*
/ Eduardo Sadot /
Las evidencias de los resultados electorales de 2024 son elocuentemente sorprendentes. Si los partidos que hoy se consideran de oposición hubieran concurrido aliados en Jalisco, los resultados habrían sido muy diferentes. La división permitió que Morena y sus aliados obtuvieran una posición predominante en el Congreso local, mientras Movimiento Ciudadano, pese a su votación, redujo considerablemente su presencia en los distritos de mayoría.
Jalisco tiene 20 diputaciones de mayoría relativa y 18 de representación proporcional. En 2024, Morena y sus aliados obtuvieron una votación importante; el PRI, PAN y PRD, sumados, alcanzaron también una cifra significativa, mientras Movimiento Ciudadano obtuvo una votación que, de haber concurrido en alianza con los otros partidos opositores, habría cambiado sustancialmente el resultado de varios distritos.
El dato es políticamente revelador: la fragmentación de la oposición puede convertirse en la mejor aliada del partido en el gobierno.
¿Movimiento Ciudadano decidió concurrir solo para preservar su identidad, sus prerrogativas y su crecimiento electoral? ¿O existe una estrategia política distinta? No hay elementos suficientes para afirmar que exista un compromiso con Morena o con el expresidente López Obrador; sin embargo, los resultados permiten formular una pregunta incómoda: ¿la estrategia de MC consiste realmente en construir una alternativa de oposición o, deliberadamente o no, termina favoreciendo la permanencia de Morena en el poder?
La pregunta no es menor. Después de lo ocurrido en 2024, cuando Morena y sus aliados obtuvieron una mayoría legislativa que generó una intensa controversia política y posteriormente impulsaron una profunda transformación del Poder Judicial, la oposición enfrenta una realidad que no puede ignorar.
Con los datos electorales disponibles, resulta evidente que, donde la oposición concurre dividida, Morena puede beneficiarse. Y si todos los partidos que se consideran opositores fueran capaces de construir acuerdos electorales, podrían competir con mayores posibilidades de desplazar a Morena del poder.
Eso lo sabe Morena. Por eso la división de la oposición resulta políticamente conveniente. Y también debería saberlo Movimiento Ciudadano.
La expresión “Quinta Columna”, surgida durante la Guerra Civil Española, terminó utilizándose para describir a quienes, desde dentro de una organización, favorecen los intereses de su adversario. Aplicada a la política mexicana, la expresión resulta provocadora, pero plantea un dilema que MC deberá responder con hechos, no con discursos.
Hoy Movimiento Ciudadano está ante una disyuntiva histórica: aliarse con el resto de la oposición para construir una alternativa electoral competitiva, o mantenerse al margen y terminar funcionando como factor de división de quienes pretenden enfrentar a Morena.
La decisión corresponderá a sus dirigentes y, particularmente, a quienes tienen en sus manos el futuro de partido MC sabemos que por su enfermedad Dante se alejó de muchos de sus admiradores y amigos, pero está más vivo que muchos y es más vivo que otros más.
Dante Delgado construyó durante años una imagen de político opositor y de luchador respetado y respetable frente al poder. Fue uno de los gobernadores que enfrentaron procesos y persecuciones políticas durante el gobierno de Ernesto Zedillo, junto con Mario Villanueva, Óscar Espinosa Villarreal y Flavio Romero de Velasco.
Hoy la historia coloca a Movimiento Ciudadano frente a una nueva prueba.
¿Será parte de la alternativa que México necesita o terminará convirtiéndose en el esquirol de una oposición a la que, por acción o por omisión, ayuda a derrotar?
[email protected]
Twitter: @eduardosadot
TikTok: eduardosadotoficial
Face: Eduardo.Sadot

