeación de posibles operaciones militares sin el debido control legislativo.
Los firmantes consideran que ambos funcionarios han actuado de manera coordinada en una estrategia que eleva el riesgo de un conflicto de gran escala en Medio Oriente.
En los últimos días, el gobierno estadounidense ha reforzado su presencia militar en la región, mientras se desarrollan conversaciones indirectas con autoridades iraníes para evitar una escalada mayor. Sin embargo, las declaraciones de línea dura han generado preocupación tanto dentro como fuera de Estados Unidos.
Diversos especialistas en derecho internacional han advertido que amenazas explícitas contra la integridad de un país podrían interpretarse como incitación a crímenes de guerra, especialmente si implican ataques indiscriminados contra población civil. Bajo ese argumento, los legisladores promotores sostienen que existen elementos suficientes para iniciar un proceso de “impeachment” en la Cámara de Representantes.
Desde la Casa Blanca no se ha emitido una respuesta formal a la solicitud, aunque aliados del presidente han desestimado la iniciativa, calificándola como un intento político sin sustento jurídico. Voceros cercanos al gobierno sostienen que las declaraciones de Trump forman parte de una estrategia de presión para forzar acuerdos diplomáticos y evitar precisamente un conflicto armado.
El proceso de destitución en Estados Unidos requiere primero la aprobación de cargos en la Cámara de Representantes y posteriormente un juicio político en el Senado, donde se necesita una mayoría calificada para remover a un funcionario.
En el actual equilibrio político, el avance de una iniciativa de este tipo enfrenta obstáculos significativos pero si ello avanza y en las próximas elecciones Donald Trump pierde la mayoria en el congreso, la situación cambiaría.
Aun así, el pronunciamiento de más de 70 legisladores evidencia el nivel de preocupación que existe en el Congreso sobre las implicaciones de una confrontación directa con Irán, en un escenario internacional marcado por conflictos simultáneos y alta volatilidad.












