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10.09.2026 Ciudad de México | Desinformémonos. «La Justicia escuchó a Eloxochitlán. Indígenas mazatecas de Oaxaca ganamos todos los amparos en Boca del Río, Veracruz», para los defensores de Eloxochitlán de Flores Magón criminalizados y perseguidos desde hace más de una década por su lucha contra la explotación del río Xangá Ndá Ge, informó la colectiva Mazatecas por la Libertad.
Los Juzgados Quinto y Sexto de Distrito otorgaron los amparos a 47 mazatecos ante la falta de pruebas de los delitos fabricados en su contra. Los magistrados ahora deben confirmar la protección que los amparos otorgan para los defensores criminalizados y perseguidos por defender el río del saqueo por parte del grupo caciquil de Manuel Zepeda, padre de la ya dos veces diputada morenista y extitular de la Secretaría de la Mujer, Elisa Zepeda Lagunas.
«Ahora deben de quedar firmes esos amparos y el Primer y el Segundo Tribunal Colegiado Penal en Boca del Río tienen a su cargo que la justicia que ya se nos concedió prevalezca y que termine la persecución», explicó en rueda de prensa la abogada mazateca Argelia Betanzos.
Betanzos señaló que la resolución a favor de la comunidad de Eloxochitlán es gracias a que los tribunales federales encargados de revisar los amparos incluyeron por primera vez en los adjuntos el contexto social y un estudio de interculturalidad. «Estos amparos ya no cuentan la historia fabricada de la Fiscalía de Oaxaca cuando dijo que habíamos cometido crímenes. Estos amparos consideran lo que realmente es la lucha de la comunidad y su vida comunitaria, su defensa del río y de su autonomía», señaló.
Agregó que los jueces siguieron la línea que presentó el Primer Tribunal Colegiado de Oaxaca en febrero de 2026, cuando incorporó el estudio de peritajes antropológicos y análisis de contexto. Las mujeres mazatecas insistieron desde entonces en que los jueces de Boca del Río siguieran esa línea de estudio de consideración, pero, puntualizó Betanzos, «hay que aclarar que no es que los jueces hayan ido a la comunidad, es que la comunidad vino a vivir a las afueras del edificio del Poder Judicial».
«Durante todos estos años hemos dicho lo mismo: no somos una comunidad de delincuentes; somos un pueblo que ha defendido su derecho a decidir sobre su propia vida comunitaria. Desde el primer día afirmamos: Se criminalizó a 50 personas de Eloxochitlán de Flores Magón, Oaxaca, con delitos fabricados de alto impacto, para desarticular su organización comunitaria y explotar el río Xangá Ndá Ge», señalaron las Mujeres, quienes exigieron que los tribunales que revisen los amparos «tengan el valor de sostener sus propias decisiones cuando están fundadas en la Constitución y en las pruebas».

